MUNDIAL 2014 | ALEMANIA 1 - ARGENTINA 0
G?tze hizo de Iniesta
Dos jugadores de banquillo, Sch邦rrle y G?tze, le dieron el triunfo a Alemania en el minuto 113. La final fue dura, igualada y emocionante. Argentina no fue peor y tuvo dos grandes ocasiones de Higua赤n y Palacio, pero no encontr車 a Messi.
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Mario G?tze hizo de Iniesta y acab車 con la agon赤a alemana en el minuto 113 de la pr車rroga de un partido descarnado en el que ambos equipos lucharon hasta la extenuaci車n aprovechando todas sus armas. Los alemanes a base de su juego elaborado llevaron el peso del partido, pero los argentinos les tuvo muy cerca de la haza?a. Si recordado va a ser el tanto de G?tze, no menos se hablar芍 de los fallos de Higua赤n y de Rodrigo Palacio, con los que Argentina crey車 tocar la gloria. Al final, Alemania logra ser el primer equipo europeo en ganar un Mundial en Am谷rica.
La Copa pues, sigue a buen recaudo, en manos del equipo que, como hace cuatro a?os pas車 con Espa?a, mejor trat車 a la pelota y que bas車 su juego en una idea moderna en la que mandan los futbolistas, no los descargadores de muelle.
El empe?o de Argentina fue loable, casi heroico en algunos tramos del partido, pero la diferencia futbol赤stica era mucha. Fue m谷rito argentino lograr que Alemania tuviera que penar tanto. Especialmente, porque el principal argumento de los sudamericanos empezaba y acababa en Leo Messi y el *10* del Barcelona se fue del partido antes de que llegara la hora decisiva. Mientras estuvo fresco sobre el campo Argentina tuvo sus opciones, pero a la que se qued車 sin gasolina, el equipo de Sabella fue un hu谷rfano perdido en una ciudad desconocida.
Antes de empezar el partido, L?w ya tuvo que meter mano a su alineaci車n prevista porque Khedira se cay車 del once en el calentamiento. Su sustituto, Kramer, dur車 en el partido apenas media hora. Un tremendo topetazo con el hombro de Garay le dejo totalmente groggy. Antes de llegar a la media parte, el t谷cnico hab赤a tenido que cambiar su gui車n dos veces.
Fue en esa primera parte cuando Argentina dio la sensaci車n de que pod赤a voltear los pron車sticos. Las carreras de Lavezzi y de Messi en los contragolpes hac赤an sufrir a Hummels, extraordinariamente lento, fue el peor de la defensa germana.
Pero el gran error de la primera parte, del partido y quien sabe del Mundial, se lo repartieron Kross e Higua赤n. El primero cedi車 un bal車n atr芍s de p芍rvulo que se qued車 a medio camino entre el 芍rea y Neuer. A Higua赤n se le abri車 una pradera rumbo a la gloria, se enfrent車 al enorme portero y ah赤 se le apag車 la luz. Le dio a la pelota tan mal como supo y el disparo se fue a un metro del poste alem芍n. Y con ese bal車n se fueron tambi谷n las esperanzas de Argentina. Kross, en cambio, respir車. Ese era un error de los que marcan carreras.
Con el susto metido en el cuerpo, Alemania ofreci車 sus primeros momentos de duda y Argentina dio la sensaci車n de crecer en el partido. Lavezzi, estupendo en el tiempo en el que estuvo sobre el campo, centr車 un bal車n de nuevo a la espalda de Hummels que Higua赤n, esta vez s赤, remat車 a gol. Lo celebr車 como un pose赤do sin darse cuenta de que el juez de linea le anulaba la jugada por fuera de juego.
Pero Alemania es mucha Alemania y sigui車 con su plan previsto. Una parte de este plan era explotar su sensacional juego a pelota parada y en el 迆ltimo minuto de la primera parte la virgen se le apareci車 a Romero en forma de poste que repeli車 un testarazo impresionante de Howedes a la salida de un saque de esquina. El impacto de la pelota en el aluminio se escuch車 en todo Rio.
El juego en la segunda parte decreci車 a medida que los jugadores se agotaban. La diferencia entre ambas escuadras es que los alemanes ten赤a un sistema en el que confiar mientras que los argentinos 迆nicamente pod赤an aferrarse a h谷roes individuales. Con Messi diluy谷ndose, Ag邦ero incapaz de igualar el rendimiento de Lavezzi ante Hummels y con Palacio, que es una calamidad, el equipo de Sabella se aferr車 a la casta de Mascherano. El mediocentro del Bar?a sostuvo a su equipo a base de coraje, testosterona y faltas. En esos momentos cont車 con la complicidad del colegiado que le perdon車 la roja.
Con Argentina buscando los penaltis, Alemania sigui車 remiti谷ndose al bal車n. Y 谷ste, le cay車 en uno de sus m芍s fieles aliados. G?tze, como Iniesta, sentenci車 la final de una volea. La Copa del Mundo sigue estando en buenas manos.
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