JUEGOS OL?MPICOS | CUARTOS DE FINAL
Dani Olmo acepta el reto
Espa?a se mide a Costa de Marfil por un puesto en las semifinales. De la Fuente har¨¢ pocos cambios y le da galones al mediapunta del Leipzig.


Espa?a est¨¢ ante el d¨ªa clave, el que marca un antes y un despu¨¦s en este torneo. Ganar este partido significa tener dos balas para volver con una medalla al cuello. Perderlo, regresar a casa de vac¨ªo despu¨¦s de un largo mes de estricta concentraci¨®n, muy tediosa por los estrictos protocolos por el COVID (a excepci¨®n de los tres d¨ªas que pasaron en la Villa Ol¨ªmpica).
En cada sesi¨®n preparatoria, al final de cada d¨ªa¡ Siempre estaba este partido como objetivo. Los cuartos de final ante un rival del grupo de la muerte. Toda la preparaci¨®n ha estado enfocada en llegar en un estado ¨®ptimo a este cruce. Se esperaba a Brasil o Alemania, aunque nunca se descart¨® a una Costa de Marfil que trae hasta Jap¨®n a un equipazo. Es el d¨ªa en el que no existe ninguna excusa: casi tres semanas de adaptaci¨®n al pa¨ªs, con el ritmo cogido para los que han jugado sus primeros partidos de la temporada y el chip cambiado por parte de los que aterrizaron directos desde la Eurocopa. Espa?a es mejor y debe demostrarlo sobre el c¨¦sped. De la Fuente, experto como pocos en tocar el aspecto emocional de los jugadores, les ha recordado una y otra vez los d¨ªas de concentraci¨®n en Benidorm, el retraso del vuelo a Jap¨®n, las diversas complicaciones que han surgido en el pa¨ªs nip¨®n...
Es el momento de los referentes de este grupo, especialmente el de Dani Olmo. Sin Ceballos, al que De la Fuente ha obligado a esperar unos d¨ªas m¨¢s, ¨¦l se siente l¨ªder dentro y fuera del terreno de juego. Vino hasta aqu¨ª para eso: renunci¨® a sus vacaciones, presion¨® al Leipzig y olvid¨® el cansancio acumulado. Hasta ahora, en sus partidos hubo demasiados ?uuuyyy!. Ha estado bien, especialmente en los dos ¨²ltimos, pero ha tenido varias jugadas en las que ha rozado el gol o en las que le ha faltado el ¨²ltimo regate para dejar una obra de arte. Contra Argentina fue clave al dar la asistencia de gol a Merino y en l¨ªneas generales estuvo de notable. ?l, exigente como pocos, quiere siempre el sobresaliente y si hoy lo logra Espa?a tendr¨¢ mucho camino recorrido.
Como es habitual en el seleccionador cuando llegan los cruces, es hora de peque?os retoques sin revoluciones. El momento de sacar la agitadora lleg¨® en la fase de grupos y funcion¨®: los pesos pesados llegan enchufados. Habr¨¢ una novedad obligada en defensa (Mingueza por ?scar Gil), puede cambiar el otro lateral para dar frescura (Miranda por Cucurella) e igual toca a alg¨²n peso pesado de ataque si les ve faltos de frescura (Bryan o Puado ser¨ªan los revulsivos). Si hace alg¨²n cambio o no en ataque s¨®lo lo sabe el seleccionador y sus ayudantes m¨¢s cercanos. Ning¨²n jugador tiene la certeza de que va a jugar y son varios los que andan con la mosca detr¨¢s de la oreja por si esta vez les toca a ellos. Justo eso busca el entrenador, que los que m¨¢s juegan aprieten los dientes para conservar lo que tienen y el resto empuje para desplazar al titular. La palabra jugador innegociable est¨¢ tachada en el diccionario del t¨¦cnico riojano, un fiel creyente del trabajo diario.
Rival
La mejor carta de presentaci¨®n de Costa de Marfil es su primera fase: no perdi¨® ni un solo partido en el grupo de la muerte (empates contra Brasil y Alemania). Tienen claro a qu¨¦ jugar: promedian un 41,6% de posesi¨®n en el torneo, as¨ª que el bal¨®n va a ser para Espa?a.
Los costamarfile?os tienen una virtud: cuando el rival es superior, dejan que imponga el ritmo y tienen la capacidad de adaptarse a ¨¦l. Esperan su oportunidad con ataques r¨¢pidos y directos. Es, sin duda, el mejor rival al que se ha enfrentado Espa?a en este torneo. Toca subir una marcha m¨¢s para ganar...