Ciclismo | Dopaje
La UCI le quita los siete Tours a Armstrong
McQuaid: "No tiene lugar en el ciclismo, es mejor que se le olvide"
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Pat McQuaid, presidente de la Uni¨®n Ciclista Internacional desde 2006, anunci¨® ayer en conferencia de prensa que el m¨¢ximo organismo del ciclismo mundial ratifica el informe de la USADA (Agencia Antidopaje de Estados Unidos) y desposee a Lance Armstrong de sus siete victorias en el Tour de Francia (1999-2005), adem¨¢s de sancionarle de por vida. El anuncio se hizo p¨²blico en Ginebra doce d¨ªas despu¨¦s de que la USADA diera a conocer su "decisi¨®n razonada" y descubriera "el m¨¢s sofisticado y profesionalizado programa de dopaje que el deporte jam¨¢s ha visto".
Rodeado de micr¨®fonos y en un ambiente de m¨¢xima expectaci¨®n, McQuaid (Dubl¨ªn, 63 a?os) declar¨®: "Lance Armstrong no tiene sitio en el ciclismo, es mejor que se le olvide". Apenas una hora m¨¢s tarde, Wikipedia retiraba el nombre del ciclista texano del palmar¨¦s del Tour. Greg LeMond, l¨¢tigo de Armstrong y del propio McQuaid, vuelve a ser el ¨²nico campe¨®n estadounidense del Tour de Francia.
El presidente de la UCI rechaz¨® la posibilidad de dimitir a pesar de que son muchos los que, como LeMond, critican su pasividad con el dopaje: "Nada en la sociedad est¨¢ completamente libre de tramposos, pero s¨ª podemos reducir su n¨²mero. Siempre hemos hecho m¨¢s que nadie en la lucha contra el doping. Entre 1999 y 2005 pod¨ªamos hacer unas cosas; ahora gastamos 7,5 millones de euros y podemos hacer m¨¢s. Yo no era presidente entonces -aunque pertenece a la UCI desde 1998-, s¨®lo puedo hablar de mi mandato y la UCI siempre se ha comprometido contra el dopaje. Si tengo que pedir perd¨®n por la UCI digo que s¨ª, que lo siento mucho. Perd¨®n por no haberlos cogido y expulsado de nuestro deporte".
Turbio.
Las aportaciones econ¨®micas de las que habla McQuaid no siempre han tenido un origen claro. En 2001, Armstrong don¨® 100.000 d¨®lares a la UCI para el desarrollo de sus m¨¦todos antidopaje; ese a?o pudo dar positivo en la Vuelta a Suiza, seg¨²n su excompa?ero Tyler Hamilton. "No hay conexi¨®n entre las aportaciones econ¨®micas de Armstrong a la UCI y la ocultaci¨®n de pruebas. Tampoco es verdad que las denuncias de Landis no fueran atendidas. Todo lo que dijo fue investigado". Y no s¨®lo investigado. McQuaid y su predecesor, Verbruggen, demandaron a Landis por "sus numerosas e inaceptables manifestaciones". El corredor (despose¨ªdo del Tour 06) ya aseguraba entonces que el US Postal ten¨ªa un sistema de dopaje organizado y culpaba a la UCI de actuar de forma corrupta: "En el pelot¨®n, todo el mundo sabe que McQuaid, Verbruggen y otros directivos de la UCI protegieron durante los ¨²ltimos 20 a?os a ciertos corredores y a otros no. Era su manera de manipular y crear estrellas". La UCI, por cierto, emiti¨® una nota contra Jes¨²s Manzano cuando en 2004 descubri¨® en AS los m¨¦todos de dopaje del pelot¨®n profesional: "Busca chantajear a su equipo".
Aunque el panorama es tenebroso, McQuaid intent¨® mandar un mensaje de optimismo. "Hay un futuro para el ciclismo. Hemos dado muchos pasos adelante en la lucha contra el dopaje. Les cito a John Kennedy. Los chinos utilizan dos signos para la palabra crisis; uno significa peligro y el otro oportunidad. Me gustar¨ªa ver esta crisis como una oportunidad. Nos acechan peligros, pero hay que cooperar para solventarlos porque lo que tenemos ahora es mejor que en 2000. El camino al futuro es claro. Los controles son mucho m¨¢s estrictos, hay m¨¢s conocimientos de lo que se est¨¢ utilizando. La forma en la que intentaron enga?ar a los sistemas era algo muy sofisticado que entonces no se pod¨ªa detectar. Pero los corredores dicen que no quieren estar en esa cultura de dopaje. No quer¨ªan tomar parte del dopaje en algunos casos y se les forz¨®".
Cambio.
"Hoy la actitud es diferente y debemos tener fe. Hemos perdido sponsors como Rabobank pero hay que ver lo que estamos haciendo y las actitudes de los equipos y los corredores est¨¢n cambiando. Todo esto es importante en la lucha contra el doping. S¨ª creo que hay un futuro y que debemos apoyar a los corredores. Hacer lo posible para ellos. Y esperemos que la televisi¨®n alemana vuelva a incluir el ciclismo".
La decisi¨®n de c¨®mo quedar¨¢n las clasificaciones de los siete Tours de Armstrong y cu¨¢l ser¨¢ el destino del dinero que gan¨® en premios se tomar¨¢ el pr¨®ximo viernes, aunque el Tour es partidario de que el campe¨®n de esas ediciones quede desierto. "Habr¨¢ una reuni¨®n para plantear ciertas cuestiones. Le quitamos los siete Tours y el resto de decisiones, sobre las ramificaciones de este caso, se tomar¨¢n a partir de entonces".
El dirigente irland¨¦s quiso distinguir los casos de Armstrong y Riis, que admiti¨® haberse dopado y a¨²n aparece en el palmar¨¦s del Tour como el campe¨®n de 1996. Su argumento son¨® poco convincente: "La diferencia es que Riis reconoci¨® su dopaje y Armstrong no".
El problema de limpieza en el ciclismo es tan grave que ni siquiera su presidente tiene un pasado limpio. McQuaid, campe¨®n de la Vuelta a Irlanda en 1975 y 1976, fue sancionado por participar en una carrera en Sud¨¢frica durante el boicot internacional por causa del Apartheid. Corri¨® con nombre falso e invit¨® a un joven ciclista irland¨¦s a que hiciera lo mismo que ¨¦l: Sean Kelly. El COI (al que ahora pertenece McQuaid) los sancion¨® a ambos a perpetuidad.