Lollipop Chainsaw, Impresiones
A golpe de sierra, la sensual Juliet se ha puesto en nuestras manos para ense?arnos uno de los largos niveles del instituto y otro de los jefes finales. Gameplay fren¨¦tico y cachondo en una de las mayores excentricidades de Suda51. Arcoiris y sangre, corazones rosas y desmembramientos bizarros.
En cuanto se present¨® dio que hablar. Una mirada firme a la cultura norteamericana de las cheerleaders m¨¢s cursis y las comedias de instituto, aderezada de sadismo zombi, rock adolescente y motosierras. El personaje rubio platino de Juliet Starling recoge todo este baile de iconos estadounidenses y los conjuga con una inocentona cortina de caramelos, corazones y amor¨ªos insoportables. Mucho se ha mostrado de Lollipop Chainsaw hasta la fecha -siguiendo la din¨¢mica de Warner Bros Interactive en sus campa?as promocionales- pero no ha sido hasta hace unas horas cuando se ha dejado poner tranqulamente las manos encima al juego a la prensa espa?ola, pudiendo mover por fin a la protagonista en su versi¨®n final, en un c¨®digo que ya incorpora todas las interfaces, niveles, secuencias y hasta subt¨ªtulos de la edici¨®n terminada y con textos en castellano que llegar¨¢ a las tiendas.
Grasshopper Manufacture se mantiene fiel a sus se?as de identidad productiva como el omnipresente sentido del humor ¨¢cido en ambientes siniestros, el gusto por lo macabro y gore sin seriedad, los protagonistas algo antip¨¢ticos y ensimismados, las referencias a la cultura pop contempor¨¢nea o el requerido dueto de personajes para que creen un continuo e hilarante di¨¢logo entre s¨ª. Lollipop Chainsaw es un juego mucho menos serio o sereno que Shadows of the Damned e incluso Diabolical Pitch, pero es una absoluta "Suda experience", como lo encasilla su productor, Scott Warr. Apoyado en la colaboraci¨®n creativa y art¨ªstica de James Gunn, el joven estudio de Goichi Suda se ha desmelenado en esta ocasi¨®n, ha dado vida a una f¨¦mina mucho m¨¢s interesante de lo que sus dos coletas y minifalda pueden sugerir a priori, y la han colocado en una historia tan extravagante como enfermiza, en el que quiz¨¢ sea el juego m¨¢s desparramado del aclamado autor japon¨¦s encargado de Killer7 o No More Heroes.

Diario, golosinas, faldas y un noviete
Nick es el acompa?ante de Juliet en este demencial apocalipsis zombi. Se nos presenta en el v¨ªdeo de apertura del juego, con la protagonista narrando su particular d¨ªa a d¨ªa como cazadora de muertos vivientes mientras desayuna y prepara su mochila para el instituto. Es el novio de la protagonista, que se vio atacado por un grupo de zombis y al que la animadora decapit¨® para lograr que la infecci¨®n no le llegara al cerebro y as¨ª su cabeza siempre la acompa?ara colgada de su cintur¨®n. El jovencito de tup¨¦ engominado es el contrapunto a las locuras de Juliet, hace los comentarios realistas y es algo m¨¢s miedoso que su pareja, que para todo tira de motosierra y otros elementos cruentos. Tambi¨¦n se habla ya aqu¨ª de la familia de "conductas poco usuales", con diversos perfiles para sus padres y hermanas a cada cual m¨¢s divertido y obsceno, pero capaces de arrancar ya en esta cinem¨¢tica de presentaci¨®n las primeras carcajadas, sin tapujos ni tab¨²es absurdos.
En Lollypop Chainsaw las referencias actuales y culturales est¨¢n muy presentes. Juliet, Nick y otros NPCs que encontraremos por el camino hablan de series, grupos de m¨²sica y cantantes, comics o webs de internet o actores con total naturalidad. Por ejemplo, uno de los compa?eros de clase de la protagonista al que salvaremos asegura haber grabado todo con el m¨®vil y que as¨ª podr¨¢ "subirlo a Youtube". Los gui?os son otra constante, como planos de c¨¢mara que recuerdan a otros videojuegos, programas de televisi¨®n o canciones de los 80 para los mejores y m¨¢s inesperados momentos, como en las secuencias en que tengamos que resolverlas a base de Quick Time Events, donde podremos manejar a Nick sobre un cuerpo encantado o ver a la cheerleader despachar a un numeroso grupo de zombis bailando en una viga como si fuese una barra americana. El componente er¨®tico y sensual, por supuesto, no faltar¨¢ tampoco. As¨ª como las palabrotas o tacos. La localizaci¨®n a nuestro idioma va m¨¢s all¨¢ de la mera traducci¨®n. Grasshopper quiere que los hispanohablantes y otros idiomas del mundo pillemos bien todos los continuos chistes y transgresiones.

Motosierra y pompones
Como animadora, Juliet se mover¨¢ con agilidad y movimientos muy coreogr¨¢ficos t¨ªpicos de su hobby adolescente. Matar zombis a golpe de pirueta, volteretas y patadas voladoras con vistosos pompones en las manos es toda una experiencia desde los mandos, con uno de los sistemas de combos y combate cuerpo a cuerpo m¨¢s profundos que haya dado nunca un juego de Suda51. Adem¨¢s la protagonista podr¨¢ ampliar sus capacidades y ataques adquiri¨¦ndolos en los tenderetes de chucher¨ªas que hay dispuestos por los niveles, comprando con tickets especiales y las medallas de enemigos, el item a recoger cuando los zombis van cayendo. Pero el arma principal y completa protagonista del juego es la motosierra, mejorable a medida que vayamos dominando las t¨¦cnicas de Juliet y con diversos modelos y caracter¨ªsticas para hacer a?icos a los adversarios. Con la partida avanzada, como en esta prolongada demo, el abanico de combos pomp¨®n-motosierra es asombroso, midiendo bien la velocidad, el ¨¢rea de alcance y el da?o seg¨²n cada encadenamiento de botones. Como un nutrido beat em'up.
El ritmo es vertiginoso, con montones de cuerpos deambulantes con los que acabar aunque sin llegar a las cifras de Dead Rising y otros matazombis masivos. La estructura de los niveles es muy tradicional, con zonas que no se abren hasta que no quede limpia o casi limpia en la que estemos, con indicadores de por d¨®nde seguir y pasillismo extremo, con breves cinem¨¢ticas que se disparan y modifican las situaciones o el escenario a modo de script. El nivel de los pasillos y aulas de las plantas bajas del instituto, el que hemos recorrido de principio a fin, llega a empotrar autobuses escolares contra las paredes, enfrentarnos a zombis con explosivos a punto de estallar adheridos a su cuerpo o a profesores de Juliet que en su versi¨®n no-muerto no han dejado de decir sus frases t¨ªpicas, como "callad de una vez, ni?os", "esto caer¨¢ en el examen" o "?por qu¨¦ no has hecho la tarea?", todo ello mientras acuden amenazantes hacia los supervivientes, que si no salvamos se infectar¨¢n y convertir¨¢n al momento tambi¨¦n. Demencia pura y mucho cachondeo.

La vida de Juliet no se regenera de forma autom¨¢tica, y ¨¦sta tendr¨¢ que ir recogiendo lollipops y otros objetos de los niveles para poder abandonarlos. Unos indicadores cada cierto tiempo van mostrando cu¨¢nto nos queda por avanzar y reocger, as¨ª como el peque?o radar situado en la parte inferior de la pantalla, que muestra la posici¨®n de los enemigos. Toda la interfaz mantiene muy bien la est¨¦tica popera y adolescente del juego, con puntos muy cursis y completo despliegue de estrellas, arcoiris y corazones t¨ªpicos de la personalidad extrovertida y femenina de Juliet. El desarrollo de las fases, aunque lineal, deja buena sensaci¨®n de laberinto, cierta variedad e imprevisibilidad, algo que se adereza de las disparatadas situaciones que viviremos junto a otros supervivientes, como el Sensei Morikawa, un viejo maestro oriental algo s¨¢dico y guarrete que quiere instruir a la cheerleader en las artes marciales y el autocontrol mental. Su aparici¨®n es estelar y despampanante, aunque a Nick no haga tanta gracia. Y sobre ¨¦ste, ciertos movimientos generar¨¢n un ataque especial que parar en una ruleta. Uno de ellos mete su cabeza en un cono de cartulina y permite a Juliet dispararla durante unos segundos como si de un third person shooter se tratase. De locos pero efectivo en la distancia.
Jefes y minijuegos
Algunos de estos enemigos funcionan como jefes o rivales de mayor exigencia que el pe¨®n zombi b¨¢sico, aunque no son los jefes finales, expuestos al estilo Suda51 en grandes ¨¢reas abiertas especiales creadas para los largos enfrentamientos contra ellos, como el gimnasio, un parking o la cafeter¨ªa. En este hands on hemos conocido al motorista rockabilly, un zombi de melena negra capaz de hacer echar fuego a su Harley Davidson por el tubo de escape y hasta convertirla en un enorme elefante motorizado muy peligroso, con metralletas y afilados colmillos. El encuentro entre Juliet y el agesivo metalero es un momento brillante de ¨¦sos que el creativo y el aclamado compositor Akira Yamaoka saben crear con total naturalidad y eficacia, un combate muy ¨¦pico entre la animadora y el final boss donde ¨¦ste parece no morir nunca y conseguir cada vez m¨¢s y m¨¢s poder, rellenando una y otra vez sus barras de vida y exigiendo intensas secuencias de QTEs para dejarse asestar los ¨²ltimos golpes. El ritmo del punk rock y el heavy metal del enfrentamiento se adec¨²a a lo que ocurre en pantalla, con un espect¨¢culo visual y jugable absoluto, adem¨¢s de gore sin censura con piernas que vuelan por los aires o fuego que chamusca al rockero.
Este toque macabro y sin escr¨²pulos se mantendr¨¢ en todo el t¨ªtulo, pero tambi¨¦n lo hemos podido comprobar ya en el llamado Basket Zombi, un minijuego que se activa cuando Juliet abre las puertas de la cancha de baloncesto del instituto y un improvisado locutor de partido le propone hacer todos los tantos que pueda metiendo cabezas de zombi en las canastas en un tiempo m¨¢ximo de dos minutos, degoll¨¢ndolos a sierrazo limpio desde la distancia del doble o del triple para que sus cabezas salgan disparadas hacia los anillos de tanto. Sobre decapitaciones tambi¨¦n hay un peque?o evento muy gracioso, desenfadado y visual cuando conseguimos varias de un golpe. Al instante, se activa una especie de contador de colores y con corazones, estrellas y arcoiris que va numerando a los enemigos que hemos dejado sin cabeza. Esto genera m¨¢s puntos a nuestro contador y eleva el Medidor de Arcoiris, una barra semicircular que llegada al l¨ªmite podremos activar para hacer s¨²per poderosa y totalmente inmune a Juliet durante unos segundos, al mismo tiempo que esta brilla y suena el m¨ªtico Lollipop Lollipop de The Chordettes.

Color y dolor
El "Unreal Engine 3 es el motor perfecto para dar forma a este juego", nos explicaba su productor cuando preguntamos por la perseverancia de mantener este engine, sin duda el m¨¢s popular de la generaci¨®n dadas las facilidades que propone a todo programador. Lo cierto es que Grasshopper ya lo utiliz¨® y sac¨® buen partido en Shadows of the Damned, aunque en Lollipop Chainsaw se ha llevado claramente un paso m¨¢s all¨¢, con un espectacular despendole de efectos, cientos de items cayendo al suelo con las muertes, cinem¨¢ticas muy pulidas o rasgos lum¨ªnicos y colorido sorprendentes. El universo creado en esta ocasi¨®n por Suda y Gunn llena todas las salas de sangre y v¨ªsceras pero tambi¨¦n de amables corazones, medallitas y estrellas. El juego es muy violento, pero no llega a ser desagradable. Se mueve con absoluta rapidez, soltura y fluidez, poniendo en pantalla a grupos numerosos de enemigos -a menudo cl¨®nicos-, y a jefes muy bien detallados y animados.
Recorreremos entornos exteriores y "algunos sorprendentes", promet¨ªa Scott Warr. Lo cierto es que la interacci¨®n con los objetos y elementos dentro de cada nivel es muy potente, pudiendo coger -en este nivel- mesas, extintores o sillas para arrojarlas, rompi¨¦ndolas, usando vigas para girar con patadas, etc. Pero tambi¨¦n hay que mencionar que los mapas est¨¢n bastante vac¨ªos y son ligeramente rectil¨ªneos y repetitivos en forma, texturas y colores. A Goichi Suda siempre le ha gustado el aroma retro en los juegos, y Lollipop Chainsaw no se libra de, en dise?o de niveles y estructura de avance, parecer un t¨ªtulo de hace a?os. Su duraci¨®n se estima en 8 o 10 horas, pero habr¨¢ tanto material por desbloquear y que obtener que "probablemente todo el mundo lo querr¨¢ jugar m¨¢s de una vez", auguraba Warr. Desde luego, nuevos trajes para los personajes centrales, modos de dificultad adicionales, objetos, galer¨ªas de arte, m¨²sica... Los tenderetes de caramelos tienen de todo.

Inocente cazadora
Juliet y Nick forman un equipo fant¨¢stico y genuinamente chistoso, que arranca carcajadas en cuanto empiezan a dialogar mientras la motosierra y los pompones hacen su sanguinario trabajo. La abundancia de QTEs, la posibilidad de mejorar a la protagonista, las disparatadas situaciones ante las que nos colocar¨¢ el t¨ªtulo y el envidiable tratamiento art¨ªstico hacen de Lollipop Chainsaw uno de los productos mejor trabajados de Grasshopper Manufacture, si no el que m¨¢s. Basta jugar este nivel -de los primeros- para darse cuenta de que Suda51 y compa?¨ªa han querido buscar en este nuevo t¨ªtulo bajo la distribuci¨®n de Warner Bros la experiencia m¨¢s profunda posible, con algo que vaya m¨¢s all¨¢ que los meros est¨¦tica y humor, se ha intentado un videojuego de acci¨®n con posibilidades y redondo. Si la rejugabilidad y la variedad saben dar la talla, Juliet no va a tener ning¨²n problema para anonadarnos a todos con sus coreograf¨ªas y sensual sadismo.
- Acci¨®n
Lollipop Chainsaw es la historia de 'no muertos' de la dulce y asesina cazadora de zombies Juliet Starling y su b¨²squeda para descubrir la ra¨ªz de un brote de zombis colosal. Motosierra en mano, Juliet rebana, trocea y secciona para abrirse camino a trav¨¦s de multitud de muertos vivientes. Sin embargo, pronto se da cuenta de que la multitud es s¨®lo el acto de apertura de un festival de rock zombi decidido a matarla.