"?Qu¨¦ quer¨¦is que haga?"
Si los resultados no llegan, ?qu¨¦ quer¨¦is que haga? ?Que me queme a lo bonzo? ?O que me pegue un tiro en la polla?" Todo lo que necesito saber sobre f¨²tbol lo explic¨® Luis ?ngel Duque, entrenador del Almer¨ªa, en la temporada 2003-04 de este invento. Lo recuerdo por si alguno lo ha olvidado o ni siquiera lo conoce. Mientras las librer¨ªas repon¨ªan a destajo copias de Harry Potter y la Orden del F¨¦nix, en Almer¨ªa suced¨ªa esa magia. Magia de andar por casa, de acuerdo, pero en ning¨²n caso inferior a que un p¨²ber despistado prefiera un libro sobre hechicer¨ªa a su copia del Grand Theft Auto: San Andreas. Como todas las cosas importantes, la frase apareci¨® justo donde nadie estaba mirando. Mor¨ªa febrero y tambi¨¦n el equipo de Duque, que amasaba tres meses sin ganar en Segunda. Tras empatar a doses contra un Algeciras desahuciado apareci¨® el m¨ªster. Vistiendo un aburrido jersey de punto pero con fuego en la lengua, lleg¨® Duque para explicar el f¨²tbol.
Cuando leo las cr¨ªticas a la Selecci¨®n pienso mucho en aquel desahogo sabio. El f¨²tbol es un juego azaroso donde las cuentas solo cuadran en las previas. Cuando el ¨¢rbitro pita las flechas se retuercen como alambres. Los garabatos firmes de la pizarra se convierten en hombres de carne y hueso, volubles, que tienen por costumbre hacer lo que les viene en gana. En la mayor parte de las ocasiones se llega hasta donde se llega. M¨¢s all¨¢ solo queda la inmolaci¨®n. Contra Ucrania, una derrota dolorosa y un lamento recurrente: Espa?a no tiene gol. ?D¨®nde est¨¢ el nueve? Por otra parte, como nos ha sucedido tantas otras veces, incluso en la victoria. Pienso en los veinte remates y en las arrancadas est¨¦riles de Adama y las cenefas de Luis ?ngel vuelven a mi cabeza. ?Qu¨¦ m¨¢s se puede hacer?

Espa?a tiene el mismo problema de todos los equipos que alguna vez ganaron. Sus mayores rivales son la nostalgia y el reloj. Estos jugadores no son los de 2010, ni siquiera caminan cerca de la Francia actual, pero veo un conjunto joven, con un pu?ado de jugadores finos y prometedores. Ansu Fati y Mikel Oyarzabal son buenos ejemplos de ello. Luis Enrique aporta el conocimiento y la voluntad inquebrantable de seguir abriendo cromos hasta encontrar el bueno. Tiempo y paciencia, como la de aquel Almer¨ªa que acab¨® salv¨¢ndose. Despu¨¦s est¨¢n los imposibles, volver a ser los que fuimos, pero eso ya nos explic¨® Luis ?ngel que es imposible.