Jorge Mart¨ªnez Reverte: ¡°Cuando se inventen las porter¨ªas m¨®viles Benzema ser¨¢ insustituible¡±
Jorge Mart¨ªnez Reverte nos visita en ¡®Las Estaciones de Juan¡¯ acompa?ado por su hijo Mario. Llega con ese del humor con el que derrota las secuelas del maldito ictus que le afect¨® en 2014.

Esta temporada nos encontramos un Madrid de dos caras: capaz de arrasar en la Champions y de rendimientos rid¨ªculos como la eliminaci¨®n de Copa por el Legan¨¦s. ?Por qu¨¦ este Madrid ciclot¨ªmico?
Si quiere que le diga la verdad, yo tampoco lo s¨¦, y creo que lo que me pasa a m¨ª le pasa tambi¨¦n a Zidane. Seguramente es porque voy aprendiendo de f¨²tbol. El juego ante el equipo de Tabarnia, por ejemplo, fue chato y previsible.
?Usted considera que Zidane es un buen estratega como entrenador o se limita a ser un buen gestor de estrellas?
Ambas cosas van unidas. Me parece que es buen estratega cuando veo un partido europeo. Y malo cuando juega contra el Espanyol o el Legan¨¦s. Pero, en todo caso, muchas veces parece que se conforma con que sus jugadores no protesten. Cristiano no parece estar bajo su disciplina, sino en la pelea con Messi por ser el m¨¢s reconocido. Lo que pasa, al mismo tiempo, es que los n¨²meros le son a¨²n m¨¢s favorables que los dioses, que ya es decir¡
?Le sorprende que futbolistas como Isco o Asensio entren y salgan de alineaciones mientras Benzema y muchas veces Bale parecen insustituibles?
Benzema ser¨¢ insustituible para m¨ª el d¨ªa en que se inventen las porter¨ªas m¨®viles. Pero me pasa con ¨¦l lo que a Zidane, que me encanta verle jugar. Es un futbolista que lo hace todo bien menos meterla, con perd¨®n. Hay otros futbolistas como Bale, que tambi¨¦n parec¨ªan insustituibles hasta que lleg¨® la Champions y Zidane lo dej¨® en el banquillo. De Bale hay que decir que tiene d¨ªas prodigiosos, centrando y rematando. No estoy muy seguro de preferir a Isco, que se pierde tanto en maravillas.
?Ha visitado alguna vez el palco del Bernab¨¦u?
No, y creo que dan buenos canap¨¦s. O sea, que estoy dispuesto a dejarme invitar en cualquier momento. Pero tengo una condici¨®n importante: que se me deje celebrar los goles de mi equipo aunque est¨¦ cerca alg¨²n sieso como Joan Gaspart.
?Se sentir¨ªa bajito al lado de Florentino P¨¦rez?
Yo no me siento bajito al lado de nadie. Eso s¨®lo lo sabemos hacer los bajitos. Preg¨²ntele a Florentino.
Oiga, su c¨¦lebre personaje Julio G¨¢lvez, ?era del Atleti?
No se lo he preguntado nunca, pero creo que s¨ª. Porque es un perdedor nato, aunque espero que este a?o se pueda llevar la alegr¨ªa de que su equipo logre hacer la remontada y ganarle la liga al Barcelona. Siempre que pienso en el Atleti me hago la misma pregunta, ?por qu¨¦ ha empatado tantos partidos f¨¢ciles?
Desde luego el Atl¨¦tico de Madrid es el equipo natural de G¨¢lvez que de ser futbolista ser¨ªa un delantero rematador, siempre con tiros al palo, pocos goles y mucha hostilidad de la grada.
?G¨¢lvez un Benzema? Quite ya, hombre, G¨¢lvez siempre cobra poco. En lo dem¨¢s, s¨ª que es parecido al jugador franc¨¦s aunque ya le digo que este gana mucho m¨¢s de lo que podr¨ªa so?ar un periodista venido a menos como Julio.
V¨¢zquez Montalb¨¢n escribi¨® ¡®El delantero centro fue asesinado al atardecer¡¯. ?Ha pensado alguna vez en escribir o ambientar una novela en el mundo del f¨²tbol?
Me apetece, pero desconozco en profundidad este mundo. Sin temor a equivocarme podr¨ªa decir que s¨®lo s¨¦ de f¨²tbol como los aficionados del siete saben de toros. Pero hay una cosa que me llama la atenci¨®n, y es la enorme afinidad que hay entre los empresarios de f¨²tbol y los de la construcci¨®n.
Ha recreado en muchos de sus libros momentos hist¨®ricos de este pa¨ªs, momentos puntuales de la Guerra Civil. Y de pronto se ha animado a escribir sobre su propia infancia. ?Por qu¨¦ recordar?
Para vivir en paz lo que quede, para intentar ser mejor. Para rehacer errores, como tener un hijo del Bar?a. Es muy fuerte que el cien por cien de los hijos sean de ese equipo que nos gana casi siempre.
?Hab¨ªa que ser tan ingenuo como un ni?o para ser feliz en la Espa?a feroz de los a?os cincuenta, que llega a calificar de miserable?
Era lo que tocaba. Sobre todo, era miserable desde el punto de vista moral. Miserable, mediocre, pacata, envidiosa¡ se me acaban los adjetivos.
Pas¨® por varios colegios de Madrid, entre ellos, el Calasancio, donde hizo sus primeros pinitos Butrague?o. ?Hab¨ªa all¨ª un especial aroma futbol¨ªstico?
No, al menos en lo que yo viv¨ª. Lo que s¨ª que recuerdo es que siempre hab¨ªa alg¨²n cura que se sub¨ªa las faldas al parecer para jugar. Muchos curas, sobre todo los m¨¢s j¨®venes, se animaban a jugar con nosotros en el patio y al final comprend¨ª que se sub¨ªan la falda no para apuntar mejor, regatear o meter goles sino, en realidad, para dar patadas con mayor libertad. De todas formas en aquel colegio tampoco hab¨ªa mucho sitio para jugar al f¨²tbol. Seguramente por eso, Butrague?o acab¨® siendo un virtuoso del regate en corto.
?C¨®mo era el Jorge Mart¨ªnez de futbolista?
Bueno, a tenor de las cr¨®nicas m¨¢s rigurosas de aquellos tiempos, sin duda era el peor. Al menos eso es lo que aseguraban mis queridos hermanos mayores y tambi¨¦n mi padre.
Me han contando que alguien hablaba de usted como un futbolista que parec¨ªa tener dos piernas izquierdas. No s¨¦ si eso es bueno o malo.
Pues hombre, para ser un diestro es una buena descripci¨®n sobre mi habilidad. Se la debo a mi padre que, como se ve, admiraba mucho mi capacidad como jugador. Yo jugaba de defensa y el p¨²blico del equipo contrario siempre acababa aplaudi¨¦ndome.
?Fue su padre el que le hizo del Real Madrid?
Es posible, pero seguramente influy¨® mucho su car¨¢cter ganador. Sobre todo en Europa. Yo deb¨ªa de tener unos ocho a?os cuando el Real Madrid gan¨® la primera Copa de Europa. Fue contra el Stade Reims como todo el mundo sabe. En Par¨ªs. All¨ª conseguimos remontar despu¨¦s de ir perdiendo dos a cero y al final nos impusimos por cuatro a tres. El Madrid era un equipo ganador y en mi libro recuerdo como en el colegio los seguidores del Atl¨¦tico desaparec¨ªan, brillaban por su ausencia, borrados del mapa por los geniales desmarques de Alfredo Di St¨¦fano o las carreras bestiales de Paco Gento.
Tambi¨¦n recuerda en su libro que aquella primera Copa de Europa que gana el Madrid, tuvo mucho m¨¦rito ¡°por la cantidad de enemigos que ten¨ªa Espa?a en el extranjero¡±. ?A qu¨¦ se refer¨ªa?
Porque recuerdo perfectamente que eso era lo que se dec¨ªa entonces en la radio y en las peluquer¨ªas¡ Y la prensa y la radio de esa ¨¦poca ya saben ustedes que eran muy independientes, ?no? Se hablaba con m¨¢s libertad de f¨²tbol en los patios de colegio y, sobre todo en las peluquer¨ªas, aut¨¦nticos foros para el debate. All¨ª se escuchaban cosas muy interesantes.
?Por ejemplo?
Recuerdo la disertaci¨®n que se larg¨® delante de m¨ª un peluquero que discut¨ªa con un cliente partidario del Real Madrid. Estaban discutiendo sobre Gento y de pronto el peluquero muy serio dijo: ¡°El d¨ªa que Gento levante la cabeza y sepa ad¨®nde va la pelota, el Madrid ser¨¢ imbatible¡±. Una observaci¨®n genial. Era una manera de decir que no ten¨ªamos por qu¨¦ sentirnos inferiores. Lo malo es que lo ¨¦ramos en todo lo dem¨¢s. O sea, que lo ¨¦ramos de verdad.
?Cree usted que el Madrid de aquella ¨¦poca con Di St¨¦fano y Gento se habr¨ªa impuesto al Madrid actual de Ronaldo?
Era otro f¨²tbol. Pero creo que Di St¨¦fano no ha habido otro. Tambi¨¦n ellos habr¨ªan aprendido para poder jugar ahora. Es incre¨ªble pensar que ahora, por ejemplo, casi todos los futbolistas sepan dar un pase a 40 metros. Antes, eso s¨®lo lo hac¨ªa Luis Su¨¢rez.
?Es Cristiano el ariete indiscutible de la historia madridista?
No. Ha habido m¨¢s. Pero ahora, no hay nadie como ¨¦l. Las cifras son abrumadoras.
?Qu¨¦ le parece este Atl¨¦tico que ha creado Simeone?
Un magn¨ªfico equipo al que le falta conquistar lo que usted ya sabe. Tendr¨ªa que haber ganado al Bar?a en el Camp Nou el domingo para consolidarse como equipo. Pero repito: pase lo que pase en la Liga y en la Europa League, el Atl¨¦tico hoy, lo repito, es un equipo magn¨ªfico.
Cu¨¢l es el mejor futbolista que ha visto a lo largo de su vida.
Di St¨¦fano. Sin duda. Ocupaba todo el campo ¨¦l solo y eso no se lo he visto hacer a nadie.
?Cree que Messi est¨¢ un escal¨®n por encima del resto?
No s¨¦ muy bien si est¨¢ un escal¨®n por encima del resto o dos.
?Qu¨¦ le parece a usted esto del VAR, el videoarbitraje? ?Quitarle al f¨²tbol el factor error arbitral le quita emoci¨®n, autenticidad?
No me gusta, porque tambi¨¦n es quitarle a uno la mitad del discurso. No s¨®lo puede equivocarse el ¨¢rbitro. Tambi¨¦n el p¨²blico. Es fundamental adem¨¢s poder echarle la culpa a alguien.
Es usted un ejemplo de superaci¨®n y coraje, capaz de seguir escribiendo y dando entrevistas despu¨¦s del zarpazo de un ictus. ?Qu¨¦ le ha motivado estos a?os para tirar hacia delante y obligarse a seguir en la primera divisi¨®n de la cultura?
Escribir, leer y ver f¨²tbol. Eso me lo ha respetado la enfermedad. Lo de ver el f¨²tbol me lo ha mejorado un televisor extraordinario que tengo en mi casa.
?Qui¨¦nes han sido sus grandes c¨®mplices?
Mi mujer, siempre inteligente y de buen humor, y mi hijo Mario, aunque sea del Bar?a. A los dos les gusta el f¨²tbol, as¨ª que lo suelo ver en compa?¨ªa, y as¨ª puedo gritar.
Oiga Jorge, le observo y le veo sosegado, sonriente y nos mira complacido mientras discutimos de f¨²tbol. ?Se ha convertido usted en un sabio!
No. Me he convertido en un viejo. Eso lo dan los a?os, no tiene m¨¦rito.
La ¨²ltima: despu¨¦s de ¡®Una infancia feliz en una Espa?a feroz¡¯, le aseguro que esperamos con expectaci¨®n una nueva entrega de un Jorge maduro en otra Espa?a¡, ?se lo est¨¢ pensando?
Es posible, porque tengo que acabar mis obras completas.