Fortnite y el cambio de paradigma paternofilial en los videojuegos
Aprovechamos una sorprendente noticia sobre Fortnite para tomarle el pulso a la actual aceptaci車n social de los videojuegos

Hace unos d赤as se public車 una noticia en Meri que me llam車 la atenci車n. El titular era nada menos que este: Padres pagan profesores de Fortnite para ense?ar a jugar a sus hijos. Los comentarios que he podido leer por ah赤 iban de los aplausos al abucheo pasando por la incredulidad absoluta. Por lo que a m赤 respecta, vi importante lo que se contaba en el cuerpo de la noticia. Porque, m芍s all芍 del titular y del juego en cuesti車n, ve赤a ah赤 un importante cambio de paradigma que afecta a la percepci車n del medio interactivo y a nosotros como jugadores.
La noticia hablaba de c車mo padres que juegan habitualmente a Fortnite con otros padres detectan las deficiencias que sus hijos tienen con el juego, y que eso puede perjudicarles a nivel social. Exacto. Fortnite vendr赤a as赤 a sustituir en las actividades infantiles a los deportes tradicionales. Recuerdo como si fuera ayer la dictadura que el futbol ejerc赤a en el patio del colegio, y de c車mo servidor, que lo detestaba, cuando alguien iba a realizar en un partido un saque de banda, lo miraba negando con el dedo mientras gritaba: ?A m赤 no me la pases, a m赤 no! Hab赤a que estar ah赤 por narices, pero muchas veces se notaba a la legua que no era santo de mi devoci車n. Lo que me gustaba era el cine y los tebeos, pero jugu谷 un mont車n al futbol porque lo contrario habr赤a supuesto el aislamiento.
?Vienen a sustituir los videojuegos competitivos esa imposici車n malsana? Mis conversaciones estos 迆ltimos d赤as con amigos que tienen a sus hijos apuntados a liguillas de futbol lo corroboraban. Cuando les hablaba de la noticia sobre Fortnite, sin darles ning迆n comentario m芍s ellos me respond赤an de la misma manera: ?Como el futbol! Puestos a profundizar, me dedicaba a preguntar sobre el ambiente en esos entornos, y si bien se promueve el deporte y el trabajo en equipo, era notorio el deseo exacerbado por ganar que algunos padres transmit赤an a sus hijos. La competici車n por encima de la diversi車n, el vencer por encima de todo. Una actividad creada para pasarlo bien y dejar atr芍s el estr谷s pasaba as赤 a enarbolar una presi車n sobre los infantes que no exist赤a cuando jugaban sus pachangas con los amigos en plazas y jardines.
Estamos maniatados por la sociedad del 谷xito. Los millonarios gladiadores modernos se baten en batallas de once contra once en un campo de c谷sped mientras miles de personas vitorean a unos y otros. Al padre futbolero le encantar赤a que su ni?o fuera el pr車ximo Ronaldo o Messi. Y no es tan distinto en otros deportes como el tenis o el motor. ?Qu谷 ocurre cuando el 谷xito de los eSports es conocido por los progenitores gamers? Jos谷 Luis L車pez, colaborador de esta casa, me respond赤a por Twitter: ※En el DOTA hace tiempo que el se?or Purge ofrece sesiones de coaching por cantidades astron車micas (m芍s de 100 d車lares la hora). No s谷 si alg迆n padre ha pagado por una pero no me extra?ar赤a vistos casos como el de Sumail (les compr車 unas casa a sus padres con 15 a?os)§.
No es raro pues que existan dudas sobre la continuidad en la industria del modo campa?a cuando la tendencia apunta tan fuerte hacia el modo multijugador, mucho m芍s rentable a medio y largo plazo. Cada ni?o que se entera que trato con videojuegos me pregunta invariablemente por t赤tulos competitivos online (Fortnite, Call of Duty#). Yo siempre respondo lo mismo, y cada vez me siento m芍s viejo y cansado haci谷ndolo: ※A m赤 es que me gusta m芍s jugar en solitario a los juegos que me cuentan historias§.
Sab赤a que era cuesti車n de tiempo que el medio fuera aceptado de forma natural porque llegar赤a un momento en que la sociedad estar赤a en su mayor赤a conformada por gente que jugaba o hab赤a jugado habitualmente a videojuegos, y entre esas personas estar赤an tambi谷n los que ocupar赤an puestos de responsabilidad en la econom赤a, la pol赤tica, la educaci車n# La noticia de Fortnite que ha motivado este art赤culo me entusiasm車 en un principio porque vi en ella el solapamiento de generaciones de jugadores, con Padres e hijos para los que el videojuego es una opci車n natural de ocio. Claro, despu谷s me di cuenta de que no era oro todo lo que reluc赤a. Un tipo de videojuego muy espec赤fico era el que triunfaba y ven赤a a integrarse en el d赤a a d赤a ocupando el mismo espacio que hab赤an ocupado deportes f赤sicos tradicionales, copiando estupendos valores# pero tambi谷n vicios enquistados.
La aceptaci車n natural del videojuego ha ido llegando, no nos enga?emos, por la cantidad tan brutal de dinero que mueven. No dejo de ver como una falacia aquella votaci車n del Congreso de los diputados que en 2009 dictamin車 por unanimidad que los videojuegos eran un bien cultural que hab赤a que proteger. Los representantes de nuestra endeble industria han conseguido sus objetivos (el 谷xito de la mencionada votaci車n, el Pr赤ncipe de Asturias para Shigeru Miyamoto, las partidas presupuestarias para apoyar nuevos proyectos#) a base de apabullantes datos econ車micos y promesas de futuro sobre la creaci車n de empleo. Si se ha logrado que los videojuegos aparezcan en los programas electorales de los partidos pol赤ticos, no ha sido por el valor art赤stico y cultural de estos, sino por su potencial econ車mico.
Tal vez haya que pagar este peaje para alcanzar otras metas. Porque no estoy en contra de que padres que juegan en competitivo apoyen y fomenten eso mismo en sus hijos. Es una forma de que disfruten juntos su preciado tiempo libre. Atr芍s quedar赤an los a?os en que padres anal車gicos ve赤an con extra?eza y lejan赤a los gustos de sus hijos ya nacidos en la era digital. Lo 迆nico que deseo es que, adem芍s de eso, padres e hijos compartan juegos como se compart赤an las lecturas de anta?o en el sal車n, en el regazo, en la cama antes de despedir el d赤a. Donde el cuento va, en esta ocasi車n, de un fontanero con bigote viajando por mundos incre赤bles, de tierras cuadriculadas donde se expresa sin l赤mites la imaginaci車n, de verdes praderas que respiran aventura a lomos de un veloz caballo. Es hora de dormir, y de so?ar.


- Acci車n
Fortnite es un desenfadado juego de acci車n tipo battle royale para PC, PlayStation 4, Xbox One, Switch, PlayStation 5, Xbox Series y dispositivos iOS y Android, a cargo de Epic Games con est谷tica cartoon, donde la construcci車n de nuestro refugio y la fabricaci車n de elementos ser芍 vital para seguir con vida en el modo Salvar el Mundo. En cambio, en el modo Battle Royale debemos sobrevivir en combates para hasta 100 jugadores mientras recogemos recursos y armas y construimos nuestras propias defensas.