De Madrid a Springfield, aquel viaje irrepetible
Era el viaje al lugar en el que todo empez¨®. Y tuve la suerte de hacerlo en 2007 junto a quien revolucion¨® el baloncesto europeo, de nombre Pedro y apellido Ferr¨¢ndiz. Un vuelo Madrid-Boston y posterior salto a Springfield, Massachusetts, la cuna del baloncesto. En mi mesa de la redacci¨®n guardo la llave que me abri¨® todas las puertas en aquel viaje: una placa con las palabras ¡®VIP GUEST¡¯. Y es que eso era yo, el invitado de Pedro Ferr¨¢ndiz, el segundo espa?ol en el Hall of Fame tras Antonio D¨ªaz-Miguel (1997).
Lou Carnesecca y Charles M. Newton ejercieron de padrinos de Pedro. "Durante alg¨²n tiempo he pensado que este honor se me ofrecer¨ªa a t¨ªtulo p¨®stumo", as¨ª empezaba su discurso. Lo ley¨® en espa?ol y Szczerbiak lo tradujo al ingl¨¦s. El resto del viaje fui yo quien lo hizo. Al cenar junto a Phil Jackson o Dominique Wilkins, al viajar junto a Pedro en un ascensor con Chuck Daly en mi codo derecho, Clyde Drexler en el izquierdo y ante m¨ª, Bill Russell. "Perdona si no te pude atender mejor, pero estaba en una nube", me dice Pedro cada vez que hablamos del viaje. No es poes¨ªa. "Estaba empastillado por un dolor de espalda terrible", recuerda. En una nube est¨¢bamos otros, los que guardamos la placa de ¡®VIP GUEST¡¯ como si fuera el anillo de campe¨®n NBA. Gracias, Pedro.