CICLISMO | CRIT?RIUM DEL DAUPHIN?
Gaudu deja a Van Aert con los brazos en alto
El ciclista franc¨¦s, de 25 a?os, consigue su quinta victoria World Tour superando al belga, que ya celebraba el triunfo, en el esprint. El del Jumbo, l¨ªder.
Una de esas victorias que se recuerdan. Por el escenario, una vuelta de gran prestigio como el Crit¨¦rium del Dauphin¨¦, por el vencido, un Van Aert que vuelve a ser l¨ªder de la general, y por las formas. David Gaudu, apunt¨¢ndose la tercera etapa de la ronda gala, dej¨® una de esas im¨¢genes que se alargan en el tiempo. O, mejor dicho, la provoc¨®. Arrancando desde muy atr¨¢s en el ¨²ltimo kil¨®metro, remont¨® hasta superar, con los brazos estirados, al ciclista del Jumbo, que se qued¨® con los suyos en el aire, celebrando una victoria que no exist¨ªa. Al ver pasar al corredor del Groupama, que suma su novena victoria como profesional y la quinta World Tour, baj¨® sus manos y se tap¨® el rostro, consciente de la escena. Se escapaba el premio completo de forma dolorosa y c¨®mica. ¡°Me siento avergonzado porque trabajamos duro todo el d¨ªa con el equipo y, al final, perd¨ª por mi culpa, as¨ª que no tengo palabras¡±, declaraba el del Jumbo, duro consigo mismo, tras una jornada en la que Juan Ayuso y Enric Mas se mantuvieron entre los favoritos.
¡°He visto a Van Aert, he empezado a remontarle y me sent¨ªa bien, con fuerzas. Al final, lo he conseguido. Despu¨¦s de los malos momentos, de un a?o complicado, es una victoria muy importante y estoy muy feliz. Ya no tengo dudas, han pasado los malos tiempos y estoy muy motivado. Veremos la contrarreloj de ma?ana¡±, analizaba Gaudu, ganador del Tour del Porvenir en 2016 y siempre a un par de pasos de los mejores, pero que ahora alarga la alegr¨ªa francesa. Alexis Vuillermoz pierde el amarillo, pero sigue habiendo motivos para celebrar.
Y, en la primera etapa con final en alto (169 km), en la estaci¨®n de esqu¨ª de Chastreix-Sancy, a 1.400 de altitud, se buscaron desde el principio, pese a las pocas opciones para una fuga. Control totalmente franc¨¦s durante buena parte de la carrera, con dos equipos Pro Team, como son el B&B Hotels - KTM y el TotalEnergies, ensalzando la salud del ciclismo nacional, hu¨¦rfano de grandes ¨¦xitos en los ¨²ltimos tiempos, con el propio Gaudu renovando ilusiones. Los primeros, liderando la fuga, llegando a tener hasta cuatro corredores en el grupo de los escapados; los segundos, tomando el mando del pelot¨®n, con la misi¨®n de defender el liderato de Vuillermoz, que vest¨ªa por primera vez en su trayectoria un maillot distintivo. ¡°Va a ser dif¨ªcil mantenerlo despu¨¦s de todo el esfuerzo de la segunda etapa, pero lo disfrutar¨¦ seguro¡±, aseguraba antes de arrancar. A 2,5 km del final, con la carrera acelerada y seleccionada por Jonas Vingegaard (Jumbo), se descolgaba definitivamente.
Sebastian Sch?nberger (KTM) era el primero en retar al grupo principal, nada m¨¢s arrancar, y Pierre Rolland, con un reforzado maillot de lunares, Alexis Gougeard y Miguel Heidemann se un¨ªan a ¨¦l antes de llegar a los ¨²ltimos 100 km de etapa, con Jonas Gregaard (Uno-X), cabeza visible de un gran trabajo del equipo noruego, y Thomas Champion (Cofidis) como invitados a la fiesta del B&B Hotels. Un grupo que, poco a poco, fue perdiendo efectivos, con Gregaard, Sch?nberger y Rolland como ¨²ltimos supervivientes ante el ritmo impuesto por el TotalEnergies y el Jumbo, un gigante entre los atrevidos equipos de segunda. En los ¨²ltimos cinco kil¨®metros, fueron neutralizados por completo, mientras Filippo Ganna (Ineos) se dejaba ir pensando en la contrarreloj de ma?ana (31,9 km entre Montbrison y La B?tie d¡¯Urf¨¦) y Vingegaard trabajaba para esa victoria de Van Aert que se celebr¨®, pero que no lleg¨®.