Zidane ¡®morir¨¢¡¯ con sus ideas, sus valores y su actual plantilla
Sin mucha memoria. La diferencia entre la generaci¨®n de mis padres y la de mis hijos es que los mayores arreglaban todo lo que se romp¨ªa y los menores quieren cambiarlo r¨¢pido y exigen soluciones inmediatas, sin darle ninguna opci¨®n al arreglo. Esos son los que piden la cabeza de Zizou, desmemoriados sin ning¨²n apego a la historia reciente. Ver al Madrid a 16 puntos del Barcelona en Liga forma parte de esa misteriosa fragilidad que acompa?a a los equipos de f¨²tbol, incluso a los m¨¢s grandes. Este, con algunos matices, es el mismo equipo que viene de ganar dos Champions y cinco t¨ªtulos en el mismo a?o. Este es el mismo entrenador que cogi¨® hace dos a?os a un Madrid desnortado y le devolvi¨® la sonrisa, el brillo y la gloria, aunque el gesto, como el equipo, se le haya torcido.
Por el camino. Es evidente que el equipo blanco ha perdido profundidad de plantilla, que ha renovado a demasiados futbolistas a la vez, que Zidane, en su ¨¢nimo por recuperar el buen momento de los titular¨ªsimos, ha abierto una brecha demasiado ancha entre la primera unidad y la segunda, que tiene a demasiados futbolistas importantes con mucha hambre de Mundial o de Champions y muy poca de Liga. En este mundillo de medias verdades y filtraciones interesadas, siempre queda la mirada limpia de Zizou, aferrado a sus valores de futbolista, a sus ideas rom¨¢nticas, dispuesto a llegar hasta el final con su actual plantilla, aunque eso le suponga hundirse el primero, dispuesto a dar la vuelta de nuevo al Madrid hasta la gloria o a caerse con todo el equipo, sin excusar su responsabilidad. Ya se fue una vez del Madrid antes de tiempo y lo volver¨ªa a hacer.
Cristiano y Sergio Ramos. He defendido y defiendo el papel que le corresponde a Cristiano Ronaldo en la historia reciente del Real Madrid Creo que es de justicia acercar su salario al de Messi o al de Neymar, porque se lo ha ganado. Me parece que forma parte del relato del personaje exhibir sus trofeos individuales y colectivos, pero lo m¨¢s admirable de CR es su capacidad para reinventarse. Ahora, debe volver a mostrar esa faceta. Adem¨¢s de la gran estrella, es el momento del capit¨¢n, de Sergio Ramos, para mirar a los ojos a sus compa?eros, para poner colorado al que se ahorre un solo esfuerzo. Los l¨ªderes de verdad son los que, en tiempos de zozobra, cogen el toro por los cuernos. Se lo deben a su afici¨®n y a su entrenador, dispuesto a morir, futbol¨ªsticamente hablando, por ellos.