Al Dortmund no le alcanza cuando pretende ser pragm¨¢tico
Coment¨¢bamos en la previa del decisivo encuentro del martes que la estrategia defensiva que decidiera utilizar Julien Favre determinar¨ªa el tono del encuentro. El t¨¦cnico suizo opt¨® finalmente por replegar con una l¨ªnea de cinco y por solicitar a sus dos te¨®ricos mediapuntas, Brandt y Hazard, que cerraran las bandas a la altura de Dahoud y Delaney. No hab¨ªa presi¨®n alta, y en las fases de largas posesiones del Bayern, el Dortmund vivi¨® muy cerca de su porter¨ªa dibujando un 5-4-1. Eso se tradujo en un choque cerrado, con un volumen de oportunidades en las dos ¨¢reas bastante m¨¢s bajo que el de la mayor¨ªa de contiendas del cuadro amarillo. Es como si Favre hubiera asumido que a su equipo no le daba para competir con el gigante muniqu¨¦s de t¨² a t¨²: el recuerdo del 4-0 de la ida pesaba mucho. Si en el intercambio de golpes ten¨ªa las de perder, opt¨® por las precauciones. Tambi¨¦n as¨ª cay¨®, aunque es cierto que se aproxim¨® m¨¢s a un resultado positivo.
Sirva la jugada del gol decisivo para hacernos una idea de la aproximaci¨®n conservadora del Dortmund. Cuando Kimmich, en teor¨ªa el futbolista m¨¢s retrasado de la medular b¨¢vara, acelera hacia una disputa de bal¨®n con Haaland a unos diez metros de la frontal del ¨¢rea rival, los otros diez futbolistas del Borussia est¨¢n por detr¨¢s del bal¨®n. Aunque hablemos de una foto fija de una acci¨®n concreta, es muy complicado encontrar otra como esta en cualquier encuentro de los de Favre esta temporada. Para contener la doble amenaza del l¨ªder por los costados, el suizo limit¨® las posibilidades de su propio equipo de hacer da?o al contragolpe. Le exig¨ªa a Haaland carreras en solitario de muchos metros, o la habilidad para aguantar el bal¨®n el tiempo suficiente para que llegara la segunda l¨ªnea. El noruego es arrollador si puede correr hacia su perfil bueno, pero el Bayern casi siempre se lo cerr¨®. Y aunque sabe asociarse a pocos toques jugando de espaldas, no posee a¨²n los recursos para esconder el bal¨®n y retenerlo hasta que le alcancen sus socios potenciales. En este sentido, el partido de la pareja de centrales visitante fue muy destacado, y conviene subrayarlo porque a Boateng, a menudo, se le sigue estigmatizando por acciones concretas a campo abierto en las que fue claramente superado en el pasado. Es evidente que no es el mejor del mundo a la hora de reaccionar ante giros a toda velocidad, pero es inteligente, sabe colocarse bien y forma una pareja con Alaba muy capaz de sostener a un cuadro dominador como el de Flick. Incluso todo un campe¨®n del mundo como Lucas Hern¨¢ndez, un marcador excelente, va a tener dificultades para recuperar su plaza como titular.
Y quiz¨¢ esta sea la gran diferencia entre los dos equipos que han optado al t¨ªtulo alem¨¢n casi hasta el final. El nivel defensivo del Bayern le permite ganar todo tipo de partidos: aquellos en los que es el claro protagonista y aquellos en los que le toca vestirse de m¨¢quina pragm¨¢tica. Cuando el Dortmund se disfraz¨® de equipo equilibrado, no le alcanz¨® para seguir clavando pu?ales.
