La NFL permite apoyar todas las causas... para no apoyar ninguna
La liga dio v¨ªa libre a sus jugadores para mostrar al mundo que preocupaci¨®n social era m¨¢s urgente y, de camino, evit¨® mojarse con ninguna de ellas.
data:image/s3,"s3://crabby-images/f6dda/f6ddae0064d1b73118aff4ea7e1203fa494bcedb" alt="BALTIMORE, MD - DECEMBER 4: A detail view of the cleats of free safety Michael Thomas #31 of the Miami Dolphins prior to a game against the Baltimore Ravens at M&T Bank Stadium on December 4, 2016 in Baltimore, Maryland. Patrick Smith/Getty Images/AFP
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Hay que reconocerle a la NFL que en t¨¢cticas de marketing y relaciones p¨²blicas son unos ases. Mira que han tenido tropezones en tiempos recientes, sobre todo con la gesti¨®n de la violencia dom¨¦stica, en la que tan pronto se quedan cortos como se convierten en dioses que gobiernan la vida de sus s¨²bditos por encima de la propia justicia estatal, y que han metido la pata hasta el corvej¨®n en el trato a los jugadores en beneficio de los propietarios, pero en el fondo siguen dominando el arte de la pantomima como pocos.
Veamos el ¨²ltimo, y glorioso, ejemplo de trampantojo en conciencia social.
Este fin de semana la NFL permiti¨® a sus jugadores lucir en sus botas la causa que estimasen conveniente. Desde hace a?os la liga en s¨ª tiene dos meses dedicados a dos asuntos concretos: la lucha contra el c¨¢ncer de mama y el apoyo al ejercito estadounidense, am¨¦n de dedicar un mes a la 'herencia hispana'. Bien.
En al menos uno de estos temas ya les han pillado con las manos en la masa, cobrando del ejercito para su promoci¨®n por lo que lo que est¨¢bamos viendo eran anuncios y no una implicaci¨®n altruista de la liga. Esto llevo a una enorme pol¨¦mica, dirigida entre otros por el senador John McCain, notable republicano que opt¨® en su d¨ªa a la Casa Blanca, que acab¨® con la NFL reculando y devolviendo dinero.
Sin embargo, y fuera de esas causas, la liga mostraba una inflexible pol¨ªtica de tolerancia cero. Argumentaban que no pod¨ªan dejar que los jugadores lucieran chapas, o calcetines, o lo que fuera, en favor de lo que ellos considerasen oportuno porque pronto la est¨¦tica de la competici¨®n se convertir¨ªa en un sindi¨®s. Eso y, aunque esto no lo reconoc¨ªan, el p¨¢nico que ten¨ªan a que sus empleados empezasen a reclamar cosas que no les gustar¨ªan ni un pelo. Pongamos de ejemplo a Kaepernick y su protesta ante el himno.
Esta pol¨ªtica de tolerancia cero pronto encontr¨® un escollo bochornoso: DeAngelo Williams pint¨® sus zapatillas para luchar contra la violencia dom¨¦stica, pues su madre hab¨ªa sido asesinada por su pareja, y se encontr¨® con una multa llena de rigor y falta de coraz¨®n. Como todas las decisiones que adolecen de coraz¨®n, ¨¦sta se encontr¨® con el rechazo y el "?c¨®mo os atrev¨¦is?" de la opini¨®n p¨²blica.
Y es ah¨ª donde entra la genialidad del departamento de marketing de la NFL, que se ha cargado todos los problemas, lo que ellos consideraban problemas, de un plumazo: instauraron una jornada para que cada jugador usase sus zapatillas para promocionar alg¨²n asunto social que les preocupase.
Qu¨¦ maravilla.
Admirad, por favor, la jugada.
Ayer, 500 tipos pintaron de colorines sus playeras y escribieron en ellas defensas de los afroamericanos, de los gays, de agua para ?frica, de respeto a las mujeres, de recaudaci¨®n de fondos para tal cl¨ªnica en tal pueblo, para hablar de tal enfermedad rara, de alimentos para desnutridos, de la lucha contra el SIDA, de... de todo. Y ese es el problema: todo es nada.
Todo es nada. As¨ª de sencillo. La absoluta burrada de causas dispersas e individuales sirve para que la NFL quede estupenda con su libertad y su respeto a todo el mundo, para que los jugadores crean que est¨¢n sirviendo para algo, y para que la avalancha de mensajes se tapen los unos a los otros para que ninguno sea relevante. Sin ninguna fuerza, cada causa sigue siendo igual de an¨®nima que ayer.
Apoyando todas las reivindicaciones, lo que hace la NFL es no apoyar ninguna. Y dejar su imagen impoluta, am¨¦n de tener al reba?o controlado y contento un domingo al a?o. Bravo.