NUTRICI?N

Deficiencias nutricionales en los ni?os espa?oles de 1 a 9 a?os

Un estudio nacional destaca la falta de calcio, fósforo, magnesio y vitamina D en los ni?os, esenciales para el crecimiento normal, y para contribuir a la prevención de problemas óseos en el futuro.

as.com

Según se desprende de los resultados del último trabajo publicado en el marco del estudio EsNuPI (Estudio Nutricional en Población Infantil Espa?ola), los ni?os espa?oles necesitan mejorar las ingestas habituales de estos micronutrientes, que desempe?an un papel fundamental durante las etapas de crecimiento y desarrollo.

Los autores de la investigación observaron, además, que el consumo de leches adaptadas (leches enriquecidas y fortificadas) puede ser útil en este sentido, pues entre los ni?os consumidores de leches adaptadas se observó una mejor adecuación a las ingestas diarias recomendadas para todos estos nutrientes, y de forma muy significativa, para la vitamina D.

El consumo de leche y productos lácteos en la población infantil ha disminuido en los ni?os en las últimas décadas en muchos países, contribuyendo a que muchos ni?os no cumplan con las ingestas recomendadas para diversos nutrientes.

El estudio EsNuPI, la mayor y más reciente investigación que proporciona información sobre la ingesta dietética y el consumo de alimentos en la población infantil espa?ola analizando una población de ni?os de 1 a 10 a?os, residentes en zonas urbanas y comparando una cohorte de población general con otra consumidora de leches adaptadas, observó que el consumo de dos o más biberones o vasos de leche al día, es un factor que contribuye a lograr que la ingesta de calcio y vitamina D se sitúe por encima de la mediana.

Las carencias nutricionales más importantes en los ni?os

  • Vitamina D: Según apuntan los investigadores, son de especial interés los resultados obtenidos relacionados con la ingesta de vitamina D, pues su déficit está muy extendido entre la población mundial y se considera un problema de salud pública. Su ingesta fue significativamente mayor en los consumidores de leches adaptadas, en todos los grupos de edad y sexo, en comparación con la población general infantil, aunque en ambos casos resulta insuficiente. La principal fuente de vitamina D en la dieta de los ni?os del estudio fue el grupo de la leche y los productos lácteos, seguidos por los pescados y mariscos, huevos, cereales, papillas de cereales y suplementos y productos de panadería y pastelería.
  • Calcio: un 24,5% de ni?os y un 26,7% de ni?as de 4 a?os o más de la población general, presentó una ingesta de calcio por debajo de las recomendaciones, mientras que entre los consumidores de leches adaptadas solo el 8% en los ni?os y el 17,5% de las ni?as presentó una ingesta insuficiente de este mineral. La ingesta de calcio también fue más adecuada y significativamente mayor en ni?os de 6 a 10 a?os consumidores de leches adaptadas, en comparación con los de la cohorte de población general. La leche y los productos lácteos fueron la principal fuente de calcio para los ni?os, aportando el 66 y el 68% del total del calcio ingerido en ni?os de referencia y en los consumidores de leches adaptadas, seguidos de los cereales, las verduras y los productos de panadería y pastelería.?
  • Fósforo: la relación entre el calcio y fósforo para toda la población fue muy baja (casi el 94% de los ni?os estudiados tenían una relación calcio/fósforo inferior a 1/1) en comparación con las recomendaciones internacionales, aunque esta relación fue significativamente mayor en los consumidores de leches adaptadas frente a la cohorte de población general infantil en todas las categorías de edad consideradas. La mayor fuente de fósforo en la dieta de los ni?os fue el grupo de la leche y los productos lácteos, seguidos de las carnes y productos cárnicos, cereales y los pescados y mariscos. Otros grupos de alimentos que contribuyeron en menor medida a la ingesta de fósforo fueron los productos de panadería y pastelería, huevos, azúcares y dulces y verduras.?
  • Magnesio: la ingesta media de magnesio se situó cerca de la ingesta adecuada en ambas cohortes. Aunque entre un 5% y un 54% de los ni?os (dependiendo de la edad, sexo y cohorte) presentaron ingestas inferiores a las adecuadas. La leche y los productos lácteos fueron las principales fuentes de magnesio para ambos grupos, seguidos de los grupos de los cereales y las frutas. Otras fuentes relevantes de magnesio fueron las verduras, las carnes y los productos cárnicos y las legumbres.