CUANDO EL F?TBOL VUELVA A JUGARSE
El sacrificio de las gradas vac¨ªas
La probable coyuntura de jugar en estadios sin espectores hasta 2021 sugerir¨¢ un cambio profundo y condicionar¨¢ el juego. Los escritores opinan sobre ello.

"?Ha entrado usted, alguna vez, a un estadio vac¨ªo?, se preguntaba Eduardo Galeano. "Haga la prueba. P¨¢rese en medio de la cancha y escuche. No hay nada menos vac¨ªo que un estadio vac¨ªo".
El coronavirus abocar¨¢ a un tiempo de partidos a puerta cerrada. Sin otro remedio cercano, los organismos (UEFA, RFEF, Liga...) prefieren reanudar sin espectadores en las gradas a no jugar. "As¨ª como muchas actividades se reiniciar¨¢n de un modo que no ser¨¢ el ideal, entiendo que la forma de regreso del f¨²tbol sea sin p¨²blico. Sin duda, ser¨¢ raro y melanc¨®lico", sostiene Sacheri. "Ser¨ªa temporal. De los sacrificios que hacemos, este es uno de los m¨¢s peque?os", respalda Foer.
Garc¨ªa Montero desconf¨ªa de esta decisi¨®n: "El f¨²tbol trajo identidad a la gente cuando las sociedades industriales generaron sentimientos de anonimato y desamparo. El p¨²blico como jugador n¨²mero 12 no debe faltar". Landero aboga por una visi¨®n menos idealista: "Hace ya tiempo que el negocio forma parte de la "esencia" del f¨²tbol. ?Por qu¨¦ habr¨ªamos de escandalizarnos ahora por celebrar partidos a puerta cerrada? Que se celebren. La esencia est¨¢ en el c¨¦sped y en el coraz¨®n de cada cual".
"Sin el empuje del p¨²blico todo ser¨¢ m¨¢s previsible"
El par¨¦ntesis de un f¨²tbol sin aficionados puede condicionar el juego. "Siempre hubo jugadores de entrenamiento que en los partidos se achican. Y otros a los que el p¨²blico agrandan. En un f¨²tbol controlado cada vez m¨¢s por los entrenadores, a veces, es el p¨²blico el que saca al jugador de esa mecanizaci¨®n hasta el punto que el entrenador, al menos un rato, deja de ser tan relevante. Sin su empuje todo ser¨¢ m¨¢s previsible", observa Valdano.
"El debate filos¨®fico puede ser interesante y manifestar si es el f¨²tbol lo que nos gusta en s¨ª mismo o es el espect¨¢culo que se asocia a ¨¦l. Ser¨¢ un cambio brutal", apuntala Vilas. Obligado por las circunstancias, el f¨²tbol se alejar¨¢ de su naturaleza antes del asalto definitivo hacia la normalidad.