Desastre de los Bulls de Gasol y tercera derrota consecutiva
Muy mal partido de unos Bulls que ya est¨¢n 15-11 y a los que se les acumulan las malas sensaciones. Mirotic tampoco mejor¨® como alero titular. Pau Gasol (20+9) no brill¨®.
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Ahora mismo, los Bulls son un l¨ªo de muy dif¨ªcil digesti¨®n. Suman tres derrotas seguidas y seis en los ¨²ltimos diez partidos, en los que han evidenciado lo que est¨¢ siendo su temporada: tres derrotas, cuatro victorias, tres derrotas... Siempre con sensaciones cambiantes y muchas veces desasociadas del resultado. En una lucha constante que no tiene tanto que ver con sus rivales como con sus propios problemas, una crisis de identidad que arranc¨® en el final de la era Thibodeau y vicia el inicio de la era Hoiberg. Los Nets ganaron en Chicago (102-105) a unos Bulls que necesitaban darse un respiro tras la derrota en Nueva York que sigui¨® a la de las cuatro pr¨®rrogas ante los Pistons. Y sobre todo, tras las declaraciones de Butler amagando sobre el vestuario y pegando duro sobre un Hoiberg con el que quiso calmar las aguas antes del partido. Despu¨¦s, en la pista, ni rastro de efecto rebote: los Bulls parecen ahora mismo uno de esos mu?ecos que imitan a los beb¨¦s. Lloran, cantan, r¨ªen o hasta hacen pipi. Hay acciones y movimientos pero no hay vida, apenas una mala imitaci¨®n en el mejor de los casos.
Es obvio que, por ahora, Fred Hoiberg no ha logrado su objetivo. El equipo no defiende como con Thibodeau, previsible, pero tampoco ataca como se esperaba. No hay alegr¨ªa, no hay movimientos corales, no hay un mont¨®n de tiros abiertos. Cada ataque es un sufrimiento que resuelve muchas veces el talento individual, en el caso de Butler cada vez m¨¢s mezclado con esa furia que esconde una evidente nostalgia del antiguo r¨¦gimen. Al escolta, ahora mismo el mejor jugador de este equipo, le gustaba m¨¢s el anterior entrenador. Parece obvio, como tambi¨¦n que quiz¨¢ empiecen a cruzarse discursos y objetivos distintos en el vestuario. Donde se sugieren mil soluciones distintas, al final no aplica ninguna. Antes de pasar por Chicago, los Nets s¨®lo llevaban un triuinfo fuera (ahora 2-12) y estaban 0-9 en visitas a equipos por encima del 50% de victorias. La derrota, en plena marejada, es inexcusable pero sobre todo es un mal s¨ªntoma para unos Bulls que est¨¢n 15-11 (ahora sextos del Este) y que, sobre todo, no hilvanan un estilo que pinte a problem¨¢tico para los Cavaliers en playoffs. Y en el Este ese es el ¨²nico objetivo para cualquier aspirante. Al final del pasillo espera LeBron James. Siempre.
Mirotic tampoco funcion¨® como alero
El partido fue un muestrario del p¨¦simo momento en el que se han enredado los Bulls, con nefastos tramos defensivos en el primer cuarto (22-29) y en el tercero, en el que adem¨¢s estuvieron m¨¢s de cuatro minutos sin anotar entre una tonelada de tiros fallados. Ah¨ª los Nets, con su mortecina l¨ªnea vital, convirtieron un 69-70 en un 69-81 que despu¨¦s manejaron como pudieron, casi por inercia. Es un equipo que no tiene m¨¢s, ni esp¨ªritu ni baloncesto. Le ayudaron los Bulls: en los ¨²ltimos tres minutos (y con 95-99), llegaron dos p¨¦rdidas de dif¨ªcil explicaci¨®n, una en un pase innecesariamente arriesgado de Pau Gasol y la otra entre botes laber¨ªnticos de Derrick Rose. Los Nets se encontraron con la victoria y la amarraron a base de tiros libres ante un equipo al que se le vieron las costuras, especialmente tras la lesi¨®n de Noah, que dej¨® el partido con problemas en un hombro y cuya ausencia lastr¨® a¨²n m¨¢s la capacidad reboteadora de unos Bulls que ahora mismo ni atacan ni defienden lo suficientemente bien. Y que concedieron un partido de 11 puntos (y rebotes) a un Willie Reed que lleg¨® al United Center con 26 puntos¡ en toda su carrera. El resto lo pusieron entre Joe Johnson, Wayne Ellington y la pareja interior que forman Young (16 puntos, 13 rebotes) y Lopez (21+12), lo m¨¢s parecido a una columna vertebral que tienen estos Nets sin columna vertebral.
Con eso no deber¨ªa bastar para ganar en Chicago. No a unos Bulls en situaci¨®n de alertar tras los ¨²ltimos acontecimientos. Un equipo que estren¨® su sexto quinteto de la temporada: Rose, Butler, Mirotic, Gibson y Gasol. Cinco jugadores que hasta hoy hab¨ªan coincidido a la vez en pista tres minutos. Mirotic parti¨® como alero y no solucion¨® ninguno de los problemas que est¨¢n poniendo en jaque su temporada: 1/4 en triples, 8 puntos, 4 rebotes¡ y menos tiempo en pista que McDermott, que jug¨® adem¨¢s los minutos calientes (11 puntos, 5 rebotes, 3/6 en triples). Ahora mismo Derrick Rose (3/11 en tiros para 8 puntos, 5 asistencias por 3 p¨¦rdidas) y Butler (24 puntos) parecen estar en planos distintos. Comparten minutos pero no pista. Y Pau Gasol sum¨® 20 puntos y 9 rebotes (8/16 en tiros) pero tambi¨¦n pareci¨® siempre a un paso de la mejor opci¨®n: en el tiro, en el rebote, en las continuaciones¡ en ataque y en defensa. Y los Bulls perdieron en un laberinto del que les tiene que sacar un Fred Hoiberg que parece empeque?ecerse en el banquillo y al que ahora le espera una visita a Oklahoma City el d¨ªa de Navidad. Tal y como est¨¢n las cosas no es el mejor regalo de Pap¨¢ Noel, la verdad.