Kylian es el nuevo Rey
El City me pone.- Ahora me reconocen muchos de mis amigos que no estaba tan loco cuando en el día del sorteo de este playoff clasificatorio para los octavos me puse alborozado al ver que nos tocaba la bola del City de Guardiola. Yo tenía muy claro que el Madrid está fabricado para estas noches europeas. Es un equipo dise?ado para hacer feliz a su gente cuando aparecen los ochomiles en el calendario. Jugar contra el Celtic era meterse en un lío innecesario que encima no motivaba a nadie. Medirse con la tropa de Pep suponía todo lo contrario. Ajustar cuentas con los citizens por lo ocurrido hace dos a?os, rescatar la mejor versión de un equipo que siempre se activa a partir de febrero e incentivar a Kylian Mbappé para que el parisino se pusiese definitivamente la capa de superhéroe en una gran noche de Champions en el mágico Bernabéu. Todo se unió para que en 180 minutos para el recuerdo le demostrase el maestro Carlo Ancelotti a Pep Guardiola que por algo el genio de Reggiolo es el técnico con más Copas de Europa como entrenador y el más respetado allá por donde va. El libreto de Carletto (discúlpenme la rima) sigue muy actualizado y se ha reivindicado una vez más en el escenario que separa a los grandes de los meritorios. Ancelotti se ha empe?ado en demostrar que con Los 4 Fantásticos el Madrid puede ser un equipo solidario y equilibrado, y lo ha conseguido en dos partidos en los que ha logrado que la filarmónica liderada por Mbappé pasase por encima de la factoría multimillonaria del City como si fuese un equipo en prácticas.
Emperador Mbappé.- Desde que en Bilbao hiciese clic y tuviese el valor de decir públicamente que había tocado fondo con aquel penalti fallado en San Mamés, Kylian se ha puesto la camiseta de Cristiano y lidera a su equipo con actuaciones que ponen en pie a todo el madridismo. Su exhibición de anoche quedará para la memoria de todos los que llenaron el santuario de La Castellana confiando en que tarde o temprano llegaría una velada excelsa del Galgo de Bondy. El 9 firmó un hat-trick imperial, mostrando una colección de recursos técnicos que le sitúan en lo más alto del estrellato del fútbol. En el primer gol se aprovechó de un pase de Raúl Asencio (enorme el canterano) muy al estilo de Fernando Hierro para cuerpear con Rúben Dias y definir con una vaselina majestuosa sobre Ederson. En el segundo elevó todavía más el nivel tras una jugada coral de Los 4 Fantásticos que culminó con un regate sideral de Mbappé sobre Gvardiol, que se quedó tendido y humillado en la lona viendo cómo el francés definía con una serenidad propia de los elegidos. Y el hat-trick lo dejó para la segunda parte con un zurdazo impecable tras dos bicicletas de su inagotable factoría. Como diría Florentino: “Este Mbappé sí es mi Mbappé”.
El uruguayo.- En un partido completísimo del equipo no puedo olvidarme de la antológica actuación que rubricó Fede Valverde. Lo del uruguayo empieza a ser muy serio. Ahora mismo le incluyo en el top-10 de los mejores futbolistas del mundo. Le pones de lateral derecho y parece Carvajal en su mejor versión. Surca la banda como si fuese Aquaman surfeando los mares. Está en todas las disputas, ayuda a los compa?eros y juega con el liderazgo que le otorga ese brazalete de capitán que luce con el orgullo y la dignidad propios de un charrúa. ?Uruguayo!
Guardiolato: ‘the end’.- Pep fue despedido por el Bernabéu con un cántico sarcástico que imagino no le haría mucha gracia (“?Guardiola, quédate”). Han sido muchas las batallas mantenidas con él durante tres lustros, pero es evidente que en los últimos asaltos el Madrid ha acabado con él. El Imperio es blanco.