Un f¨²tbol diferente
El ¨¦xito de la Espa?a femenina en el campeonato del mundo de f¨²tbol es ¡°m¨¢s que una victoria¡±. Es la entrada impetuosa de una nueva cultura en este deporte de ra¨ªces tan masculinas... hasta hoy.
Los partidos de f¨²tbol femenino no arrastran ni imitan los peores vicios de la escenograf¨ªa que estamos acostumbrados a ver en los campos de f¨²tbol. Nos asombra la deportividad de los encuentros femeninos, el ¡®fair play¡¯ ante las decisiones arbitrales, la solidaridad entre todas las jugadoras, que no les resta un ¨¢pice de competitividad y de lucha incansable. Y nos gusta el clima positivo e inclusivo de las aficiones.
Pienso que la irrupci¨®n del f¨²tbol femenino en el deporte organizado al m¨¢ximo nivel va a influir decisivamente en el masculino, que, por supuesto, seguir¨¢ siendo dominante social y econ¨®micamente (en exceso).
El f¨²tbol diferente que se ha seguido este verano con inter¨¦s inusitado en tantos pa¨ªses est¨¢ llamado a transformar el estilo de un deporte popular como pocos , que pide una evoluci¨®n a mejor.