Sunyol muere fusilado en el Alto del Le¨®n (1936)
La muerte de Josep Sunyol es una de las bases sobre las que el Barcelona monta su leyenda de v¨ªctima del franquismo. Josep Sunyol i Garriga, diputado por Esquerra Republicana de Catalu?a, fue fusilado por tropas rebeldes en el entonces llamado Alto del Le¨®n, luego rebautizado como Alto de los Leones en honor precisamente a las tropas franquistas que rechazaron all¨ª un contraataque de la Rep¨²blica. Los mismos que fusilaron a Josep Sunyol tal d¨ªa como hoy en el primer verano de la Guerra Civil.
Pero Sunyol ya no era presidente del Bar?a en esos momentos. Hab¨ªa dimitido el 10 de julio, seg¨²n puede leerse en la edici¨®n del Mundo Deportivo de Barcelona del d¨ªa siguiente, donde Sunyol explica sus razones. Para primeros de agosto estaba en Madrid, hacia donde se acercaba el frente. Las tropas tra¨ªdas por Franco desde ?frica sub¨ªan por Extremadura, por la ruta de la Plata con ¨¢nimo de, al llegar a Talavera, girar hacia la capital. Desde el norte, las tropas de Mola ten¨ªan tomada la carretera de La Coru?a, por la que descend¨ªan a su vez hacia la capital. Una noticia falsa publicada en el peri¨®dico la ma?ana del d¨ªa 6 fue fatal para Sunyol. Seg¨²n la misma, las tropas del llamado batall¨®n Maci¨¢-Companys habr¨ªan, en un contraataque, obligado a retirarse a las fuerzas rebeldes y habr¨ªan ocupado el Alto del Le¨®n. (Noticias falsas de este tipo son muy frecuentes en todas las guerras con el fin de mejorar la moral de la retaguardia y de las tropas de otros escenarios de operaciones.) Sunyol cogi¨® a su ch¨®fer y 50.000 pesetas para las tropas y march¨® hacia all¨¢. Al pasar las ¨²ltimas posiciones republicanas no atendi¨® a las se?ales que le avisaban de que se detuviera, y sigui¨® hacia arriba, convencido de que el puerto completo estaba despejado. Cuando descendi¨® del coche oficial en el kil¨®metro 51 de la carretera de La Coru?a, dando vivas a Catalu?a y a la Rep¨²blica, se encontr¨® entre falangistas, que lo fusilaron, tras identificarle, sin m¨¢s. Por republicano y por diputado de Esquerra Republicana, pero por nada que tuviera que ver con el Bar?a.
Un crimen desgraciado en una guerra desgraciada, pero sin ninguna relaci¨®n con el f¨²tbol ni con el Bar?a, como se trata de insistir con demasiada frecuencia. En alguna historia reciente del Barcelona se ha llegado a escribir que el dinero que llevaba Sunyol era para fichar a L¨¢ngara, nada menos. Seg¨²n eso, Sunyol estar¨ªa viajando con la pretensi¨®n de cruzar cuatro veces el frente a la ida y otras cuatro a la vuelta (Oviedo, a cuyo equipo pertenec¨ªa L¨¢ngara, era ciudad franquista, bajo el mando del general Aranda, sitiada por fuerzas republicanas), y la de hacer cientos de kil¨®metros por zona nacional, con la pretensi¨®n de fichar al jugador y regresar con ¨¦l.