999: 9 Hours, 9 Persons, 9 Doors, Impresiones
9 personas comparten un destino. 9 horas encerradas en un barco a la deriva. 9 puertas que encarnan la ¨²nica salvaci¨®n a la que se pueden aferrar. Chunsoft sigue la estela del g¨¦nero de moda con la ayuda de Kotaro Uchikoshi, creador de la serie Ever 17: Out of Infinity, tomando lo mejor de anteriores producciones para demostrar que con un buen gui¨®n sigue siendo posible obtener el ¨¦xito en esta industria. Novela digital, aventura gr¨¢fica, juego de puzles, intriga, el todo o la nada. Una de las mejores obras de la consola llega justo cuando m¨¢s hace falta: en su ocaso.
Cuando Nintendo DS daba sus primeros pasos en el mercado occidental, sorprendidos nos vimos ante el ardid de originalidad que demostraba la consola. Pantalla t¨¢ctil, doble visi¨®n, estilo propio de la compa?¨ªa de Kyoto readaptado a la nueva generaci¨®n de port¨¢tiles, a¨²n con el debate centrado en cu¨¢l de las dos (PlayStation Portable reci¨¦n nacida) lograr¨ªa destacar por encima de la otra en cuesti¨®n de ventas y cat¨¢logo de ofertas. Uno de los g¨¦neros que supo exprimir las virtudes de la consola de Nintendo fue el relacionado con la novela digital, ya sea en forma de aventura gr¨¢fica tradicional o en primera persona. Faltan dedos para contar la ingente cantidad de adaptaciones que se han realizado de PC a port¨¢til, entre ellas Mist, que hasta hace unos a?os nunca cre¨ªmos poder disfrutar en una consola de bolsillo.


Esto se debe en parte a las propiedades t¨¢ctiles de la consola, y en parte a la sencillez con la que se programan t¨ªtulos. Muchas de las propuestas que hemos recibido han abogado por la innovaci¨®n (creaci¨®n de una nueva IP o licencia de juego, l¨¦ase el caso de Lux Pain), mientras que otras han preferido, como dec¨ªamos, abrirse fronteras a un nuevo p¨²blico. Lo m¨¢s curioso del asunto es la alta participaci¨®n de compa?¨ªas que tradicionalmente no se hab¨ªan interesado por el mercado de las port¨¢tiles, con todo lo que ello conlleva: nuevos productos, frescura de conceptos, etc¨¦tera. Chunsoft, por ejemplo, vio en Nintendo DS un fil¨®n en el que explotar franquicias medio sepultadas con el paso del tiempo, y de ah¨ª que Mystery Dungeon haya cobrado una importancia capital en los planes comerciales de la compa?¨ªa (tanto en la rama Pokemon con en Shiren the Wanderer, aunque especialmente en la primera).


Tiene que ser dif¨ªcil resurgir de las cenizas despu¨¦s de haber estado durante tantos a?os en la cresta de la ola, y si no que se lo digan a Koichi Nakamura, uno de los miembros que particip¨® de forma activa en la creaci¨®n (e incluso, seg¨²n se comenta, tambi¨¦n en el concepto original) de Dragon Quest, fen¨®meno medi¨¢tico en Jap¨®n donde los haya. Terminado el impacto de Chunsoft dentro del mundo de los JRPGs, el modesto estudio centr¨® su atenci¨®n en la rama de las aventuras gr¨¢ficas con una fuerte inspiraci¨®n en las novelas digitales, donde el jugador es a la vez espectador y parte protagonista. En la retina de los sibaritas queda acu?ado el t¨¦rmino ?Sound Novels' como una forma de combinar realidad, puzles e intriga en un solo videojuego, de gran popularidad en Jap¨®n y nulo inter¨¦s en occidente.


Creando un nuevo concepto
Estas aventuras gr¨¢ficas dieron el salto de PC a Nintendo DS a poco de ver la luz la port¨¢til en lo que parec¨ªa ser un movimiento natural del g¨¦nero para alcanzar a un mayor n¨²mero de p¨²blico, algo que efectivamente termin¨® sucediendo. Tanto es as¨ª que incluso algunas distribuidoras norteamericanas mostraron inter¨¦s en sacar de su pa¨ªs de origen a t¨ªtulos que nunca han gozado de una importancia medi¨¢tica espec¨ªfica en occidente. As¨ª se comprende, b¨¢sicamente, que 999: 9 Hours, 9 Persons, 9 Doors haya abandonado el pa¨ªs del sol naciente para presentarse ante el p¨²blico estadounidense sin hacer ruido. A diferencia de otras obras creadas por Chunsoft, esta cuenta con la participaci¨®n activa de Kotaro Uchikoshi en el proceso creativo, toda una eminencia para los entendidos del g¨¦nero.


Poco se puede decir sobre Uchikoshi que describa su forma de trabajar sin haber probado antes alguno de los t¨ªtulos que mejor le representan. El japon¨¦s es un virtuoso del misterio, parece tener la llave de todo puzle basado en la l¨®gica que exista, o al menos eso es lo que se empe?a en demostrar en cada nueva producci¨®n que aparece en el mercado. Sus anteriores trabajos se afincaron en compatibles, pero el ¨²ltimo, este 999 que hoy presentamos, fue planteado desde sus or¨ªgenes como una de esas exclusivas de Nintendo DS por las que vale la pena plantearse la adquisici¨®n de la consola. Aunar un buen gui¨®n con un entramado gr¨¢fico cuando menos decente parece una tarea sencilla, pero pocas veces ha brillado con tanta potencia como en este extra?o cartucho.
El planteamiento de 999 no difiere en demas¨ªa de otros t¨ªtulos del g¨¦nero: escenas est¨¢ticas se dan de la mano con di¨¢logos extensos en los que se explica el origen de la pesadilla a la que se enfrenta un grupo de nueve personas, aparentemente atrapados en las fauces de un barco gigantesco que navega a la deriva. La historia se centra en la figura de Junpei, un joven adolescente que un d¨ªa cualquiera, tras llegar a su casa, pierde el conocimiento y despierta en un extra?o camarote que parece inundarse por momentos. El muchacho no recuerda c¨®mo ha llegado ah¨ª o bajo qu¨¦ circunstancias, misterio que desvela en los primeros minutos de la partida a base de flashbacks. S¨®lo puede identificar la m¨¢scara de un misterioso personaje que cambiar¨¢ por siempre su forma de entender el mundo.
La primera misi¨®n a la que se somete el jugador tiene lugar dentro del propio camarote ante la perspectiva de salir del recinto con vida. Como decimos, la estructura de juego no cambia el planteamiento est¨¢ndar del g¨¦nero: tras divagar durante unos minutos en c¨¢valas internas, Junpei decide ponerse manos a la obra para investigar el cuarto. Justo en ese momento se termina el di¨¢logo para dejar el control al usuario, que ha de buscar pistas en el escenario para abrir una puerta que parece sellada a cal y canto. Nada tiene demasiado sentido en la mente del h¨¦roe, desesperado por las circunstancias, hasta que comienza a comprender el percal: ha de abrir dos maletines para obtener de su interior las tarjetas digitales con las que abrir la susodicha puerta.


Esta es la parte referida al puzle propiamente dicho, a la investigaci¨®n. En esta habitaci¨®n no es posible mover al personaje entre estancias, pero s¨ª mirar de izquierda a derecha, marcando con el stylus cada peque?o objeto que parece tener un valor espec¨ªfico. Podemos recoger el objeto, combinarlo con otro aparato para crear una herramienta que sea ¨²til en el futuro o buscar distintas v¨ªas para alcanzar un mismo prop¨®sito. Cuando abandona el camarote, Junpei posa su mirada sobre otro llamativo elemento que figura en su mu?eca: un reloj, marcado con el n¨²mero 5, que no puede arrebatar de su mu?eca ni por con ma?a ni con fuerza. Lo que descubre al abandonar este cuarto es a¨²n m¨¢s sorprendente, extra?ado ante la visi¨®n de un hall principal r¨²stico, como si de una especie de recreaci¨®n del mastod¨®ntico Titanic se tratase.


Reunido con los compa?eros
Avanza varios pasos para escuchar las voces de varias personas, de nuevo ante su sorpresa, que m¨¢s tarde se descubren como conejillos de indias ante el experimento llevado a cabo por Zero, el misterioso personaje que captura a los miembros del barco mediante el mismo m¨¦todo. Cada uno de los nueve personajes est¨¢ unido entre s¨ª por alguna especie de relaci¨®n personal mantenida en el pasado. Todos portan un reloj se?alado con un n¨²mero, al igual que Junpei. As¨ª, June es la conocida del h¨¦roe, una vieja amiga de la infancia, mientras que Ace, Snake, Santa, Clover, Seven, Lotus y el denominado ?Noveno hombre' son aparentemente desconocidos cuyos caminos se han cruzado por motivos que desconocen. Zero habla desde la megafon¨ªa, informa de que el experimento durar¨¢ nueve horas y que, para evitar una muerte segura, han de escapar del barco. S¨®lo as¨ª se desactivar¨¢ la bomba que tienen instalada en el reloj.


A medida que pasan las horas (y la conversaci¨®n entre los miembros del barco se intensifica, tratando de buscar respuestas y soluciones a los problemas que se han planteado), se descifran algunas de las dudas planteadas en un principio. En el barco hay un total de 9 puertas a las que s¨®lo se pueden acceder realizando una especie de divisi¨®n matem¨¢tica entre los n¨²meros de los 9 miembros. Se denomina ?digital root', (la suma de varios valores restada entre la cifra del n¨²mero resultante: 3+5+7= 15 / 1-5 = 4), y b¨¢sicamente se traduce como la llave que se ha de emplear para que un total de tres miembros se introduzcan en una de las puertas para poder investigar en su interior. Aunque sobre el papel parece un duro ejercicio mental (por no referirnos a ¨¦l en otros t¨¦rminos), en la pr¨¢ctica Chunsoft se ocupa de realizar los c¨¢lculos para facilitar la vida del jugador.


Es dif¨ªcil condensar el contenido de 999 en alguno de los puntos en los que destaca, as¨ª que vayamos por partes. ?Por qu¨¦ este t¨ªtulo y no cualquier otra aventura gr¨¢fica anterior? Son varios los aspectos en los que esta obra se diferencia del resto. Los puzles son parte de esa diferenciaci¨®n, tanto por su l¨®gica como por la presentaci¨®n de los mismos. Sin embargo, en la pr¨¢ctica no inventan la rueda. No sucede lo mismo con el plano psicol¨®gico de los personajes o con el comportamiento de los mismos. Chunsoft concede un peso espec¨ªfico a las conversaciones y a las decisiones que toma el jugador para conocer uno de los varios finales que incluye la obra. En determinadas ocasiones hemos de decidir con qu¨¦ grupo preferimos adentrarnos en ¨¦sta o aquella habitaci¨®n, cambiando dr¨¢sticamente el rumbo de los acontecimientos.
Algo similar se da con el comportamiento de los personajes, totalmente impredecible, as¨ª como con la aparici¨®n de nuevos miembros que s¨®lo se dedican a confundir la mente del jugador, que siempre ha de confiar en su propia intuici¨®n para elegir el camino correcto. No permite el t¨ªtulo comenzar desde el principio cuando mejor nos venga en gana o rectificar nuestras decisiones, pero s¨ª salvar la partida en cualquier momento, con lo que la responsabilidad ¨²ltima siempre acaba en las manos del jugador.


Como suele suceder en estos casos, la importancia de la parte jugable se combina con la profundidad de las conversaciones, algunas alargadas hasta la saciedad, otras realmente interesantes gracias al cariz que toman los acontecimientos. Olvidad los clich¨¦s y las situaciones que ya conocemos de cien aventuras anteriores: aunque no todo es nuevo, s¨ª lo son la mayor¨ªa de conflictos realmente importantes que tienen lugar en el barco. 999 transmite el aroma de las mejores pel¨ªculas de Hollywood, de los thrillers que mantienen la tensi¨®n hasta el ¨²ltimo instante de metraje. El hecho de contar con varios finales y con la opci¨®n de revisitar la aventura tantas veces como sea apetecible le otorga un gran valor de rejugabilidad, algo de agradecer si se tiene en cuenta la densidad del progreso, especialmente al alcanzar los ¨²ltimos compases de la aventura.


Una obra diferente
Parec¨ªa que salvo Hotel Dusk pocos juegan iban a ser capaces de alcanzar un nivel de madurez considerable en el cat¨¢logo de Nintendo DS (en lo que a aventuras de corte adulto se refiere), y aunque 999 no se exime de emplear t¨®picos redundantes que aburrir¨¢n a m¨¢s de uno (en circunstancias muy puntuales), lo cierto es que la obra de Chunsoft cuenta con todos los elementos que entendemos son imprescindibles para garantizar una experiencia de juego ¨²nica, francamente inolvidable. Es una l¨¢stima que su lanzamiento en Estados Unidos haya pasado desapercibido ante la mirada de la prensa internacional (al menos de la europea), algo cuando menos curioso si se tiene en cuenta que el t¨ªtulo se mantiene en un ratio de 89 en Metacritic, con notas sobresalientes en los medios norteamericanos referentes.


No hay noticias sobre un posible lanzamiento en el viejo continente y, a juzgar por lo sucedido en el pasado, es aconsejable mirar directamente al mundo de la importaci¨®n para no perderse esta obra de culto por la que actualmente se pagan cifras desproporcionales. Esto se debe a que el t¨ªtulo se agotaba en el mercado digital a poco de ser lanzado y que dif¨ªcilmente se puede adquirir en las tiendas de distribuci¨®n f¨ªsica. Cerrar el a?o con sorpresas de este calibre es siempre un alivio a ojos de aquellos jugadores que pasen media vida descubriendo o buscando sleepers que apenas tienen calado medi¨¢tico, pero cuya calidad no desmerece la de las grandes producciones que acaparan el circo promocional de la industria. A la espera de noticias sobre un posible lanzamiento en Europa (con pocas o nulas opciones de que llegue a Espa?a traducido), 999 se perfila como la gran sorpresa que Nintendo DS deja tras de s¨ª en 2010.


999: 9 Hours, 9 Persons, 9 Doors
- Aventura gr¨¢fica