?Por qu¨¦ nadie habla de los Bucks de Antetokounmpo?
Los Bucks son el mejor equipo de la NBA y cuentan con el m¨¢ximo candidato al MVP. Historia tienen y posibilidades de anillo tambi¨¦n, pero nadie habla de ellos. ?Por qu¨¦?


?Por qu¨¦ nadie habla de los Milwaukee Bucks, ese equipo que va l¨ªder de la NBA y que aplasta a un rival cada noche sin ning¨²n tipo de piedad y con una superioridad absoluta? Es curioso, extra?o y casi una rareza lo poco que se est¨¢ teniendo en cuenta a esta franquicia. No porque no sean favoritos, algo que por juego y n¨²meros son. Tampoco porque la gente niegue que son el conjunto m¨¢s destacado del momento, una entidad en forma que no para de sumar victorias con una facilidad suprema. Los Bucks son todo eso y mucho m¨¢s pero, por alguna raz¨®n que desconocemos, no est¨¢n en boca de la gente. Al menos, no de la manera que deber¨ªa estar el mayor candidato al anillo que hay ahora mismo en la competici¨®n norteamericana.?
El caso, digno de estudio, es sorprendente a la par que repetitivo. Al fin y al cabo, Milwaukee ya tuvo el mejor r¨¦cord de la NBA el a?o pasado, cuando se convirti¨® en el ¨²nico equipo en llegar a las 60 victorias (60-22) y de asegurar la ventaja de campo en todas las eliminatorias de playoffs que disputara. Tampoco ha cambiado el l¨ªder. Si Antetokounmpo se proclamaba MVP hace menos de un a?o con n¨²meros de otra era (27,7+12,5+5,9), en la presente campa?a no est¨¢ sino reafirmando que es una bestia f¨ªsica cada vez m¨¢s dif¨ªcil de parar. Ha mejorado lo inmejorable, superando en dos tantos la cifra de puntos por partido (ahora en 29,9), atrapando un rebote m¨¢s por partido (13,6) y pr¨¢cticamente calcando las asistencias (5,8). Y todo ello con un 55% en tiros de campo, la segunda cifra m¨¢s alta de su carrera tras el 57 de la 2018-19, y un 31% en triples, la mejor (pero mejorable) de su carrera. Sobre todo si tenemos en cuenta que las defensas flotantes ya no le frenan a la hora de lanzar, algo que hace casi 5 veces por noche (4,7), una cifra notablemente superior a la del ¨²ltimo curso (2,8).?
Entonces, ?por qu¨¦ nadie habla de los Bucks? Aclaremos primero que hablar de ellos se habla, aunque quiz¨¢, solo quiz¨¢, con una frecuencia menor a la que se merecen. Es muy com¨²n que en la NBA actual se de (demos) m¨¢s importancia a otros equipos por delante de Milwaukee. Al fin y al cabo, los grandes mercados y las grandes historias son el pan de cada d¨ªa en la mejor Liga del mundo. Y de eso se vive. De eso vivimos. Y gracias a ello se sostiene una competici¨®n a punto o no de entrar en crisis, con historias hollywodenses?inherentes a la NBA, que se convirtieron en esenciales a partir de los 80 (Magic, Bird y el relato que se origin¨®) y que han tenido m¨²ltiples episodios ya sea con Jordan, Phil Jackson, Kobe y Shaq o, en los ¨²ltimos meses, Kawhi Leonard. El motivo por el que se hablaba m¨¢s de Kobe que de Duncan, dos leyendas adimensionales y compa?eros generacionales, era que uno vend¨ªa m¨¢s que otro en esa eterna b¨²squeda de la mejor historia en la que incluso el propio balonesto queda, en ocasiones, en un segundo plano.?
Por lo tanto, no es de extra?ar que en el relato actual, Kawhi, el load managment, la sombra de LeBron, los Lakers o los Celtics copen m¨¢s titulares que una franquicia que, recordemos, ha llegado a tener una racha de 17 victorias consecutivas, tiene el mejor r¨¦cord de la NBA (50-8), ha sido la primera que ha llegado a las 50 victorias, anota m¨¢s que nadie en toda la Liga (120 puntos por partido), ha aumentado su ritmo hasta niveles insospechados (su pace de 105,2 es el m¨¢s alto que tienen desde la 1973-74), tienen el segundo offensive rating m¨¢s elevado de su historia (113,7, rozando los 113,8 de la campa?a pasada) y el mejor rating defensivo desde la 1975-76 (102,1). Y tiene, repetimos, al m¨¢ximo candidato el MVP entre sus filas. Casi nada.
Una historia grande para un mercado peque?o
Toda franquicia tiene su propia historia y la de los Bucks est¨¢ llena, como todas, de sombras luces. Al menos en lo que se refiere a esa forma de pasar desapercibidos que tienen hoy en d¨ªa, algo intr¨ªnseco a su existencia y a la de otros mercados peque?os de la Liga. Creados en 1968 cuando la NBA lleg¨® a Wisconsin, no son ni los m¨¢s longevos ni los m¨¢s ne¨®fitos de una competici¨®n en la que el ¨¦xito se les fue tan pronto como lleg¨®. Fueron los que seleccionaron a Lew Alcindor, futuro Kareem Abdul-Jabbar, en el primer puesto del draft de 1969, y con ¨¦l y con Oscar Robertson (s¨ª, ese hombre que promedi¨® triple-doble por primera vez esta temporada) ganaron en 1971 el primer y hasta ahora ¨²nico anillo de su existencia, all¨¢ por la prehistoria de la competici¨®n a la que pertenecen.??
El ¨¦xito dur¨® lo que duran las estrellas en mercados tan peque?os. Todav¨ªa dio tiempo a llegar a las Finales de 1974, pero cayeron ante los Celtics (los Bucks pertenecieron al Oeste entre 1970 y 1980). La retirada de Robertson al a?o siguiente unida a la lesi¨®n de Jabbar supuso el principio del fin. El p¨ªvot pidi¨® el traspaso a una gran ciudad (Nueva York o Los ?ngeles), ese mantra eterno al que siempre se han tenido que enfrentar los equipos d¨¦biles comercialmente hablando, conjuntos a los que les resulta imposible competir contra franquicias que son casi marcas, en gran parte por la ciudad en la que se encuentran, y que los agentes libres eligen como destino.
Jabbar ser¨ªa traspasado a los Lakers (donde gan¨® 5 anillos m¨¢s junto a Magic en los 80) y los Bucks entraron en una crisis relativa que no les impidi¨® rozar las Finales hasta en tres ocasiones con Don Nelson, un entrenador que ya por aquel entonces era una m¨¢quina de ganar partidos en regular season (con 1335, tiene m¨¢s que nadie) pero al que siempre se le resistieron las Finales y, por supuesto, el anillo. Marques Johonson o Sidney Moncrief se convertir¨ªan en los l¨ªderes de los ¨²ltimos Bucks consecutivos del siglo XX. Ser¨ªan elecciones del draft, esos sinremedios que tienen los eternos (insistimos) mercados peque?os cuyas necesidades, ante la imposibilidad de atraer estrellas ya consolidadas, solo se pueden ver saciadas en el draft.
Nada volver¨ªa a ser lo mismo tras la marcha de Nelson, aunque George Karl hizo so?ar a la franquicia de nuevo. Aterriz¨® en 1998, la temporada del lockout, y llev¨® al equipo de nuevo a rozar las Finales en 2001, liderado en pista por Ray Allen, otra elecci¨®n del draft que se retirar¨ªa con 2 anillos y m¨¢s triples que nadie pero que por aquel entonces daba sus primeros pasos. Con ¨¦l, Sam Cassell y Glenn Robinson remaron hasta el s¨¦ptimo partido de las finales del Este, pero un tal Allen Iverson y sus 44 puntos lo impidieron. Desde entonces, nadie supo nada de los Bucks. Hasta ahora. Y, aun as¨ª, m¨¢s favoritos que nunca, seguimos sin hablar de ellos.?
Anteto y el anillo
La llegada de Giannis Antetokounmpos en el draft del 2013 (puesto 15 de la primera ronda) fue un soplo de aire fresco para una franquicia en crisis y con necesidad de nuevas caras y prop¨®sitos. La elecci¨®n de Jason Kidd como entrenador al a?o siguiente fue una cat¨¢strofe y el t¨¦cnico, con una carrera en los banquillos inversamente proporcional a la inteligencia de la que hac¨ªa gala como jugador, llev¨® a un equipo sin rumbo por la parte baja de la Liga, siempre a remolque, con resultados dispares y sin constancia ni regularidad. Eso s¨ª, fue el hombre con el que Anteto se desarroll¨®. Con ¨¦l jug¨® su primer All Star (ya lleva 4), gan¨® el premio a Jugador M¨¢s Mejorado (23+9+5 en la 2016-17) y entr¨® en el Segundo Mejor Quinteto de la NBA en la temporada siguiente. Una que Kidd, siempre cuestionado (y hoy segundo de Vogel en los Lakers), no acab¨®, siendo sustituido por Joe Prunty en la parte final de la campa?a, en la que disputaron los playoffs por segundo a?o consecutivo para caer en siete disputad¨ªsimos encuentros contra los Celtics.?
La temporada pasada fue la temporada. Al menos hasta el 19 de mayo, d¨ªa en el que cayeron ante los Raptors en el sexto partido de las finales del Este. Hasta entonces, el camino fue un sue?o, aunque, como siempre, nadie hablaba de ellos. Jon Horst, ascendido a General Manager en 2017 y responsable del despido de Jason Kidd, fich¨® a Mike?Budenholzer, ese disc¨ªpulo de Popovich que dirigi¨® a los Hawks de Korver, Horford y compa?¨ªa a las 60 victorias de la 2014-15 antes de chocarse con los Cavs de LeBron (4-0) en esa ¨²ltima eliminatoria del Este en la que tantos y tantos se han quedado con El Rey imponiendo su tiran¨ªa.?
Anteto ocup¨® como nadie el espacio dejado por James y lider¨® en todo a los Bucks.?Budenholzer desarroll¨® sus capacidades ("estoy al 60%", dijo Anteto al concluir la pasada campa?a) hacia una nueva dimesi¨®n y clav¨® las victorias que consigui¨® cuatro a?os antes con los Hawks, 60. Lejos todav¨ªa del 66-16 que constituyeron el r¨¦cord de la franquicia en la 1970-71 (la del anillo), pero con un dominio aplastante que le hizo ganar el premio a Mejor Entrenador, darle a su pupilo el MVP y hacer buenas las gestiones de Horst, que se llev¨® el premio a Ejecutivo del A?o tras la mejora de la franquicia, que a?adi¨® 16 triunfos a los 44 de esa ¨²ltima temporada que inici¨® Kidd y acab¨® Prunty. Y con el l¨ªder griego como capit¨¢n del All Star junto a LeBron en el Oeste, ese hombre cuyo trono estaba llamado a ocupar.
No acab¨® as¨ª la cosa. En ning¨²n momento se cont¨® con los Bucks y las predicciones se hicieron buenas cuando Kawhi Leonard acab¨® siendo coronado. Antes de eso,?finalista del Este por primera vez desde 2001, y 2-0 en esa serie contra los Raptors tras sobrevivir en un dur¨ªsimo primer partido y arrasar en el segundo (125-103). Por entonces, era un 10-1 en playoffs: 4-0 a los Pistons, un tremendo 4-1 a los Celtics con cuatro victorias seguidas (dos en el Garden de Boston) tras caer en su pista en el primer partido y ese 2-0 ante Toronto con una pr¨®rroga en el tercer partido que roz¨® un 3-0 que habr¨ªa sido casi definitivo y, que viendo como acabaron los Warriors la temporada (en cuanto a lesiones se refiere), podr¨ªa haber significado el anillo. Y todo eso sin contar los?34 sold outs de su pabell¨®n durante fase regular, el lujoso Fiserv Forum que cost¨® m¨¢s de 500 millones de d¨®lares, que bati¨® r¨¦cords de abonados (m¨¢s de 10.000) y concentr¨® a m¨¢s de 100.000 aficionados en sus alrededores durante esos playoffs triunfales hasta el 19 de mayo.?
Las p¨¦rdidas en verano fueron asumibles (sobre todo las de Pau Gasol y Nikola Mirotic) y la marcha de Marcus Brogdon, un jugador instrumental y con un perfil estabilizador en el esquema f¨ªsico y basado en los triples de?Budenholzer (firm¨® por 85 millones y 4 a?os con los Pacers), fue suplida con las llegadas de un Robin L¨®pez bien utilizado, Wesley Matthews y Kyle Korver, un veterano siempre ¨²til para que el vestuario no se desmadre. Y, como mercado peque?o que son, intentaron hacer lo que nunca han conseguido los mercados peque?os, mantener a una estrella que sigue sin dar pistas sobre un futuro que parece estar ligado a su actual franquicia pero que nadie conoce con certeza. Y en el que, por cierto, los Warriors siguen sembrando dudas. Los Bucks, con no pocos esfuerzos, consiguieron quedarse por debajo del impuesto de lujo para reservarse la posibilidad de ese hipot¨¦tico contrato m¨¢ximo cuyo ofrecimiento, m¨¢s que una posibilidad es una certeza. Y firmaron a Thanasis Antetokoumpo, el hermano mayor de Giannis que ya pas¨® con m¨¢s pena que gloria por los Knicks (en 2016-17), una franquicia en la que, por otro lado, es casi imposible pasar ¨²ltimamente con algo de gloria. En una era de jugadore n¨®madas y empoderados, toda precauci¨®n es poca, pensar¨ªa Horst. Y si para que Anteto se quede hay que contratar a todo el que pida, se hace y ya est¨¢. El futuro de la franquicia depende de ello.
Los Bucks han evolucionado a una nueva dimensi¨®n. Una en la que pocos equipos se han visto. Si acaso, los ¨²ltimos Warriors, los Lakers de otra era o los Bulls de Jordan. Van camino de las 70 victorias, solo los controvertidos Sixers tienen mejor r¨¦cord que ellos en casa (27-2 por 26-3) y solo LeBron y compa?¨ªa se acercan on the road (24-5 por 23-5 de los angelinos. Y ni as¨ª, la gente habla de ellos.?Puede ser por las dudas que plantea el buen tipo que es Budenholzer, al que siempre le ha acompa?ado la vitola de entrenador de temporada regular que falla en playoffs. As¨ª fue en los Hawks y as¨ª en los Bucks de hace un a?o, cuando en determinados momentos falt¨® un plan b em una serie en la que se juntaron muchos factores y que tuvo a unos Raptors que fueron campeones con un tiro ganador en semifinales, remontando un casi 3-0 en las finales y ganando el anillo antes los Warriors m¨¢s desmadejados y vulnerables que nunca. Y s¨ª, la historia podr¨ªa haber sido bien distinta. Pero al final, la historia es la que es.?
Al final y como siempre, ser¨¢n los playoffs los que dicten sentencia. Ah¨ª deber¨¢ responder Anteto y demostrar su verdadera progresi¨®n. Los Celtics, siempre competitivos y al acecho, ya dejaron entrever sus carencias a principio de temporada. Esas que no le hacen ser precisamente el jugador m¨¢s carism¨¢tico para el aficionado. La falta de tiro exterior, el inexistente uso del mid range y las dificultades para encontrar a sus compa?eros (da casi 6 asistencias por partido pero son hombres solos y abiertos), provocan que haya maneras de pararle por mucho que parezca imparable. Al final, como LeBron en sus inicios, el griego se siente seguro cuanto m¨¢s cerca est¨¢ de la canasta. Y, como LeBron en sus inicios, deber¨¢ luchar con las acusaciones que dicen que solo sabe penetrar y dar un paso m¨¢s en un juego muy comentado tambi¨¦n tras el Mundial de China y unas reglas FIBA a las que no pudo o no supo adaptarse.?
Es el a?o clave para el proyecto de los Bucks. Y el definitivo, seg¨²n cual sea el resultado. Podr¨¢ ser la constataci¨®n de que los mercados peque?os han venido para quedarse y que la victoria de los Raptors hace unos meses no fue circunstancial, sino un s¨ªntoma de que en la Liga hay hueco para todos. O pueden volver a tropezar en una piedra que?Budenholzer ya ha experimentado, con la presi¨®n a?adida de tener que ganar s¨ª o s¨ª para contentar a un Anteto cuyo futuro est¨¢ (o no) en el aire. Todo eso se juega Milwaukee, una ciudad que tiene la major oportunidad para ver a su equipo salir campe¨®n desde 1971. Pocos quedan que lo recuerden. Ah, y por cierto, 5 de los 6 equipos que han llegado a las 50 victorias tras los primeros 58 partidos en la historia de la NBA han salido campeones. Los ¨²nicos que no, en 2016, los Warriors del 73-9. Ah¨ª queda eso.?