Tour 2013
El Tour de Francia cumple cien cap¨ªtulos de aut¨¦ntica leyenda
El Tour naci¨® el 1 de julio de 1903. Hubo diez a?os que no se pudo celebrar por las dos guerras mundiales y ahora, en 2013, llega a su edici¨®n centenaria.

Alrededor de dos mil personas se arremolinaban en torno a la posada Au Reveil Matin (El Despertador) el 1 de julio de 1903, a las 15:16 horas, en Montgeron, a 20 km de Par¨ªs. Sesenta ciclistas iban a iniciar un recorrido en bicicleta a lo largo de toda Francia: 19 d¨ªas para recorrer el hex¨¢gono del mapa franc¨¦s, en seis etapas, 2.428 km por carreteras sin asfaltar, con m¨¢quinas en torno a los veinte kilos de peso (m¨¢s las alforjas llenas de herramientas y alimentos), con un solo pi?¨®n fijo, sin posibilidad de cambiar de bicicleta, ni de recibir asistencia mec¨¢nica o avituallamiento en carrera. Ri¨¦te del actual Par¨ªs-Dakar.
Poco m¨¢s de un siglo antes, el conde franc¨¦s Mede de Sivrac hab¨ªa inventado en 1790 el celer¨ªfero, con ruedas de madera, sin pedales. Y hac¨ªa s¨®lo catorce a?os desde que se disputara la primera prueba en carretera que se tiene constancia: Londres-Brighton, 96 km. Gan¨® el ingl¨¦s Charlie Spencer, que complet¨® el recorrido en poco m¨¢s de seis horas, a 15 km/h.
Como siempre: los ingleses inventan el deporte y los franceses lo hacen llegar a todo el mundo. La primera gran carrera, claro, se celebr¨® en Francia, en 1890: Par¨ªs-Brest-Par¨ªs, 1.620 km, sin escalas. Salieron 575 ciclistas, llegaron cuatro. Charles Terrot, el vencedor, tard¨® 71 horas y media.
Despu¨¦s vendr¨ªan, entre otras, la Burdeos-Par¨ªs (1891) y la Par¨ªs-Roubaix (1896), carreras que organizaba Pierre Griffard, director de Le Velo (La Bicicleta), revista especializada en ciclismo, con p¨¢ginas en verde, que editaba ya 80.000 ejemplares en aquella ¨¦poca.
Guerra de revistas. Sus tarifas publicitarias le parec¨ªan un abuso a Gustave-Adolphe Clement, fabricante de bicicletas, que convenci¨® a los hermanos Edouard y Andr¨¦ Michelin para copatrocinar otra revista: L'Auto-Velo, con p¨¢ginas amarillas. Contrataron como administrador a Victor Goddet (padre de Jacques Goddet, luego director del Tour) y como director de la publicaci¨®n a Henri Desgrange, exciclista, periodista y director del vel¨®dromo Parque de los Pr¨ªncipes.
Griffard gan¨® la demanda y la nueva revista tuvo que quitar de su cabecera la palabra Velo, para quedarse s¨®lo en L'Auto (en 1946 pasar¨ªa a ser L'Equipe). Fue un rev¨¦s m¨¢s para la nueva publicaci¨®n que necesitaba un golpe de efecto para sobrevivir.
El 20 de noviembre de 1902, en el Caf¨¦ Zimmer (luego Restaurante Madrid y ahora TGI Friday's), en el Bulevar de Montmartre de Par¨ªs, Henri Desgrange se reuni¨® con un joven periodista de 23 a?os, Geo L¨¦fevre, que le hab¨ªa insinuado la posibilidad de hacer una carrera ciclista alrededor de Francia. L¨¦fevre cuenta en sus memorias que su idea le pareci¨® insensata? cuando Desgrange le pregunt¨® si se hab¨ªa planteado el coste econ¨®mico, las enormes distancias, el control de los corredores, los avituallamientos en meta
Adelante con la locura. Sin embargo, Desgrange decidi¨® seguir adelante. Consult¨® con Victor Goddet y el 16 de febrero se anunciaba la carrera en L'Auto: "El Tour de Francia. La prueba deportiva m¨¢s grande". Se iba a disputar del 31 de mayo al 5 de julio. Pero a una semana del cierre de la inscripci¨®n s¨®lo se hab¨ªan apuntado quince ciclistas. Desgrange baj¨® la cuota de inscripci¨®n de veinte a diez francos, cre¨® una dieta de cinco francos por d¨ªa para los 50 primeros que finalizaran la prueba, aument¨® los premios hasta un total de 20.000 francos, redujo la distancia y la duraci¨®n de cuatro a tres semanas, y aplaz¨® el inicio al 1 de julio, para terminar el 19 del mismo mes. Desgrange se plante¨® que si no se alistaban cincuenta ciclistas la prueba ser¨ªa suspendida.
Finalmente se apuntaron 78 ciclistas, de los que partir¨ªan 60 para recorrer 2.428 km en seis etapas, con inicio en Par¨ªs y metas en Lyon, Marsella, Toulouse, Burdeos, Nantes y final en el Parque de los Pr¨ªncipes, en Par¨ªs. De los sesenta llegar¨ªan 21 a la meta final. El mejor fue Maurice Garin, nacido en Aviers (Italia), pero nacionalizado franc¨¦s. Complet¨® el recorrido en 94 horas, 33 minutos y 14 segundos, a una media de 26,450 km/h, y aventaj¨® al segundo clasificado, Ren¨¦ Pottier, en casi tres horas (2h 59:21).
Geo L¨¦fevre fue el ¨²nico periodista desplazado a la carrera. Iba a la salida, tomaba el tren para bajarse a mitad de etapa en uno de los controles, asistidos por colaboradores de L'Auto, en los que los ciclistas se abalanzaban para coger el ¨²nico l¨¢piz, firmar antes que los dem¨¢s y reiniciar la marcha, y ten¨ªa que estar en la meta, pues era tambi¨¦n el cronometrador. Y despu¨¦s enviaba sus cr¨®nicas, en las que describ¨ªa las penurias de los ciclistas por caminos polvorientos, de noche y de d¨ªa, las mil incidencias a las que se ve¨ªan sometidos. S¨®lo ten¨ªa dos colaboradores, uno que sal¨ªa el d¨ªa antes para montar los controles y otro que se encargaba de dar el banderazo de salida y en meta.
Multitudinario. La carrera fue un ¨¦xito desde el inicio. En todas las ciudades se agolpaban multitudes para ver la llegada de los ciclistas. L'Auto pas¨® de vender 20.000 ejemplares, a 65.000 y con los a?os fue aumentando su tirada hasta los 850.000 en 1933. La revista barri¨® a Le Velo y tampoco soportaron la competencia publicaciones deportivas que salieron despu¨¦s (L'Elan y Le Sport). L'Equipe sigue siendo el ¨²nico diario deportivo de Francia y el de mayor tirada, incluidos los de informaci¨®n general.
El Tour llega este a?o a su edici¨®n n¨²mero cien (se suspendi¨® diez a?os a causa de las dos guerras mundiales). Hoy, m¨¢s de cinco mil personas componen la caravana de la carrera, incluido organizaci¨®n, equipos, periodistas y caravana publicitaria. M¨¢s de siete millones se congregan en las cunetas a lo largo del Tour e incontables las que se sientan ante el televisor de los m¨¢s de doscientos pa¨ªses a los que se retransmite.
La espectacularidad de la carrera, unida a la falta de competencia en el mes de julio, ha transformado al Tour en uno de los grandes fen¨®menos deportivos a nivel mundial.