El Mallorca le da un azote de realidad a Las Palmas
Los visitantes remontaron el 1-0 inicial de Mir con goles de Budimir y Ra¨ªllo. El empate bermell¨®n lleg¨® en fuera de juego. Debut entre pitos de Mel en el Gran Canaria.


Apenas un partido dur¨® el ¡®efecto Pepe Mel¡¯ para la UD. Tras ganar en Riazor, anoche la dura realidad de un equipo mal hecho y peor gestionado durante tantos meses le volvi¨® a soltar un mamporro directo al ment¨®n del que no se tienen garant¨ªas de recuperaci¨®n. Pasa el Mallorca por ser un aut¨¦ntico grupo de autor, Vicente Moreno, con un excelente actor como Salva Sevilla al mando de las operaciones, perfecto timonel. No se descompuso tras el golazo de Rafa Mir, y en la segunda parte supo esperar su momento para meterle el ¨²ltimo bocado al partido y llevarse los tres puntos del Estadio de Gran Canaria, primer visitante que lo consigue este curso.
Empez¨® desbocado el partido, y ya en el minuto 3 Leo Su¨¢rez dio el primer aviso del Mallorca. Cinco despu¨¦s, una genialidad de Mir, con el tac¨®n, adelant¨® a Las Palmas tras una cabalgada de De la Bella. Sin embargo, impotente se mostr¨® la zaga amarilla en la internada de Estupi?¨¢n, previa p¨¦rdida fatal de Fidel ante Lago Junior, que acab¨® en el pase de la muerte a Budimir en la jugada del 1-1.
No parec¨ªa haber la m¨ªnima intenci¨®n de reservarse nada, y Rafa Mir pudo marcar su segundo gol de la noche y adelantar a la UD, lo mismo que Salva Sevilla de no mediar una excelente intervenci¨®n de un atento Ra¨²l.
Sin orden. Comenz¨® Las Palmas achuchando el rival tras el descanso, pero con poco orden y menos concierto. En absoluto se pon¨ªan nerviosos los muchachos de Vicente Moreno, y de nuevo Budimir rozaba el 1-2.
El partido parec¨ªa atascado hasta que una falta botada por Sevilla encontr¨® la cabeza de Raillo, que sin ninguna oposici¨®n super¨® a Ra¨²l en el 1-2. Se ahog¨® con su propio llanto Las Palmas, incapaz de generar el peligro suficiente para optar al empate. La esperanza con la llegada de Mel apenas dur¨® 90 minutos. Anoche la realidad le castig¨® duramente.