Las consecuencias indeseadas de la prisa por dar con una vacuna
Un f¨¢rmaco defectuoso puede provocar que autoridades sanitarias y personas vacunadas se relajen, reduciendo la implementaci¨®n o cumplimiento de medidas.

Encontrar una vacuna que nos ayude a combatir la pandemia de la COVID-19, que ha causado m¨¢s de 840.000 muertes en todo el mundo, se ha convertido en la prioridad de los cient¨ªficos. Numerosas empresas se encuentran inmersas en desarrollar un f¨¢rmaco eficaz y seguro en tiempo r¨¦cord. De la misma forma, diversos pa¨ªses est¨¢n deseosos de recibir las dosis.
En esta l¨ªnea, Richard Peto, profesor de la Universidad de Oxford y asesor de la Organizaci¨®n Mundial de la Salud, asegura que la primera vacuna se comprar¨ªa y usar¨ªa en todo el mundo aunque no fuera del todo eficaz: "Creo que hay una gran prisa, una prisa algo nacionalista y tambi¨¦n una prisa algo capitalista, por ser absolutamente el primero en registrar una vacuna, y de hecho har¨¢ m¨¢s dif¨ªcil evaluar otras vacunas".
De hecho, en Estados Unidos el comisionario de la Administraci¨®n de Alimentaci¨®n y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), Stephen Hahn, afirm¨® en Financial Times que no descartan aprobar el uso de emergencia de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Oxford, antes incluso de que termine la fase 3 de ensayos.
Efectos de secundarios
Esta precipitaci¨®n podr¨ªa resultar contraproducente en la lucha contra la COVID-19. Porque, aunque es prometedora, la vacuna de Oxford / AstraZeneca a¨²n se encuentra en las primeras etapas de desarrollo cl¨ªnico. De momento, hemos podido ver informaci¨®n publicada sobre 1.077 voluntarios sanos.
Recientemente, Joan Pons, enfermero espa?ol que hab¨ªa probado la vacuna de Oxford, cont¨® en ¡®El programa de verano¡¯, de Telecinco, que no hab¨ªa tenido ning¨²n efecto secundario. Por su parte,?un 70% de las personas que participaron en el estudio desarrollaron fiebre o dolor de cabeza.?Aunque no tuvieron complicaciones: ¡°No han necesitado asistencia m¨¦dica, se ha solucionado con un poco de Paracetamol¡±.
Si bien estos efectos secundarios son relativamente comunes y no suelen suponer una amenaza, es importante comprender completamente todos los riesgos asociados con la vacuna y c¨®mo pueden afectar a los diversos grupos vacunados. Por ejemplo, si un voluntario sano de 35 a?os presenta dolor de cabeza y fiebre un d¨ªa despu¨¦s de la vacuna, es f¨¢cil relacionar los s¨ªntomas con la vacuna e ignorarlos. Pero ?qu¨¦ pasa con una persona de 80 a?os reci¨¦n vacunada con problemas card¨ªacos? ?Y si la fiebre acelera su pulso y le causa dolor en el pecho?
Falsa sensaci¨®n de seguridad
El profesor Peto insiste en que ¡°necesitamos una vacuna que funcione y la necesitamos pronto¡±, pero lo realmente importante es tener ¡°pruebas bastante s¨®lidas de eficacia¡±.
La semana pasada, el Grupo de Expertos en Ensayos de Vacunas Solidarias de la OMS, del que forma parte Peto, ya avis¨® en la revista m¨¦dica 'The Lancet' de que una vacuna deficiente ser¨ªa peor que ninguna vacuna, especialmente porque las personas que la tuvieran pensar¨ªan que ya no corren peligro y detendr¨ªan el distanciamiento social: ¡°El despliegue de una vacuna d¨¦bilmente efectiva podr¨ªa empeorar la pandemia de COVID-19 si las autoridades asumen err¨®neamente que causa una reducci¨®n sustancial del riesgo, o si las personas vacunadas creen err¨®neamente que son inmunes, reduciendo la implementaci¨®n o el cumplimiento de las medidas¡±.
Por eso, instaron a todos los reguladores a ce?irse a la gu¨ªa de la OMS, que dice que no deber¨ªa aprobarse ninguna vacuna con una eficacia inferior al 30%. Recomienda, al menos un 50% de efectividad, pero permitiendo un 95% de precisi¨®n que podr¨ªa significar un 30% en la pr¨¢ctica.