Un mot¨ªn que vali¨® un t¨ªtulo
La extraordinaria irrupci¨®n de Garrincha y Pel¨¦ en el Mundial de 1958 se debi¨® a la imposici¨®n de los jefes del vestuario a Vicente Feola, seleccionador brasile?o.

Brasil no hab¨ªa pasado del empate ante Inglaterra en su segundo partido de la fase de grupos de la Copa del Mundo de 1958 y se jugaba todo ante la temible Uni¨®n Sovi¨¦tica, en el ¨²ltimo encuentro de la primera fase. Diferentes informes t¨¦cnicos y psicol¨®gicos hab¨ªan desaconsejado al seleccionador carioca (Vicente Feola) la alineaci¨®n de dos jovencitos que esperaban su primera oportunidad en el torneo.
Fue el d¨ªa antes de jugar contra la URSS que los jefes del vestuario de la selecci¨®n brasile?a se reunieron con Feola para aconsejarle lo contrario a lo que dec¨ªan los informes: "Queremos que jueguen los dos nuevos. Son extraordinarios", dijo el capit¨¢n. Y Feola agach¨® la cabeza y decidi¨® alinearles. Y fue as¨ª, con esta especie de mot¨ªn, como empez¨® la historia mundialista de Pel¨¦ y de Garrincha.
Y el comienzo no conoce precedentes: a los tres minutos del partido contra los sovi¨¦ticos, Brasil ya hab¨ªa hecho un gol y lanzado dos veces a los palos (una de Pel¨¦ y otra de Garrincha). Brasil gan¨® aquel partido y dos semanas m¨¢s tarde gan¨® su primer Mundial. Y aquella pareja result¨® invencible: Pel¨¦ y Garrincha JAM?S PERDIERON jugando juntos para la Sele?ao (36 victorias y 4 empates en 40 partidos). De hecho Garrincha s¨®lo sufri¨® una derrota con Brasil y fue en su ¨²ltimo partido como internacional en el que Pel¨¦ no pudo jugar por culpa de una lesi¨®n (Hungr¨ªa 3-1 Brasil, el 15 de julio de 1966).
Un gol ¨²nico
Uno de los partidos m¨¢s memorables en la historia de la Copa del Mundo se disput¨® el 5 de junio de 1938 en La Meinau (Estrasburgo) y enfrent¨® a Brasil y a Polonia. Fue el primer encuentro en el que se marcaron al menos diez goles y en ¨¦l que se registr¨® el primer p¨®quer mundialista a cargo de Ernest Wilimowski, que hizo dos tantos en seis minutos para equilibrar un 3-1 en contra y que llev¨® el encuentro a la pr¨®rroga (en la que tambi¨¦n anot¨®) tras marcar el 4-4 en el minuto 89.
Pero ese partido tambi¨¦n pas¨® a la historia porque fue el primero (luego solo ha habido otro m¨¢s) en el que dos jugadores rivales anotaron un hat-trick, ya que a los cuatro tantos de Wilimowski hay que a?adir los tres que anot¨® Le?nidas da Silva. Y de esos tres goles de la estrella brasile?a, os quiero hablar del segundo porque es un caso ¨²nico e irrepetible en la historia de la Copa del Mundo. En el segundo tiempo del partido empez¨® a llover con fuerza y el terreno se volvi¨® casi impracticable. De hecho, en una acci¨®n en la primera parte de la pr¨®rroga, Le?nidas hundi¨® uno de sus pies en el lodo y cuando lo sac¨® hacia afuera destroz¨® la suela de su bota. Acudi¨® r¨¢pidamente a la banda para que le arreglaran el problema, pero nadie daba con la soluci¨®n y el partido no estaba para perder un jugador as¨ª como as¨ª.
El Diamante Negro, como le apodaban, decidi¨® arreglarlo a su manera y se quit¨® las dos botas, la rota y la no rota, y as¨ª regres¨® al campo. Hab¨ªa tanto barro en el calzado y en las medias de los jugadores, que el ¨¢rbitro Ivan Eklind no se dio cuenta de que hab¨ªa un hombre totalmente descalzo sobre el terreno de juego (algo prohibido expresamente por el reglamento) y fue precisamente ese futbolista, el gran Le?nidas, quien hizo el primer gol del tiempo extra. Un gol que es y ser¨¢, por los siglos de los siglos, el ¨²nico anotado por un jugador sin botas en la historia de la Copa del Mundo. Por cierto, Brasil gan¨® 6-5 y pas¨® a cuartos de final.