
Mario Party 2
- PlataformaN648
- G¨¦neroAcci¨®n
- DesarrolladorHudson Soft
- Lanzamiento15/09/2000
- TextoIngl¨¦s
- VocesIngl¨¦s
Juegos reunidos con Mario!!
Mario y compa?¨ªa vuelven a Nintendo 64 con la secuela de uno de los juegos m¨¢s divertidos y variados de todo el cat¨¢logo de N64, Mario Party 2..
Mario y compa?¨ªa vuelven a Nintendo 64 con la secuela de uno de los juegos m¨¢s divertidos y variados de todo el cat¨¢logo de N64, Mario Party 2..

Incomprensiblemente hemos recibido la secuela del exitoso Mario Party unos 6 meses m¨¢s tarde de lo que deber¨ªamos. En EE.UU. lleva dejando huella desde el pasado m¨¦s de Febrero, y aqu¨ª, por el mismo hecho en que otros mil juegos se han retrasado (la producci¨®n masiva de Pok¨¦mon Stadium y Perfect Dark) no hemos tenido la oportunidad de verlo hasta hace relativamente poco, el 26 de octubre para ser exactos.
Puede que esta demora haya acrecentado las expectativas, que muchos est¨¦n esperando un lavado de cara importante, un borr¨®n y cuenta nueva sobre cada una de las pruebas y un perfeccionamiento importante a nivel gr¨¢fico. En realidad no es as¨ª.
Para empezar, se ha visto incrementado levemente el elenco de minijuegos. De los 56 de la primera parte pasamos a 64, aunque por supuesto no est¨¢n los mismos. La gente de Hudson ha hecho una selecci¨®n de aquellas que m¨¢s cr¨ªticas hab¨ªan reportado, y las han suprimido para inclu¨ªr casi una treintena de novedades en las que prima el martilleo constante de botones, y en menor medida, la sincronizaci¨®n.
Tambi¨¦n se perciben cambios rese?ables en el dise?o de los tableros, donde la cifra sigue intacta, un total de 6 con ambientaciones totalmente nuevas. Desde una calurosa isla pirata, al ingr¨¢vito espacio, hasta el fatigoso desierto.

Cada una de estas mesas est¨¢ infestada de casillas con un tipo de se?al. En todas ellas se indica cual ser¨¢ tu pr¨®xima actuaci¨®n. Por ejemplo, al caer en una circular azul, tan solo deber¨¢s preocuparte de que movimiento efectuar¨¢n tus rivales y esperar tu turno. Si por el contrario pisas la baldosa con la cara del archienemigo Bowser, este os someter¨¢ a un examen con mucho que perder, y poco que ganar. Entre estas catatrofes f¨ªgura el paseo de Bowser Jr, la p¨¦rdidad de monedas o el retroceso hasta el punto de partida. Hay alguna otra se?alizaci¨®n importante: en la interrogaci¨®n se suceder¨¢n los jugadores en pos de un desorden total de la posici¨®n que hab¨ªa anteriormente en la pista, y en la que contenga un signo exclamativo, la integridad monetaria de todo el grupo se ver¨¢ afectada; hay tres cubos que giran aleatoriamente hasta que el jugador que haya activado esa prueba d¨¦ con ellos y defina cantidad, personaje y que tipo de material le sonsaca. Un desmadre.
En medio de la partida intervienen otros personajes que afectan el desarrollo de esta. Goomba, sin ir m¨¢s lejos, te proporciona suculentas opciones tales como la posibilidad de conseguir el bot¨ªn m¨¢s preciado: la estrella. En ese mismo ¨¢mbito se mueve el peque?o Toad, omnipresente en el extenso periplo, y que de vez en cuando ofrece propuestas la mar de interesantes.
En el men¨² general hay ciertas variaciones que favorecen la interactuaci¨®n con todos los modos de juego. La cosa se divide en cinco islas habitadas por ¨¢rboles con la misma pinta que los arraigados en Kirby. Si quieres desmantelar todos los minijuegos tienes dos v¨ªas a seguir: o abrirlas por ti mismo en el modo principal, o simplemente, haciendo acopio del mayor n¨²mero de monedas posibles para m¨¢s tarde compr¨¢rselas al dicharachero Woody.

? g? r? ¨¢? f? i? c? o? s
?
Apenas se notan cambios. Los personajes lucen y se mueven igual. Imaginaos, si hace a?o y medio la cosa no era harina de otro costal, transcurrido todo este tiempo, y sin cambios aparentes, la impresi¨®n no puede decepcionarnos tanto. No obstante, la pinta de cada uno de los participantes es muy agradable y todas sus muecas van a hacerte desprender m¨¢s de una carcajada.
Los fondos prerrenderizados de cada escenario, al igual que el resto del apartado t¨¦cnico, apenas introduce elementos innovadores. Ahora se ven algo m¨¢s s¨®lidos y mejor definidos, pero siguen faltos de profundidad, y hasta desentonan en ciertas zonas con los objetos m¨®viles.
La cara de MP2 la dan sus subjuegos; cambios de perspectiva constante dependiendo de la situaci¨®n, efectos (a veces metereol¨®gicos) por doquier, y bueno, a nuestro ego virtual en acci¨®n desempe?andose como puede entre tanto ajetreo.
Si en algo se han desmarcado un poco, es en el cambio de vestuario dependiendo de que tipo de prueba hagamos; por ejemplo, en el barco pirata, cada uno de ellos se pone un atuendo que concorde con esa atm¨®sfera. Lo mismo sucede en el Oeste americano o cuando nos dirigimos a la infinidad espacial.
Resumiendolo, la pega es que se parece demasiado a su predecesor, y eso hace que se le infravalore. Como vereis, el juego no pretende atraer por la vista, por lo que se llama la atenci¨®n del usuario mediante multitud de color y much¨ªsima sencillez para evitar confusiones en las pruebas a varios jugadores.
m ¨² s i c a
No hac¨ªa falta ni jurarlo. Univero Mario por todas partes, no hay mejor manera que remezclar algunas ya famosas e introducir otras con ritmos precipitados que peguen a la primera. Suenan bien, s¨ª, pero se repiten en cada tablero, y buena parte de los minijuegos tienen la misma. Sabemos que hacer una para cada oportunidad hubiera sido de locos, aun as¨ª, se le puede achacar ese aspecto, le falta algo m¨¢s...
Indudablemente tienen un aire muy ameno, pegadizo y que acabar¨¢s silbandolas sin que te des cuenta, especialmente las tonadas m¨¢s aceleradas, son de vicio.

s o n i d o f x
"Mamma Mia", "Here we Go", la algarabia impronunciable de Yoshi, la agud¨ªsima voz de Peach... toda esta gente est¨¢ chalada. Solo dicen eso, ?pero con que entusiasmo! Es poca cosa si se intenta reflejar con otro tipo de juegos, aunque MP2 va sobrado: sierras, martillazos, gritos, pistoletazos, rebotes de bal¨®n... un sinf¨ªn de ruidosa calidad y que convencen. Estamos tan bien acostumbrdos a o¨ªr tanta chiflader¨ªa que ya ni le prestamos atenci¨®n.
j u g a b i l i d a d
El manejo depende esencialmente del tipo de objetivo que vayamos a encarar, sirva de muestra una de las pruebas m¨¢s tediosas como el cortar un ¨¢rbol en parejas. La m¨¢quina te indica cual de los dos debe pulsar el bot¨®n "A". As¨ª, junt¨¢ndolo con un buen entendimiento, el t¨¢ndem que concluya antes su incisi¨®n ganar¨¢.
En realidad hay una lista enorme de variabilidad en el control. Hay otra, en la que ¨²nicamente debes deslizarte sobre el bal¨®n para lanzar al otro fuera del ring. En ese caso el stick pasa a tener el papel m¨¢s esencial.
En la carrera de vagonetas, o en que sujetas a unos "Shy Guys" del Mario Bros 2, la victoria se obtiene con la pulsaci¨®n desenfrenada de "B", con el aliciente, en el caso de la competeci¨®n v¨ªal que al ir demasiado r¨¢pido puedes acabar en las profundidades de la mina sin premio alguno.
Si dudabais de un plantel perfecto de confrontaciones, no lo hagais, esas en las que deb¨ªas aprender a girar con suma precisi¨®n a Mario para m¨¢s tarde dar un salto de pena y que sin saber la raz¨®n no consegu¨ªas tu objetivo (esas de pulsar interrogantes), han desaparecido.
No deis aun saltos de alegr¨ªa, se mantiene la futil garra "atrapa-mu?ecos", aunque con tanta calidad apenas pasa advertida.

Por muy divertido que parezca, la cosa est¨¢ pensada ¨²nica y exclusivamente para varios jugadores. Si te aventuras solo, puedes acabar aborreciendolo en un santiam¨¦n. La parte con jugo, los subjuegos, no conseguir¨¢n atraparte por mucho tiempo.
Si en cambio sabes que la afluencia masiva de gente a tu casa ser¨¢ un hecho m¨¢s que habitual, La fiesta del adiposo fontanero puede convertirse en todo un desmadre. Pese a la lentitud del desarrollo, a los pesados turnos, a la extens¨ªsima cantidad de tiempo que se pierde en un tablero, Nintendo ha inyectado a su criatura con el suficiente encanto para engancharte irremediablemente... a ti, y a tus compa?eros de fatiga.
c o n c l u s i ¨® n
?s una apuesta fuerte para encarar estas navidades, y con la pretensi¨®n de conquistar a todos aqu¨¦l que qued¨® cautivados por la primera entrega, de igual forma, el volver a gozar con un cartucho de Mario es siempre un orgullo.
MP2 explota como deber¨ªan hacer muchos t¨ªtulos el multiplayer, y desampara como nadie el modo individual. Pero, ?podr¨¢s disfrutarlo por igual si no puedes montar sandungas en casa?, en realidad, es casi seguro que no. Una cosa est¨¢ clara, con 4 mandos, este juego te va a durar tanto tiempo como estrellas tiene el Universo, bueno, quiz¨¢ no tanto...

Muy Bueno
Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del g¨¦nero. Est¨¢ bien cuidado a todos los niveles. C¨®mpralo.