La batalla por Neymar, Barcelona-Madrid, ni contigo ni sin ti
En clave barcelonista. Al poco de hacerse con las riendas del banquillo azulgrana, Ernesto Valverde coment¨® en un c¨ªrculo privado el enorme agujero que hab¨ªa supuesto la salida de Neymar del Bar?a. Algo parecido debe pensar Messi que, m¨¢s all¨¢ de la indudable afinidad personal, no olvida qui¨¦n fue uno de los art¨ªfices de la ¨²ltima Champions conquistada por el equipo azulgrana. Bartomeu, adem¨¢s de la necesidad de satisfacer cualquier petici¨®n de Leo, se ha tragado todos los sapos: el de la infidelidad, el de la demanda, los n¨²meros rojos y la exhibici¨®n en forma de viajes de sus ejecutivos para devolver a Neymar al punto de partida. El problema es que Ney prioriza salir del Par¨ªs Saint Germain a irse al Bar?a. Amaga, pero no dice. Y ese silencio mata al Bar?a, porque en Qatar est¨¢n poniendo todas las trabas para que el brasile?o no vuelva, a menos que la oferta sea pornogr¨¢ficamente alta, para mayor escarnio. La sucesi¨®n de Messi, por muy vigente que est¨¦, es un tema a afrontar a nivel de gesti¨®n.
En clave madridista. El Madrid tambi¨¦n calla, aunque la falta de comunicados, trat¨¢ndose del PSG, es un reconocimiento t¨¢cito del inter¨¦s. Cuando Florentino no ha querido pisar callos, bien que se ha preocupado de hacerlo saber en forma de desmentido. Curioso que sin negociar, se haya filtrado que el PSG haya pedido a Vinicius en la operaci¨®n. Al Madrid le salen los n¨²meros, porque Ney es una m¨¢quina de facturar y le seduce la ¨²nica ficha negociable en el mercado capaz de tapar el cr¨¢ter dejado por Cristiano. Claro que le hace menos gracia la otra parte del pack, o sea los ¡®tois¡¯, su padre o los cumplea?os de su hermana, pero la tentaci¨®n de un gal¨¢ctico suelto puede ser demasiado grande. Florentino siempre fue maestro en el arte de esperar, pero, aunque fuese la ruina econ¨®mica del Bar?a, el golpe medi¨¢tico y futbol¨ªstico ser¨ªa de escala mundial.
?ngel y demonio. Mientras el ¨¢ngel y el demonio se van turnando en los hombros de ambos presidentes y hacen dudar entre las bondades y los riesgos del fichaje del a?o, el metatarsiano de Neymar sigue siendo una inc¨®gnita. Los madridistas y los barcelonistas andan subidos en una monta?a rusa. Lo odian por su falta de compromiso y lo quieren porque es un jugador superlativo, lo abominan y lo necesitan, lo vilipendian y lo alaban. No quieren imaginarse el 2 de septiembre con ¨¦l, pero tampoco sin ¨¦l.