La caza del zorzal
Son cuatro las especies de zorzales que podemos encontrar en nuestro pa¨ªs: el zorzal com¨²n, real, alirrojo y charlo. Se trata de un ave de peque?o tama?o cuya caza se convierte en un aut¨¦ntico privilegio para cualquier aficionado a la caza menor.

Solo dos de las cuatro especies, el com¨²n y el charlo, utilizan nuestro pa¨ªs para nidificar; ya que las otras dos medran su cr¨ªa en el centro y norte de Europa y Asia (Rusia, Polonia, Alemania, Checoslovaquia¡), desde donde emigran a nuestro pa¨ªs.
El Zorzal (Turdus philomelos) pertenece a la familia de los T¨²rdidos. Se trata de una subfamilia de ave propalada en todo el mundo, con numerosas especies tales como los petirrojos, colirrojos, mirlos¡

La caza de estas peque?as aves migratorias es una de las que m¨¢s pasiones levanta en toda Europa. No es tarea f¨¢cil, hacerse con una buena percha de zorzales, lo que se convierte en un reto para cualquier cazador.
El zorzal alirrojo y el zorzal real, utilizan nuestro pa¨ªs como lugar de migraci¨®n. De hecho, la Pen¨ªnsula Ib¨¦rica es, junto con Francia e Italia, el territorio que m¨¢s poblaci¨®n de zorzales recibe en estas migraciones masivas. Son dos las rutas, por la que entran en nuestra pen¨ªnsula:
1. La vasco-navarra; desde donde despu¨¦s vuelan hacia la zona centro y suroeste.
2. La de la costa mediterr¨¢nea: desde donde se dirigen a las Islas Baleares pudiendo llegar hasta el norte de ?frica.
Estas migraciones dan comienzo en el mes de octubre prolong¨¢ndose durante el oto?o, cuando las temperaturas extremas hacen que se queden sin comida en sus lugares de origen. Se quedar¨¢n en nuestros campos, hasta casi finales de marzo, mes en el que suelen dar comienzo el retorno a los pa¨ªses que dejaron meses atr¨¢s.
Hablar de la caza de zorzales es sin¨®nimo de caza en puestos, en los que se aprovecha el paso de estas peque?as aves, desde el dormidero al comedero o, al contrario. En estos puestos el cazador puede disparar un n¨²mero importante de tiros. Unos lances que no ser¨¢n tarea f¨¢cil, por el peque?o tama?o del animal y su por tener este un vuelo r¨¢pido.
Son muchas las veces en las que los zorzalicos nos enga?an, haci¨¦ndonos creer que vuelan m¨¢s alto de lo que realmente van, ya que su peque?o cuerpo sobre el cielo produce una imagen distorsionada. Por ende, es importante saber que s¨®lo en muy pocas ocasiones el zorzal vuela por encima de los treinta o cuarenta metros.

Otra modalidad para la caza del zorzal son los peque?os ojeos, en los que no ser¨¢n numerosos los disparos, por la dificultad del tiro al salto, pero sin duda, esta modalidad de caza resulta m¨¢s divertida para el cazador. O al menos, para una servidora.
Antes de salir a cazar zorzales debemos preparar nuestro equipo, asegur¨¢ndonos que est¨¦ en buenas condiciones, as¨ª como toda la documentaci¨®n necesaria en regla para poder salir a cazar.
Es fundamental controlar el paso de los zorzales con antelaci¨®n, para controlar el paso de las aves y asegurarnos una gran jornada de caza. Debemos localizar el paso de los p¨¢jaros desde su dormidero y viceversa.
El puesto debe formarse con vegetaci¨®n del terreno, naturales para que se mimeticen perfectamente en el entorno y m¨¢s espeso posible ya que el zorzal tiene una magnifica visi¨®n.
Para la caza del zorzal una de las armas preferidas por los cazadores es la repetidora, por su ligereza y el tercer tiro. Pero tambi¨¦n se utilizan las superpuestas o paralelas, estas la ventaja que tienen son sus dos ca?ones con los que se puede jugar con distintos polichoks. Los calibres habituales son del 12 y el 20. Los cartuchos m¨¢s elegidos son los plomos del 8, 9 o 10 y cargas de 30 y 32 gramos.

Si queremos conseguir un gran resultado, lo conveniente es no intentar disparos demasiado largos, ya que har¨¢n que no entren m¨¢s zorzales porque cambiar¨¢n el rumbo de su trayectoria. De esta forma, nos quedaremos ocultos en el puesto hasta que los p¨¢jaros entren dentro de nuestro ¡°circulo¡± de tiro, distancia que marcamos aproximadamente en treinta metros alrededor del puesto.
Al zorzal deberemos dispararle tal cual nos entre:
¡¤ Si entra de cara: disparo delante.
¡¤ Si entra alto: delante corriendo bien la mano.
¡¤ Si entra sesgado: delante sin parar la escopeta en el momento del disparo.
Como en la caza de cualquier pieza, siempre es preferible adelantar un poco en lugar de quedarnos cortos.
A la hora de cobrar estas peque?as aves, iremos con nuestro fiel compa?ero de caza, el perro, para que no se nos queden piezas en el campo.
Y por favor, important¨ªsimo, al finalizar nuestra jornada de caza dejar el campo como nos lo hemos encontrado y recoger todas las vainas. La caza siempre va unida a la conservaci¨®n.
?Feliz fin de semana, salud y buena caza!