La Roja comete el mismo error que en Rusia 2018
Ante Marruecos, la Selecci¨®n dio 1.019 pases sin crear apenas peligro en todo el partido. Hace cuatro a?os, cay¨® ante Rusia en octavos dando 1.174.


La Selecci¨®n tropez¨® ante Marruecos con la misma piedra que la hizo desvanecerse en el Mundial de Rusia 2018, en el que tambi¨¦n fue eliminada en los octavos de final tras perder, tambi¨¦n por penaltis, ante el equipo anfitri¨®n en un partido con bastantes similitudes al de ayer. Espa?a tuvo el control del bal¨®n m¨¢s del 70% del tiempo en ambos encuentros, un porcentaje alt¨ªsimo que en ninguno de los dos duelos se reflej¨® en la creaci¨®n de oportunidades claras de gol. Un tiqui-taca aplicado m¨¢s por costumbre que por convencimiento que define una dram¨¢tica falta de ideas para hacer llegar la pelota al ¨¢rea rival.
Si hace cuatro a?os Espa?a complet¨® ante Rusia 1.174 pases, r¨¦cord en un Mundial, para crear solo 13 ocasiones de gol, los chicos de Luis Enrique dieron ante Marruecos 1.019 pases, tercera mayor marca de los Mundiales, seg¨²n los datos de OPTA, para tener el mismo n¨²mero de oportunidades. Una posesi¨®n pr¨¢cticamente est¨¦ril que se aleja de la idea de juego con la que Espa?a se present¨® en esta Copa del Mundo ante Costa Rica (7-0).
Esos 1.019 pases que dio la Selecci¨®n le proporcionaron tener el 76,8% de la posesi¨®n, pero solo 267 fueron en el ¨²ltimo tercio del campo rival, el 26,2% del total. Es decir, que Espa?a tuvo mucho m¨¢s la pelota, pero jug¨® tres cuartas partes del encuentro muy lejos de la porter¨ªa de Bono, lo que explica por qu¨¦ fueron los dos centrales los jugadores que m¨¢s tocaron el bal¨®n en los 120 minutos de partido.
Pases horizontales en defensa
Rodri fue el futbolista que m¨¢s pases complet¨® (216) y Laporte el segundo (174), con una media conjunta de 3, 25 pases por minuto. Pedri, que jug¨® muy lejos del ¨¢rea, fue el centrocampista que m¨¢s balones dio a sus compa?eros, 134, pero la mayor¨ªa fueron para Laporte y Jordi Alba en la zona media. Un s¨ªntoma de que a Espa?a le cuesta crear cuando el rival se encierra y para el que en cuatro a?os Luis Enrique no ha sabido poner remedio: en aquel sopor¨ªfero partido ante Rusia tambi¨¦n fue un central, Ramos, el futbolista m¨¢s participativo y la conexi¨®n entre el camero y Alba fue la m¨¢s repetida.