TELEVISI?N
Cristina Pedroche corta a Dani Mateo tras una broma sobre su hija: ¡°No hace gracia¡±
El presentador desat¨® un inc¨®modo momento en ¡®Zapeando¡¯ al bromear con el color negro del vestido de la vallecana y explicarlo con la p¨¦rdida de su hija.

No siempre en los formatos divertidos se estila humor. A veces se cuela la incomodidad. Estas dos oraciones tuvieron que haber rebotado, como una pelota de ping pong de goma dentro de una caja met¨¢lica, en la cabeza del espectador que durante la tarde del lunes vio Zapeando. El motivo: una broma de mal gusto, un desliz de humor negro, que Dani Mateo lanz¨® a Cristina Pedroche.
M?S SOBRE CRISTINA PEDROCHE
El chef se ha fotografiado con el conjunto que la vallecana luci¨® durante la anterior Nochevieja. Esta vez, con un cambio en el ¡®bodypainting¡¯ y un gui?o a su beb¨¦.
La presentadora de televisi¨®n ha reaparecido en el plat¨® de ¡®Y ahora Sonsoles¡¯, donde ha hablado de la dureza del momento, de las partes bonitas y de las cr¨ªticas que ha recibido.
El c¨®mico ha iniciado el programa bromeando con la vallecana, cuyo look, entero de color negro azabache, como los ojos de Platero, y de manga larga, tambi¨¦n de id¨¦ntica oscuridad. Mateo, al verla, dispar¨® la chanza: ¡°Cristina, te acompa?amos en el sentimiento¡±.
¡°Al final como madre no ha servido¡±
Pero no fue aquello lo que disgust¨® a la colaboradora del programa. De hecho, se levant¨® y mostr¨® al presentador su falda ¡°graciosa¡± y el atuendo completo. Entonces Mateo volvi¨® a bromear con su ropa, diciendo que, en efecto, ese toque le convert¨ªa en ¡°la viuda alegre¡±. Y ella respondi¨®: ¡°Es que se ha ido mi marido a Dub¨¢i y estoy triste¡±.
El relevo de la broma lo retom¨® el humorista, que retorn¨® a la relaci¨®n entre su ropa y lo funerario. ¡°Menos mal, porque digo: ¡®Al final como madre no ha servido¡¯. Pero no pasa nada, se va a por otra y ya est¨¢¡±, pronunci¨® Mateo, insinuando la muerte de la peque?a. La cara de Pedroche se descompuso en versos y cada cent¨ªmetro de su rostro albergaba cincuenta poemarios.
¡°Oye, no hagas bromas de esas. No hace gracia¡±, asever¨® la vallecana, seria y abandonando cualquier mueca de broma. En ese instante sali¨® Quique Peinado al rescate de Pedroche y tambi¨¦n se dirigi¨® al presentador: ¡°Ya te he dicho antes del programa que no le hac¨ªa gracia y se lo has dicho¡±. Luego lleg¨® la paz, s¨²bita como un rayo. Ella sonri¨® y Mateo respondi¨® a Peinado: ¡°No le hace gracia a ella, pero enti¨¦ndeme, a m¨ª s¨ª¡±.