BARCELONA 2 - REAL MADRID 1
El Madrid dur車 lo que Modric
El equipo blanco se sobrepuso al tanto inicial de Mathieu y lo bord車 hasta el descanso. Cristiano firm車 el empate. Un tanto de Su芍rez, cuando peor lo pasaba el Bar?a, decidi車. El equipo de Luis Enrique toma una ventaja de cuatro puntosReal Madrid-Barcelona: El Cl芍sico en directo

Gan車 el Bar?a, que pudo golear. Y perdi車 el Madrid, que tambi谷n pudo hacerlo, aunque ahora ese recuerdo ya nos quede lejos. Sucedi車 que pes車 mucho m芍s la segunda parte quela primera. Ocurri車 que se agot車 Modric y que apareci車 Luis Su芍rez, un fogonazo. Su gol traz車 la frontera entre lo que pudo ser un infierno para los locales y lo que acab車 siendo un para赤so para ellos.
No s車lo son tres puntos, cuatro en la Liga. El Barcelona ha demostrado la validez de su cambio de estilo. Ya no hablamos de aquel Bar?a que raptaba el bal車n y lo utilizaba como un p谷ndulo para hipnotizar al contrario. Su esfuerzo por ser vertical ha coincidido con el empe?o del Madrid por elaborar m芍s el juego. Al mismo tiempo, se han borrado las diferencias entre buenos y malos de pel赤cula. Desde esa doble perspectiva, los enemigos nunca han estado tan pr車ximos. Comparten la impaciencia, tocan parecido y comen con tridente. El resultado, sin embargo, nos se?ala que el Barcelona sale vencedor del reajuste, al menos tras el combate del Camp Nou.
Fue un choque con dos resurrecciones. La primera, la del Madrid, nos situ車 ante un escenario que ahora se pierde en la memoria, pero que existi車. El equipo de Ancelotti se repuso al gol del Barcelona, consigui車 el suyo y acorral車 al rival durante el 迆ltimo cuarto de hora de la primera mitad. Acorral車, repito. Casi en la misma medida e intensidad que el Bar?a asedi車 a su adversario minutos despu谷s.
Antes, el Madrid ya hab赤a dado muestras de sentirse c車modo en el partido. A los once minutos, Cristiano estrell車 un bal車n en el larguero. A pesar del aviso, todav赤a no hab赤a superioridades manifiestas. Por eso result車 tan inesperado el tanto de Mathieu en una jugada a bal車n parado, pase de Messi; con Guardiola estos goles no val赤an. No ten赤a conexi車n con lo que estaba sucediendo. El clamor del estadio hizo temer que al Madrid se le encogiera el 芍nimo o se atormentara con su mala suerte. No pas車.
Conducido por Modric y lanzado por un mediocampo m芍s relevante, el Madrid fue reconstruyendo su confianza. Todo se hubiera ido al traste, sin embargo, si Neymar hubiera aprovechado un centro-chut de Su芍rez que le dej車 solo ante Casillas, sin tiempo para reaccionar. Fue esa ocasi車n clar赤sima que siempre precede al gol del equipo contrario. El f迆tbol tambi谷n tiene sus tradiciones.
Cristiano logr車 el empate, pero fue Benzema quien invent車 el gol con un taconazo espl谷ndido que abri車 un claro dentro del 芍rea. Hasta el descanso, el Barcelona brace車 contra las cuerdas. El Madrid pudo marcar en varios ataques y Bale lo hizo en fuera de juego de Cristiano, su asistente. Nada hac赤a presagiar la reacci車n del Bar?a, menos a迆n despu谷s de la ocasi車n dibujada por Cristiano y Benzema al inicio de la segunda mitad, una peque?a obra de arte sin marco.
El gol de Luis Su芍rez volte車 el panorama. Hab赤a avisado en la primera mitad. De cada bal車n largo sacaba petr車leo: peligro o falta. Hasta que el pase enviado por Alves lo convirti車 en letal: control y chut casi en la misma acci車n. El bal車n, por cierto, roz車 en la bota de Pepe.
El Madrid no tuvo argumentos para reengancharse. Modric estaba agotado y Bale, desaparecido. El gal谷s se esfum車 despu谷s de una primera mitad con presencia y sin acierto: trabaj車 en defensa y fall車 en ataque, volvi車 a chupar y marc車 en fuera de juego milim谷trico de Cristiano. Despu谷s, nada. Ni aporte ni sustituci車n.
Si las oleadas del Bar?a no propiciaron el tercer gol (o el cuarto) es porque el destino no es tan cruel como dicen. El Madrid perdi車 los puntos pero salv車 el prestigio. La Liga todav赤a es larga.