Alquimistas al uso
La alquimia no es s¨®lo mezclar ni tampoco depende ¨²nicamente del conocimiento de unos longevos profesores escondidos bajo libros en bibliotecas. Mana Khemia demuestra que hace falta un poco m¨¢s de trabajo para llegar a esos raros compuestos. Maneja a Vanya, un jovenzuelo con aptitudes nigromantes y con curiosidad por conocer su pasado.
All¨¢ por los a?os noventa, una peque?a compa?¨ªa se dispuso a entrar en el mundo del desarrollo de videojuegos. Pero no de un estilo cualquiera, sino RPG's, y encima japoneses. Irrumpir en este g¨¦nero nunca ha sido una tarea f¨¢cil. En el momento en que entramos en fase de distribuci¨®n las cosas se complican. S¨®lo los grandes JRPG's, aquellos creados por compa?¨ªas de ¨¦xito, saltan de un pa¨ªs a otro y de un continente a otro. Casi ninguno es doblado. Y pocos son traducidos a nuestro idioma materno. Aunque duela, eso ha provocado que los jugadores de este g¨¦nero nos hayamos tenido que someter a las directrices que mandan los que mandan -valga la redundancia-. S¨ª, casi nos hemos dado por vencidos.

Nippon Ichi Software y Gust llevan m¨¢s de una d¨¦cada dedicada al rol tradicional, aunque su reconocimiento lleg¨® por dos sagas que han hecho las delicias de unos cuantos, Atelier Iris y Mana Khemia. Desde sus comienzos han estado en estrecha colaboraci¨®n con Sony, presentando sus videojuegos s¨®lo y ¨²nicamente en las plataformas que esta pose¨ªa. Tanto PSX como PS2 fueron unas privilegiadas por contar tantos t¨ªtulos en su haber que muchos pudieron -pudimos- saborear. Incluso la peque?a port¨¢til disfrut¨® de varios t¨ªtulos de renombre, como es el caso de alg¨²n Disgaea, entre otros.

Hasta que el a?o pasado empez¨® a extenderse un rumor que termin¨® convirti¨¦ndose en noticia. NIS hab¨ªa decidido realizar un port de un t¨ªtulo de la saga del man¨¢ y la alquimia bajo el nombre de Mana Khemia: Students Alliance, basado en el juego de PS2 Mana Khemia: Alchemist of Al-Revis.No se dieron muchas pistas sobre el t¨ªtulo ni sobre lo que nos encontrar¨ªamos, as¨ª que casi ha sido como desenvolver un regalo de cumplea?os el meter el UMD en la miniconsola. ?Veredicto inicial y final? Clara desilusi¨®n.

Con los videojuegos se incumple aquello de 'segundas partes nunca fueron buenas', m¨¢s que nada porque cuando algo nos gusta, queremos m¨¢s y m¨¢s. Y sobre todo con los JRPG's, que como uno funcione, pronto vemos en los cat¨¢logos segundas, terceras, cuartas y hasta duod¨¦cimas partes que siguen siendo buenas. Pero, lo sentimos, este no ha sido el caso.

La decisi¨®n de realizar un port, ya lo sab¨ªamos, es como salvaguardarte un poco las espaldas. La compa?¨ªa prefiere no arriesgarse -no buceamos en este tema, porque est¨¢ m¨¢s que trillado- y va a lo seguro. No es malo, claro que no, siempre y cuando lo que termine en nuestras manos sea de un nivel adecuado y coherente al inter¨¦s levantado.

La historia
La f¨¢bula comienza en pantalla en negro con una conversaci¨®n entre dos personajes. Como seres solitarios que parecen ser, deciden quedarse juntos y hacerse la compa?¨ªa necesaria. El negro absoluto desaparece y se abre la imagen de un bosque. Un joven y su gato, cuyo vocabulario es un tanto dudoso, est¨¢n al lado de una casa antigua de madera, que parece abandonada en medio del bosque. Pronto esa paz que parece que disfrutan se ver¨¢ truncada por la llegada un extra?o. Se presenta como el profesor de una academia donde se ense?a el poder y efectos que la alquimia tiene.
?Hogwarts? No, Al-Revis. Dice que os lleva buscando desde hace tiempo y que por fin te ha encontrado. Parece que el profesor te da confianza, ya que casi sin dudar decides incorporarte a la plantilla de estudiantes que engrosa la dicha academia.Eres Vanya, un t¨ªmido y debilucho p¨²ber de diecis¨¦is a?os que encontrar¨¢ en esta academia un nuevo hogar, donde las razas y las culturas conviven tranquila y mansamente. Har¨¢s amigos, enemigos y fieles seguidores, como en cualquier instituto que se precie.
Jugando?
La primera impresi¨®n del juego ya es poco halag¨¹e?a. Nada m¨¢s comenzar, te encuentras con una introducci¨®n como si de serie anime de los 90's se tratara. Esto no es malo, que no se me interprete mal. Pero si el juego siguiera la misma l¨ªnea -na?f, que dir¨ªamos-, ser¨ªa bienvenido.
Tu estancia en Al-Revis se alargar¨¢ por tres a?os, hasta que te grad¨²es y puedas volar alto y por ti mismo en el mundo de la alquimia. Para graduarte, no bastar¨¢ con encontrar los ¨ªtems y punto, no. Podr¨¢s pasar el trance seg¨²n la forma en que te hayas entregado a tus estudios. Como en la vida real. Ser¨¢n doce pruebas o ex¨¢menes cuya nota depender¨¢ de la rapidez en encontrar los ¨ªtems y el ¨¦xito en la mixtura final. Si consigues hacerlo bien, tendr¨¢s m¨¢s tiempo libre y, por tanto, m¨¢s posibilidades de explorar ese mundo exterior sin mapa.
Los monstruos/jefes se te revelan en el propio escenario, al estilo Tales of?. Los hay grandes o peque?os y el sistema de lucha que usas es el cl¨¢sico y tradicional: el combate por turnos. Un sistema de batalla que recuerda al gran Valkyria Profile de PS2. Con un peque?o a?adido; podr¨¢s atacar previamente al enemigo sin necesidad de entrar en combate. Todo ello depende de tu grado de experiencia y de tus conocimientos en la alquimia. A todo esto se le a?ade una nueva dificultad. Como ya hemos dicho, el tiempo que tardes en encontrar los objetos es? muy importante. El obst¨¢culo consistir¨¢ en que, por las noches, los monstruos ser¨¢n m¨¢s agresivos y r¨¢pidos y te resultar¨¢ m¨¢s complicado acabar con ellos.
Una vez consigas los ¨ªtems clave, la alquimia la realizar¨¢s en dos lugares: tu estudio o la habitaci¨®n de Athanor. Donde conseguir¨¢s los preparados m¨¢s poderosos ser¨¢ en esta ¨²ltima, ya que el fuego es m¨¢s fuerte e intenso. Una vez tengas la mezcla, se recoger¨¢ en tu Grow Book, manual en el que podr¨¢s usar todo la experiencia recogida en las batallas y as¨ª aprender nuevas habilidades: ataque, defensa, apoyo, magia?

Si no consigues finiquitar alg¨²n combate, se ha introducido algo nuevo en el sistema de juego. Una especie de modo cooperativo con el que amigos tuyos, con su propio equipo de tres personajes, podr¨¢n ayudarte a aniquilar alg¨²n jefe final. Y esto no se queda aqu¨ª. Si no hay mazmorras en un juego como este, casi se dir¨ªa que no se puede considerar RPG. Haberlas, las hay, y necesitaremos en alguna ocasi¨®n la ayuda de alg¨²n compa?ero. Es m¨¢s, habr¨¢ otras batallas y jefes/monstruos en este nuevo modo, donde podr¨¢s encontrar ¨ªtems raros que te ser¨¢n de gran ayuda para nuevos objetos o combinados alqu¨ªmicos. Este modo cooperativo, que en realidad es una grandiosa idea para este tipo de t¨ªtulos, se queda en eso, en un simple concepto.

Aunque no es un t¨ªtulo de profunda l¨ªnea argumental, s¨ª que es cierto que se te plantean preguntas existenciales sobre la vida de Vanya. Por ello, es importante tu relaci¨®n con los personajes. A medida que creces f¨ªsica e intelectualmente en la academia, tu trato con el resto de los protagonistas ir¨¢ variando. Todo ello repercutir¨¢ en el final de la historia, que depende de tus acciones.

El sistema de juego que se presenta nos hace dudar. Hay un extra?o combinado de RPG y simulador de vida. En cualquier caso, tanto si es uno, otro, o los dos, la idea es acertada, pero el resultado ha sido un desatino. Resulta algo fastidiosa la repetici¨®n constante de: lecci¨®n-ir a buscar a ¨ªtems-matar bichos-volver a la academia-lecci¨®n-mezcla de alquimia-tiempo libre. Llega un momento en que tienes ganas de salir y luchar y conseguir otras cosas que no te lleven siempre a lo mismo. Pero ni los propios enfrentamientos te hacen salir de esa espiral de aburrimiento.

M¨²sica
No, no estamos ante la delicadez de Mitsuda, la fuerza de Uematsu o la profundidad de Naruke. M¨¢s bien parece una serie de temas sacados de un ba¨²l de recuerdos que debieron ser olvidados. Las obras son repetitivas, tediosas y mec¨¢nicas. Hay algunos juegos en los que la m¨²sica cambia totalmente su sentido y distinci¨®n. Este podr¨ªa haber sido un gran ejemplo de ello si no hubiesen usado melod¨ªas ausentes de sentimiento o de uni¨®n con la historia.Los efectos de sonido no son demasiado rese?ables, ya que son los propios de los juegos de rol. Choques de espada, gritos de los personajes en alg¨²n ataque cr¨ªtico o quejidos por recibir da?o.

Gr¨¢ficos
La belleza de las im¨¢genes recuerda a los cl¨¢sicos juegos de rol de nuestra querida y a?orada PSX. Los colores de los escenarios y de los propios personajes muestran ese clasicismo en la puesta en escena que tanto gusta y que tan bien funciona en los RPG's. Los protagonistas y la ambientaci¨®n parecen dibujados a mano, al igual que las batallas, que simulan fragmentos de anime traspasados a una consola.

Gust, la desarrolladora, ha a?adido una nueva funci¨®n al juego llamada Jump Start Function. Esto es para facilitar los tiempos de carga y que se reduzcan en segundos. Todo ello no sirve de mucho, ya que para ser un t¨ªtulo tan simple y con un motor de juego tan b¨¢sico, es inexplicable que el loading supere los diez o doce segundos entre pantalla y pantalla. No hablamos s¨®lo de cambios de escenarios o ambientaci¨®n, sino tambi¨¦n de la carga de una peque?a escena cinem¨¢tica o de cualquier habitaci¨®n. No es que sea de poca duraci¨®n, ya que las cuarenta o cincuenta horas que puedes gastar en el t¨ªtulo as¨ª lo demuestran. Es por ello que esas pausas, a lo largo de todo este juego, llega un momento en que se te hacen extraordinariamente eternas. A pesar de que por las webs ya se hayan encontrado formas de rebajar ese tiempo, es indignante que haya que hacer soberanas virguer¨ªas para que el juego se te haga un poco m¨¢s din¨¢mico.





