S. Seahawks 23 ¨C San Francisco 49ers 17
Kaepernick se colapsa y los Seahawks ganan in extremis
Los Seahawks vuelven a la Super Bowl ocho a?os despu¨¦s tras disputar un gran partido. Se enfrentar¨¢n en la final a los Broncos de Peyton Manning. El duelo est¨¢ servido.

El Seahawks-Niners empez¨® con un fumble de Wilson y termin¨® con una intercepci¨®n a Kaepernick. Entre medias vivimos una de las batallas m¨¢s ¨¦picas de los ¨²ltimos tiempos. Dos equipos d¨¢ndolo todo en cada jugada, que se convert¨ªa en un combate a muerte. Y as¨ª, entre asalto y asalto, los Seahawks fueron tejiendo una victoria que cay¨® del lado del que menos se equivoc¨®.
Todos nos tem¨ªamos que el partido se convirtiera en tedioso por culpa de un dominio insultante de las defensas, y lo cierto es que el combate fue desde el primer momento defensivo. Los primeros que tuvieron ¨¦xito fueron los 49ers, que en la primera jugada provocaron una p¨¦rdida de bal¨®n de Wilson. Despu¨¦s de tres intentos infructuosos de avanzar con la pelota, solo consiguieron un field goal (0-3), pero ya se sabe que el que da primero da dos veces, y m¨¢s en este tipo de choques en los que los detalles pueden ser tan importantes.
Despu¨¦s de ese arranque acelerado, comenz¨® el festival defensivo. Tres y fuera de Seattle, arreones de Kaepernick, que con sus carreras daba algo de vida a una serie que no cog¨ªa ritmo, y nuevo bal¨®n para Wilson, que caracoleaba haciendo recortes, saltos y quiebros, mientras los defensas de San Francisco amenazaban con empitonarle en cualquier momento. Ni los Seahawks consegu¨ªan correr, ni los Niners pasar, as¨ª que el partido parec¨ªa condenado a decidirse por un golpe de genialidad de alguno de los dos quarterbacks.
Entonces fue cuando lleg¨® la carrera de 58 yardas de Kaepernick, que sirvi¨® de heraldo para el primer touchdown del partido. Frank Gore hac¨ªa temblar el muro, y Dixon lo derrumbaba con una carrera de una yarda. 0-10 para los visitantes, que parec¨ªan empe?ados en repetir el gui¨®n que hab¨ªan seguido hasta ¨¦ste partido en postemporada, ir cogiendo diferencias poquito a poco hasta desesperar a sus rivales. Pero los Seahawks son un equipo que no se deja amedrentar, y Wilson reclamaba protagonismo con un pase de 51 yardas a Baldwin, que acercaba a su equipo lo suficiente para que estrenara su casillero con un field goal (3-10). Ya nadie fue capaz de anotar hasta despu¨¦s del descanso. Las defensas no permitieron m¨¢s frivolidades y restauraron su dictadura.
Hasta el intermedio, el partido hab¨ªa tenido un h¨¦roe, Colin Kaepernick, que solo hab¨ªa completado tres de cinco intentos de pase, pero que con sus 98 yardas de carrera hab¨ªa vuelto loca a la defensa de Seattle, que parec¨ªa tener soluciones para todo menos para las explosivas arrancadas del espigado jugador. Wilson, por su parte, hab¨ªa completado ocho de doce y, sobre todo, hab¨ªa sido capaz de sobrevivir a las acometidas de una defensa que buscaba su cabeza sin que su l¨ªnea ofensiva fuera capaz de pararla.
En la segunda mitad apareci¨® un nuevo factor que a la postre ser¨ªa decisivo. Marshawn Lynch solo hab¨ªa conseguido sumar 33 yardas en 12 intentos en los dos primeros cuartos, pero en el primer drive de su equipo tras la reanudaci¨®n, se puso en ¡®modo bestia¡¯, y carg¨® con todo el peso del ataque de Seattle para atravesarse el campo en tres carreras. En la ¨²ltima, de 40 yardas, parec¨ªa inmortal, imposible de derribar, mientras evitaba placajes saliendo trastabillado para llegar hasta la zona de anotaci¨®n cuando parec¨ªa que nunca lo conseguir¨ªa. 10-10 y las espadas en todo lo alto.
Pero los Niners en los ¨²ltimos tiempos tienen una facilidad innata para devolver los golpes de inmediato, as¨ª que dos pases largos de Kaepernick sirvieron para atravesar el campo, y un ¨²ltimo latigazo a Boldin puso la guinda de una gran serie culminada en touchdown. Los 49ers solo hab¨ªan necesitado tres minutos para recuperar la ventaja (10-17). El partido estaba entrando en una fase de locura que ya no par¨® hasta el final. El p¨²blico del CenturyLink no paraba de aullar, empujando a su equipo que respondi¨® con un field goal en el siguiente drive (13-17), pobre bot¨ªn despu¨¦s del impresionante retorno de Baldwin, quiz¨¢ el mejor jugador ofensivo del partido, que les permiti¨® empezar la serie en la yarda 33 rival.
Tras esa anotaci¨®n lleg¨® el colapso de los Niners, que desde entonces y hasta el final fueron encadenando errores que a la postre les costaron el partido. Para empezar devolvieron el bal¨®n despu¨¦s de un tres y fuera. Los Seahawks, que estaban entrando en resonancia, con su p¨²blico entregado y Lynch corriendo con ¨¦xito, volvieron a quedarse atascados al llegar cerca de la zona de anotaci¨®n de sus rivales, pero en vez de conformarse con un fieldgoal se jugaron un pase de 35 yardas a la desesperada y Kearse anot¨® un touchdown que puso por primera vez por delante a los locales (20-17). La respuesta de San Francisco fue un fumble de Kaepernick que devolv¨ªa el bal¨®n a Seattle. Pero a pesar de empezar a atacar a seis yardas del touchdown, los Seahawks volv¨ªan a colapsarse ante la defensa salvaje de los 49ers. Volv¨ªan a jugarse un cuarto down, a pulgadas de la l¨ªnea de anotaci¨®n, pero esta vez se quedaban sin premio, aunque Kaepernick, que a esas alturas parec¨ªa no ser capaz de abstraerse del ruido del p¨²blico, comet¨ªa un nuevo error grave y les devolv¨ªa el bal¨®n con un pase incomprensiblemente corto que era interceptado.
A esas alturas, el quarterback de San Francisco no daba una a derechas y el de los Seahawks estaba como un flan, mientras las defensas parec¨ªan tenerles completamente amedrentados. Wilson no era capaz de darle un bal¨®n a Lynch sin que fuera a trompicones y los Seahawks, que con un touchdown pod¨ªan dejar el partido resuelto, ten¨ªan que conformarse con anotar otro field goal (23-17).
Bal¨®n para los Niners con 3:37 en el reloj. Un touchdown les dar¨ªa la victoria. Arrancaron con fe infinita, sobrevivieron a un cuarto down, llegaron hasta la yarda 18 rival, y ah¨ª Kaepernick intent¨® dar el golpe de gracia con un lanzamiento a Crabtree que pod¨ªa darle la victoria a su equipo, pero Sherman, la estrella de la defensa de los Seahawks contra el pase, consegu¨ªa impedir que su rival tocara la pelota, y adem¨¢s pon¨ªa en bandeja la intercepci¨®n de Malcolm Smith que cerraba el partido.
Fue un duelo emocionante, vibrante y en el que el p¨²blico elev¨® a¨²n m¨¢s la temperatura con sus incansables gritos, pero en el que los ataques vivieron casi siempre de golpes de efecto y jugadas aisladas, mientras dejaban a la vista sus verg¨¹enzas. Ambas defensas dominaron casi siempre con superioridad insultante. La de San Francisco desquiciando a Wilson, la de Seattle aprovech¨¢ndose de las limitaciones de Kaepernick. El primero sufri¨® un fumble en la primera jugada y el segundo una intercepci¨®n en la ¨²ltima. Y ya se sabe. Qui¨¦n r¨ªe ¨²ltimo, r¨ªe mejor. Los Seahawks vuelven a la Super Bowl ocho a?os despu¨¦s.