Wimbledon y su medida m¨¢s extrema contra Medvedev y los tenistas rusos.
Presionar a Rusia, prohibiendo su participaci¨®n en competiciones deportivas es un instrumento leg¨ªtimo, cercenar libertades individuales y obligar a posicionarse es altamente irresponsable.

El conflicto militar entre Ucrania y Rusia es una de las principales preocupaciones para todos en las ¨²ltimas semanas debido al alto coste humano que ha supuesto. Ver a miles de familias tener que abandonar sus casas y huir aterradas en busca de algo de seguridad, es algo que deber¨ªamos haber dejado abandonado en el siglo pasado. Este conflicto golpea a todas las estructuras y ¨¢mbitos de la sociedad y por supuesto el deporte no se encuentra ajeno.
El deporte como siempre decimos es uno de los mayores altavoces de nuestra sociedad y ojal¨¢ en el deporte se lidiaran las actuales batallas sin recurrir nunca a otro tipo de acciones militares. La reacci¨®n del mundo ha sido categ¨®rica contra Rusia. Este pa¨ªs ha sido excluido de una manera tajante de todos campeonatos deportivos y he de decir que si bien existen algunos efectos colaterales, y aunque su amparo jur¨ªdico es en mi opini¨®n dudoso, podemos aceptar y justificar estas sanciones al intentar ejercer la m¨¢xima presi¨®n sobre el r¨¦gimen de Putin, a trav¨¦s de un sector tan medi¨¢tico como es el deporte.
Evitar que los equipos nacionales rusos participen en estos campeonatos portando su bandera, es una sanci¨®n diplom¨¢tica m¨¢s a nivel diplom¨¢tico y si bien es probable que ejerciera m¨¢s presi¨®n reducir nuestra dependencia del gas a precios exorbitados que excluirles de Eurovisi¨®n, no entrar¨¦ en ese debate pol¨ªtico en este foro. En esta reflexi¨®n, de forma evidente, pero ahora de forma expresa dejar¨¦ claro que condeno esta invasi¨®n por parte de Rusia.

Ahora, d¨®nde creo que debemos apuntar tambi¨¦n el foco del debate es en la perdida de libertades que parece estamos todos dispuestos a asumir. La libertad de expresi¨®n y de pensamiento incluso no pueden estar en peligro en ning¨²n caso, estas libertades deber ser una garant¨ªa por encima de cualquier conflicto y resulta incongruente criticar con absoluta raz¨®n que se est¨¢n reprimiendo las manifestaciones en Rusia contra la guerra y prohibir cualquier posible manifestaci¨®n en otro sentido. Incluso estamos dispuestos a dar un paso m¨¢s all¨¢ y ni siquiera tolerar el no posicionamiento o silencio.
En las ¨²ltimas semanas, he visto algunos casos llamativos que me vienen a la mente, el primero el de unos equipos de Hockey sobre Hielo en Rusia el SKA Neftyanik y el Dinamo de Mosc¨² que formaban una ¡°Z¡± en la formaci¨®n de sus equipos en apoyo de su gobierno. En este mismo sentido encontramos a Ivan Kuliak, gimnasta ruso de 20 a?os, que tambi¨¦n mostr¨® este s¨ªmbolo de la ¡°Z¡± en su maillot, cuando sub¨ªa al podio junto a otro deportista ucraniano que hab¨ªa ganado y escuchaba respetuosamente el himno de dicho pa¨ªs. Ahora mismo se encuentra con investigaci¨®n en su contra y puede recibir una sanci¨®n seg¨²n se ha dicho por mostrar este signo. Recordemos un signo que en ning¨²n reglamento aparece prohibido ni censurado.

El punto sobre el que quiero incidir no es sobre el posicionamiento en este conflicto, (en el que nuevamente me muestro en contra), sino en que se est¨¢ sancionando por elementos que no est¨¢n reglados y a unos deportistas que desconocemos las presiones a las que est¨¢n vi¨¦ndose sometidos. Ninguno sabemos si Kuliak tiene familia en Rusia y teme consecuencias contra ellos si no muestra apoyo a un r¨¦gimen, que seg¨²n parece existe consenso en occidente, es dictatorial y verdaderamente peligroso con los disidentes pol¨ªticos. No conocemos la situaci¨®n personal a la que estos deportistas se enfrentan, ni la presi¨®n a la que seguro se tienen que estar viendo sometidos.
No nos paramos ah¨ª, decidiendo que estas manifestaciones solo pueden ser en un sentido. Ahora le damos un nuevo giro y a deportistas que no juegan o participan con ning¨²n club ruso y tienen la suerte de que su deporte es principalmente individual, como ocurre con el tenis, les vamos a empezar a exigir una declaraci¨®n sobre sus pensamientos y opiniones. Adem¨¢s, no a todos los deportistas, discriminaremos por nacionalidad y solo se lo exigiremos a los rusos.
Andr¨¦i Rublev que uno de los primeros deportistas rusos en manifestar su "no war please" de una forma espont¨¢nea y valiente en cuanto empez¨® el conflicto y es loable. Sin embargo, algunos otros deportistas como Daniil Medvedev, han preferido permanecer en silencio y ahora su participaci¨®n en Wimbledon peligra ya que el Gobierno brit¨¢nico y el All England Club se encuentran en conversaciones para vetar a los tenistas rusos y bielorrusos si estos no demuestran su rechazo a Vlad¨ªmir Putin.

Insisto en que desconocemos, a que posible peligro o amenazas se pueden enfrentar estos deportistas al volver a su pa¨ªs o sus allegados si realizan estas manifestaciones. En cualquier caso lo m¨¢s peligroso me parece, es que estemos dispuestos a aceptar que a unos individuos de manera discriminatoria por su lugar de nacimiento, se les exija realizar una u otra manifestaci¨®n en este caso en contra de su pa¨ªs. No le exigir¨¢n esta declaraci¨®n a Nadal, a Federer o a cualquiera de las otras decenas de tenistas que participen en este Grand Slam.
Nigel Huddleston, ministro de cultura del Reino Unido afirmaba; "Absolutamente nadie bajo la bandera de Rusia deber¨ªa poder competir. Este es un tema muy importante porque muchos pa¨ªses no permiten a los representantes de Rusia competir. Sin embargo, en deportes individuales esto es m¨¢s complejo". Hasta aqu¨ª puedo estar de acuerdo, donde entra el conflicto es cuando afirma ¡°Tenemos que ir m¨¢s all¨¢. Necesitamos asegurarnos de que no apoyan a Putin y estamos considerando ciertos requisitos¡±.
Este es el principio avanzado de algo peor que la censura a la libertad de expresi¨®n, se intenta regular incluso la libertad de pensamiento y el siguiente paso cercano es cercenar una u otra ideolog¨ªa pol¨ªtica en un pa¨ªs por qu¨¦ una mayor¨ªa entienda que debe ser as¨ª y se har¨¢ bajo la bandera de proteger ir¨®nicamente la libertad y la no discriminaci¨®n. Una reminiscencia macartista. No se puede combatir una dictadura y lo que puede ser considerado como una acci¨®n militar atroz contra civiles, con vulneraciones como esta sobre personas concretas y sus derechos individuales.
La industria del deporte es una maquina de negocio continua y un r¨¦gimen u organizaci¨®n que este dispuesto a tomar estas medidas contra individuos concretos, es peligrosa para la propia industria.