
Mario Tennis
- PlataformaGBA9
- G¨¦neroDeportes
- DesarrolladorCamelot Software
- Lanzamiento15/02/2001
- TextoIngl¨¦s
- EditorNintendo
? 15 Points !
Despu¨¦s del vestigio imborrable dejado en Nintendo 64, Camelot se atreve en versionar su, de momento, m¨¢s afortunada proyecci¨®n: Mario Tennis. Un RPG deportivo que har¨¢ palidecer incluso a la versi¨®n de 64 Bits...
Despu¨¦s del vestigio imborrable dejado en Nintendo 64, Camelot se atreve en versionar su, de momento, m¨¢s afortunada proyecci¨®n: Mario Tennis. Un RPG deportivo que har¨¢ palidecer incluso a la versi¨®n de 64 Bits...

Aun estamos sorprendidos de como un peque?o grupo de programaci¨®n japon¨¦s, limitados a la tutela de los juegos deportivos y las escasas contribuciones a la hora de crear un nuevo cartucho, han podido con algo tan grande.
Y es que Hot Shot Golf en PS One, los Shinning Force de Saturn, un par de cartuchos de Nintendo 64, y otro en Game Boy, no es demasiada experiencia como para alardear de tener en su haber el cat¨¢logo m¨¢s variado de la historia. Sin embargo, Camelot es de las pocas empresas que si pueden presumir de no haber errado en ninguno de sus proyectos, y menos ahora, que sabemos como es Mario Tennis en la versi¨®n de 8 Bits.

La principal diferencia respecto a su hom¨®nimo mayor es que el fontanero que da nombre al juego pasa a un segundo plano dejando filtrarse un modo RPG realmente sensacional. La trama (bastante banal, todo hay que decirlo), narra como un joven estudiante y aprendiz de altas cualidades del deporte de la raqueta, llega al Instituto con m¨¢s prestigio del pa¨ªs, ostentando en sus vitrinas miles de premios y galardones obtenidos por sus pupilos m¨¢s destacados. Tan solo entrar en sus instalaciones, Emily, una simp¨¢tica empleada, nos mostrar¨¢ la distribuci¨®n de todas las categor¨ªas en el campus, el restaurante, las pistas destinadas a cada tipo de jugador, la plaza del relax, el edificio dormitorio en el que vamos a hablar con nuestro compa?ero de habitaci¨®n, y el sue?o dorado de todos los inscritos; el campo pavimentado al m¨¢s puro estilo de Flashing Meadows, el circuito de mayo prestigio mundial.
A diferencia de cualquier RPG que se precie, en Mario Tennis no estamos obligados a seguir una pauta durante todo el proceso de aprendizaje. Esto se resume en la libertad total en tomar decisiones, afrontar retos, o simplemente, interactuar con todos los habitantes que merodean esa amplia ¨¢rea. Sin duda, lo que realmente ha conseguido envolvernos delante de Game Boy Color pasando por alto lo tedioso que puede llegar a ser disputar un encuentro de mastod¨®nticas prolongaciones, es el aumento de nivel que ir¨¢ experimentando nuestra criatura. No obstante, tambi¨¦n deberemos cuidar de nuestro cong¨¦nero y ayudarle a progresar en esta dura vida del deportista.

Con todo, MT Color cuenta adem¨¢s con una infinidad de modos de juego que har¨¢n las delicias de los m¨¢s impacientes. En primera instancia contamos con el t¨ªpico partido presentado en forma de "Exhibition", desde el cu¨¢l solo podremos escoger los jugadores que hayamos desmantelado previamente en la aventura. Esto en realidad es la mejor f¨®rmula para que un usuario impaciente se intrometa en el "modus operandi" a fin de conseguir nuevos part¨ªcipes.
Entre otras cosas destacables, se a?ade la posibilidad del intercambio de datos mediante el Transfer Pak conectado el puerto del mando de Nintendo 64, pudiendo saborear desde ¨¦l como evoluciona vuestra partida en el RPG, y haci¨¦ndolo batir contra otras tantas creaciones provenientes de las mentes de todos tus amigos.
Aunque con todo este elenco de accesos se cope las expectativas de los m¨¢s exigentes, Nintendo tiene preparadas un par de sorpresas m¨¢s: el primero de ellos es un diccionario muy ¨²til para esbozar vagamente las definiciones m¨¢s caracter¨ªsticas del tennis (demostraci¨®n gr¨¢fica inclusive), evitando as¨ª que os sint¨¢is extra?os en este mundo en el caso de que se¨¢is ne¨®fitos. El otro, son los impagables mini-juegos de Mario, que van desde acertar la pelota contra una enorme estrella que yace en medio de la cancha, a rebotar la esfera en paneles circuncidantes, o la pr¨¢ctica de todos los golpes recompensados a base de puntuaciones extra. Una vez vayas superando estos retos, se abrir¨¢n ante tu abasto nuevos y mejores desaf¨ªos.

? g? r? ¨¢? f? i? c? o? s
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La preciosa intro destilando detalles que emulan efectos de luz, bitmaps enormes pave¨¢ndose en pantalla, juegos de colores y cambios de visualizaci¨®n constante, solo son un pre¨¢mbulo al resultado tan fino que devendr¨¢ posteriormente.
Una vez dentro de la aventura deambularemos por un territorio amplio si tenemos en cuenta que se trata de un club de tennis, sin embargo, las dimensiones del coto no pueden llegar a compararse ni de lejos a cualquier juego de rol, raz¨®n por la cual han sazonado el monitor con la utilizaci¨®n de la paleta de colores m¨¢s inteligente de los que hay disponibles en esta plataforma.

La disputa de un partido tampoco ha supuesto todo un obst¨¢culo a la hora de mantener vivo el recuerdo de la versi¨®n de 64 Bits. Si recordamos, el pasado mes de septiembre Mario desprend¨ªa peque?os destellos luminosos en los "Nice Shots", mientras que absolutamente todos los golpes llevaban tras de si su firma particular.
Afortunadamente el resultado supera con creces toda expectativa puesta en ¨¦l. Aunque no resalte tanto un saque perfecto, o un rev¨¦s espectacular, la variabilidad de huellas son tan halag¨¹e?as como los bucles de movimientos que realizan todos los jugadores al vencer o perder un punto.

Adem¨¢s cada campo es de unas dimensiones considerables, los jugadores tienen el tama?o y estructura adecuado, y pese a que el mapeado est¨¢ ciertamente limitado, la reproducci¨®n de todos los ambientes es incluso m¨¢s envolvente que otros tantos t¨ªtulos que tienen un enfoque similar a este. Puede que no sea el punto m¨¢s fuerte, y tambi¨¦n queda patente las limitaciones que comportan los estereotipos de un RPG, pero el cartucho si se vendiera como un simple juego de Tennis, ya desenmascarar¨ªa nuestra faceta m¨¢s lisonjera, por lo que un peque?o universo por el que movernos es m¨¢s que un detalle por parte de Camelot.
m ¨² s i c a
Durante tus pasos en todo el mapeado te acompa?a reiteradamente una sola melod¨ªa bastante amplia en cuanto a durabilidad, y reproducida a una calidad encomiable. Adem¨¢s Nintendo ha dejado intacta la lista de partituras que compon¨ªan la versi¨®n original y ha codificado al color todas ellas e instaladas en las mismas situaciones. Esto se resume en la pegadiza m¨²sica del men¨² de inicio, una para cada tipo de partido (sea de exhibici¨®n o de campeonato), y los ritmos acelerados antes de zanjar un partido o un set.
Una vez avezados a sentir tan pegadizas sinton¨ªas no habr¨¢ momento en que no se os acelere el pulso en un "match", "set" o "break point".
s o n i d o f x

Efectista balbuceo del p¨²blico, golpes de raqueta variables seg¨²n la potencia con que se conecte el esf¨¦rico, algunos gritos de lamento, y un sonido que reproduce la mecanograf¨ªa del texto de forma un tanto punzante. A la postre se convierte en uno de los elementos imprescindibles con la finalidad de lograr un embriagador clima e introducirte de lleno en cualquiera de los partidos a disputar. En el caso de que te molesten las letras al plasmarse en pantalla, siempre queda el recurso de bajar el volumen cuando transitas por la comunidad estudiantil.
j u g a b i l i d a d

El transcurso de un partido est¨¢ programado para que un jugador novel pueda mantener un peloteo durante un buen rato contra la CPU sin temor a no golpear a las primeras de cambio. Al contrario que el primer cartucho de este deporte en la port¨¢til aparecido en 1989, el margen de error y amplitud con la que aporreamos el bal¨®n es mucho m¨¢s grande. Hay dos fallos que pueden llegar a cometerse en este ¨¢mbito: que se te eche el esf¨¦rico sobre el cuerpo, o simplemente, no llegar a darle. Am¨¦n de estos peque?os lastres, Camelot ha intentado subsanarlo con un sistema de contacto relativamente m¨¢s amplio al "Tennis" original, mientras que la superficie que no es capaz de devolver una pelota es tan ¨ªnfima que apenas pecar¨¢s en este punto.
Una vez ya tengas los dedos y la vista acostumbrados a la pr¨¢ctica de seguir el ritmo del encuentro, llega el momento de comenzar a realizar todo tipo de fanfarroner¨ªas que descoloquen al rival.
La m¨¢s habitual de ellas se usa para conservar intervalos constantes enviando balones al fondo de la pista y jugando desde ah¨ª. En cambio, pulsando dos veces el bot¨®n "B", la estela se reducir¨¢ considerablemente mientras cae la bola cerca de la red. La dejada puede ser una buena t¨¢ctica cuando el desarrollo est¨¢ siendo excesivamente manso, aunque combinando martilleos tanto de "A" como de "B" puedes experimentar con los globos cuando tengas a tu oponente bien avanzado y renunciando a la parte trasera del cuadril¨¢tero, los passings, e incluso, ejecutar un machaque marcado por su inconfundible trazo azul que lo envuelve.
La ¨²nica nota negativa en cuanto a los partidos tan solo afecta a los del modo RPG, y es que uno puede llegar a durar hasta 30 minutos de reloj si tu nivel est¨¢ equipar¨¢ndose al del oponente. Esta situaci¨®n puede llevarte a jugar partidos que sobrepasan incluso las anotaciones m¨¢ximos del Tie Break, con lo que si tenemos en cuenta que hay hasta 3 sets, escindidos cada uno en un m¨¢ximo de 6 puntos, puede llegar a convertirse m¨¢s en una prueba personal a la paciencia, que a un duelo para ascender tu experiencia.
Siguiendo en este mismo plano, hemos encontrado un par de detalles totalmente opuestos. El primero, y m¨¢s agradable, es que al haber en pantalla pistas bastante amplias, el movimiento vertical de la c¨¢mara puede que en alg¨²n momento dado los jugadores desaparezcan del campo, por lo que Nintendo ha realizado un busto que representa la cara del tenista y d¨¢ndole un efecto parpadeante para que no nos perdamos en medio de una disputa demasiado importante. Por el contrario, podr¨ªamos tachar de negativo la respuesta con algo de inercia a la que son sometidos todos los humanos bajo nuestro mando. Sin embargo, este peque?o desliz en ning¨²n caso superar¨¢ longitudes que nos lleguen a desesperar, tan solo unos cuantos p¨ªxels que obligan a rectificar unas d¨¦cimas antes de tiempo.

MT es de los pocos cartuchos que cuenta con una pl¨¦tora plausible de modos de juego aptos para todo el mundo. No ya por una cantidad pasmosa, sino porque consiguen atraparte de lleno hasta que no hayas conseguido rebasar el objetivo, abrir otro reto, y finalmente, desmantelar jugadores, pistas y dem¨¢s cualidades exclusivas de esta fastuosa versi¨®n. A todo este fest¨ªn para usuarios solitarios se adhiere la opci¨®n multijugador m¨¢s acertada que una port¨¢til podr¨ªa haber so?ado jam¨¢s, permitiendo partidos individuales y a dobles que os llevar¨¢n al m¨¢s absoluto de los vicios.
Entonces, el que ser¨¢ el ¨²ltimo proyecto serio del grupo de programaci¨®n con nombre de ciudad medieval, es actualmente uno de los que m¨¢s aporta al mundo de un deporte hasta hace poco incomprendido, y uno de los ¨²ltimos que marque con letras de oro su paso por la consola port¨¢til por excelencia de esta industria, Game Boy Color.

c o n c l u s i ¨® n
Por suerte Camelot Software ha mantenido el encanto de la versi¨®n para Nintendo 64. Hay muchos golpes que pasan de las sospechosas similitudes, lamentaciones varias, y hasta la intimidatoria cantidad de personajes accesibles sobrepasando la veintena. Lejos de haber creado una simple adaptaci¨®n disminuyendo el apartado gr¨¢fico por las limitaciones de la consola, Mario Tennis es una aut¨¦ntica proeza del ingenio, algo grande y maravilloso que seguro encantar¨¢ a todos los poseedores de la plataforma m¨¢s vendida de la historia. Es un resumen a la mete¨®rica trayectoria de la desarrolladora nipona que, condensa en un cartucho de ¨ªnfimas proporciones tanta materia como ya quisieran para si las producciones de 32, 64 y 128 Bits.
Sin duda se a?ade a la larga lista de "imprescindibles" que no deber¨ªan faltar en la colecci¨®n particular de cualquier amante de los videojuegos. A la espera de Pok¨¦mon Oro y Plata, Crystalis, o lo nuevo de Zelda, a buen seguro que este ser¨¢ la ¨²ltima gran obra de arte en los 8 Bits.


Excelente
Un t¨ªtulo referente en su g¨¦nero, que destaca por encima de sus competidores y que disfrutar¨¢s de principio a fin, seguramente varias veces. Un juego destinado a convertirse en cl¨¢sico con el paso de los a?os. C¨®mpralo sin pesta?ear.