Texans pueden liquidar una de las peores maldiciones de la NFL
Nunca en la historia la ciudad que recibe el Super Bowl vio a su equipo en la final. Los ¡°Texanos¡± ya sortearon uno de los obst¨¢culos m¨¢s dif¨ªciles y al menos lograron clasificar a los playoffs.
Tal vez es el a?o en que caen las maldiciones. LeBron James logr¨® acabar con la que afectaba a los Cavaliers, que al fin ganaron un t¨ªtulo de la NBA y de paso tambi¨¦n le entregaron a los sufridos hinchas de Cleveland el primer campeonato ¨Cen cualquier deporte- desde 1964. Ni hablar de los Chicago Cubs: en octubre terminaron con ¡°La Maldici¨®n de la Cabra Billy¡± y ganaron sus primeras Series Mundiales desde 1908.
Los Texans est¨¢n empecinados en confirmar la tendencia y as¨ª derrotar el maleficio de recibir el Super Bowl. S¨ª, ser sede la final de la NFL es un gran negocio para la ciudad que recibe cientos de millones de d¨®lares por el turismo, pero es una mochila muy pesada de llevar para el equipo local que nunca en la historia ha podido disputar el partido del campeonato.
Tal como se lee.
Aunque hay dos peque?as excepciones: en la temporada de 1979 los Rams de Los Angeles, que jugaban en el Coliseo, llegaron al Super Bowl XIV en el Rose Bowl, ubicado en el suburbio angelino de Pasadena. Algo similar les pas¨® a 49ers., que ganaron la final de la temporada de 1984 disputada en Stanford, 50 kil¨®metros al sur de San Francisco.
Fuera de esos dos casos, la maldici¨®n es severa. Tanto que la mayor¨ªa de las veces los equipos locales ni siquiera clasifican a los playoffs. La temporada pasada, Super Bowl en San Francisco, y los 49ers tuvieron una marca de 5-11. Dos a?os antes, ninguno de los dos equipos de Nueva York pudo siquiera ilusionarse con llegar a la final en el MetLife Stadium.
Hay casos m¨¢s llamativos: en la temporada de 1998, los Falcons llegaron al Super Bowl XXXIII en Miami ante los Broncos, pero al a?o siguiente cuando la gran final estaba programada en Atlanta, tuvieron una mediocre campa?a de apenas cinco victorias.
Otro ejemplo es el de los Indianapolis Colts. Con su estadio renovado, esperaban con mucha esperanza el Super Bowl XLVI de la temporada 2011. El a?o anterior hab¨ªan clasificado a los playoffs y contaban con Peyton Manning. Sin embargo, una complicada operaci¨®n al cuello les hizo perder al mariscal estrella por toda la temporada y finalmente los Colts cerraron esa campa?a como el peor equipo de la liga.
Este a?o, los Texans parec¨ªan destinados a seguir por este camino: est¨¢n en la misma divisi¨®n de los siempre favoritos Colts (en el papel, claro) y corr¨ªan un riesgo al apostar por Brock Osweiler (reserva de Peyton Manning en los Broncos). Los temores por Osweiler se confirmaron: fue uno de los peores mariscales de la liga este 2016 y en las ¨²ltimas fechas lo mandaron a la banca para poner de titular a Tom Savage, un jugador casi sin experiencia en la NFL.
Pero los Texans tuvieron la suerte de que en la AFC Sur los Colts decepcionaron y los otros rivales, Titans y Jaguars, realmente no asustan a nadie, pese a que Tennessee cerr¨® con una campa?a m¨¢s que digna. De hecho clasificaron a los playoffs una fecha antes del final de la temporada regular.
En el sorpresivo 2016 de Trump, del Brexit, del Leicester, de Islandia en los cuartos de final de una Euro, de Chile bicampe¨®n de la Copa Am¨¦rica, de los Cubs y los Cavs, los Texans sue?an con jugar el Super Bowl que se disputar¨¢ en su NRG Stadium o al menos con llegar por primera vez en su historia a la final de Conferencia Americana.
Pero claro, el a?o ya termina, y los playoffs se jugar¨¢n en los primeros d¨ªas del 2017. Tal vez ah¨ª las cosas vuelvan a la normalidad y la maldici¨®n del Super Bowl en casa termine imponiendo su invencible peso.