Oyarzabal pidi¨® perd¨®n en privado y despu¨¦s p¨²blicamente
¡°El primero que sabe que se ha equivocado soy yo. Toca asumirlo y aprender de ello¡±, se?al¨® en sus redes sociales.


Mikel Oyarzabal est¨¢ pasando una de las resacas tras un partido m¨¢s duras de su carrera deportiva. Porque el capit¨¢n de la Real Sociedad vio contra el Villarreal la primera tarjeta roja de su carrera deportiva en la ¨¦lite. Y el eibarr¨¦s es consciente de que gran parte de la derrota de los realistas contra el ¡®submarino amarillo¡¯ empez¨® a gestarse a partir de esa acci¨®n en la que se equivoca porque entra muy a destiempo y de forma muy fea a Yeremy Pino. Se siente culpable, porque entiende que perjudic¨® a sus compa?eros al obligarles a jugar con diez jugadores durante toda la segunda parte contra un gran rival como el Villarreal. Por esa raz¨®n, pidi¨® perd¨®n en privado y tambi¨¦n p¨²blicamente. Por partida doble.
Ya cuando se marchaba del terreno de juego, Oyarzabal lo hac¨ªa cabizbajo y con cara de circunstancias, sabedor de que se hab¨ªa equivocado. Tan afectado lo vieron sus compa?eros que no duraron en acercarse para animarle y levantarle su tocada moral. Hasta los mismos rivales le hicieron alguna caranto?a, algo sintom¨¢tico de c¨®mo se ve al eibarr¨¦s en el mundo del f¨²tbol, un jugador que es como un se?or y al que todos le tienen mucho aprecio. Siempre respetuoso con todo el mundo, recoge lo que siembra, que es el cari?o y reconocimiento de sus compa?eros de profesi¨®n. Cuentan que Oyarzabal sufri¨® mucho desde el vestuario toda la segunda parte y que se qued¨® muy tocado cuando vio que, al menos, su equipo no era capaz de empatar el partido y aguantar el resultado con el que se fue del terreno de juego de forma obligada.
Pero lo que mejor tiene el eibarr¨¦s es su deportividad, capacidad para encajar sus errores y autocr¨ªtica. Porque en ning¨²n momento protest¨® su acci¨®n, asumi¨® su error sin dudarlo y ya piensa en c¨®mo no repetir su fallo. No es un jugador agresivo Oyarzabal porque es su primera expulsi¨®n en su carrera deportiva, un futbolista para nada agresivo, porque apenas ve una media de cuatro amarillas por temporada. Por esa raz¨®n, al terminar el partido, en el vestuario del Reale Arena, se puso delante de sus compa?eros y les pidi¨® disculpas por su acci¨®n y por perjudicarles sin querer en el partido. Y despu¨¦s, ya en frio, utilizando sus redes sociales, hizo lo mismo p¨²blicamente, acompa?ado de una foto del momento de su expulsi¨®n animando por Le Normand y Zaldua. ¡°Soy el primero que s¨¦ que hoy me he equivocado y toca asumirlo y aprender de ello¡±, fue el mensaje que lanz¨® el capit¨¢n realista. R¨¢pidamente, los mensajes de ¨¢nimos de compa?eros de equipo, de selecci¨®n, de rivales y aficionados no se hicieron esperar.