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RF Online
- PlataformaPC6
- G¨¦neroRPG
- DesarrolladorCCR
- Lanzamiento10/03/2006
- TextoIngl¨¦s
- VocesIngl¨¦s
- EditorCodemasters
El tedioso camino hacia la gloria
Mientras sigue el goteo constante de nuevos juegos de rol online para multijugador masivo, llega casi sin hacer ruido la apuesta de CCR: Rising Force Online. Con su clara est¨¦tica anime y su enfoque casi exclusivo al player versus player, nos adentramos al mundo de Novus...
No hace relativamente demasiado cuando las posibilidades de jugar a rol online en un mundo persistente eran m¨¢s bien escasas; no es necesario repasar la historia de los primeros t¨ªtulos que pudimos jugar o sus or¨ªgenes porque ya lo hizo en su momento nuestro compa?ero Santiago Lamelo en su correspondiente art¨ªculo. Lo que s¨ª es cierto es que la oferta, en muy pocos a?os, creemos que ha desbordado por primera vez a la demanda y con creces.
Dungeons & Dragons Online, Guild Wars, Everquest II, Final Fantasy, DaoC, Star Wars Galaxies o el exitoso World of Warcraft son algunos de los t¨ªtulos m¨¢s conocidos en occidente que acaparan tanto las horas de juego como, en la mayor¨ªa de los casos, el dinero de los usuarios en forma de cuota mensual. Ya sea en una galaxia lejana o en Norrath, Stormreach o en las estepas de Kalimdor tenemos la posibilidad de interpretar a legendarios h¨¦roes mientras aniquilamos individuos de todas las razas y especies e interactuamos con gente de todo el mundo.
Rising Force Online es la apuesta de Codemasters para intentar dar un bocado al jugoso pastel de los mundos persistentes que dejan beneficios mensualmente, con un t¨ªtulo que a nuestro juicio no alcanza la calidad o el carisma de los que hemos mencionado anteriormente. Cierto es que estamos en las primeras semanas despu¨¦s de su lanzamiento pero tras progresar algo as¨ª como 60 niveles entre 3 personajes distintos en otros tantos servidores, nos hemos podido dar bastante cuenta de lo que, a d¨ªa de hoy, el juego de CCR nos puede ofrecer.
Rising Force Online reza el eslogan de 'fantasy & romance' desde la misma pantalla de inicio y lo cierto es que para que se cumplan bien esas caracter¨ªsticas necesitar¨ªamos algo m¨¢s de rol interpretativo en un t¨ªtulo que no puede llamarse a s¨ª mismo MMORPG. Estamos delante de un juego de acci¨®n online multijugador masivo con un notable sistema de lucha de jugador contra jugador (PvP) pero que enfrenta a 3 razas muy poco inspiradas en un mundo bastante insulso, con un control poco intuitivo y en donde tanto la caracterizaci¨®n del personaje propio como la interacci¨®n con el entorno y los otros jugadores, m¨¢s all¨¢ del propio pvp, es m¨ªnima.
En el espacio m¨¢s profundo, la galaxia de Novus sirve de escenario para enfrentar a tres facciones con distinta apariencia pero todas con notables capacidades. Por un lado est¨¢ la tribu mecanizada del Imperio de Accretia, formada por una hueste de robots especializados en el combate que tienen como orgullo ser la raza m¨¢s fuerte que existe. Sus ansias de conquista los han llevado al rico mundo de Novus y les ha faltado tiempo para empezar la invasi¨®n.
La Uni¨®n Bellatio se caracteriza por el uso de una tecnolog¨ªa altamente avanzada, el empleo moderado de la magia y de unas capacidades innatas para el comercio: De tama?o reducido, sus dotadas mentes para la inteligencia mec¨¢nica les han permitido fabricar armaduras especiales similares a los 'mechs', con los que intentar¨¢n asegurarse el control del Sector Novus y de sus recursos para evitar que las facciones rivales dispongan de los beneficios de las riquezas de sus minas. De apariencia afable, son guerreros con un gran abanico de posibilidades de especializaci¨®n.
La tercera raza en disputa es la de la Sagrada Alianza Cora, especializada en el uso de la magia y cuyo poder proviene de la gran firmeza de sus convicciones religiosas. Con un pasado plagado de guerras precisamente por este motivo, sobreviven ahora unidos contra los invasores de otros mundos tratando de proteger lo que consideran como sagrado. A pesar de su apariencia fr¨¢gil, su creencia en el Dios Decem les otorga poderes que hay que tener en cuenta en el campo de batalla.
Gr¨¢ficos y sonido
Existe una inspiraci¨®n claramente oriental en Rising Force Online, obviamente imbuida por la procedencia de sus desarrolladores. El aspecto 'anime' abunda en todo el juego, especialmente en los personajes protagonistas y en los accesorios que utilizan, ya sean los gigantescos MAU que puede llevar la Uni¨®n Bellato como las espadas, hachas, pistolas, arcos, armaduras, mazas y todo tipo de utensilios con los que cualquier personaje del juego puede hacerse.
El brillo y tama?o de las ciudades (los cuarteles generales) de cada facci¨®n resulta impactante, especialmente la primera vez que se visitan. El problema es la fr¨ªa sensaci¨®n de desarraigo que uno tiene caminando por las fr¨ªas aleaciones de sus paredes, no existe la impresi¨®n de estar 'en casa' como puede suceder en Orgrimmar de World of Warcraft. A nivel poligonal el detalle es correcto, aunque con bordes muy definidos en la mayor¨ªa de los casos.
Donde el juego agradecer¨ªa mucho m¨¢s trabajo y creemos que ser¨ªa lo que le dar¨ªa mayor sensaci¨®n de 'realidad' tal vez podr¨ªa ser trabajando el resto de escenarios por los que caminamos, y bastante, mientras subimos de nivel. Existen impresionantes llanuras o desiertos interminables donde no hay absolutamente nada excepto la misma arena y las mismas dunas durante muchos minutos de marcha. En muchos puntos, adem¨¢s, no podemos ni saltar el m¨¢s peque?o borde porque la f¨ªsica del juego est¨¢ ¨²nicamente preparada para bajar y subir por las rampas y poco m¨¢s. Saltar es un adorno que, a d¨ªa de hoy, todav¨ªa no sabemos para qu¨¦ utilizar.
Es posible caracterizar nuestro personaje en el momento de su creaci¨®n, pero existen muy pocas formas de hacerlo y est¨¢ limitado a la elecci¨®n de unas pocas variantes y colores. Como los modelos de armas y armaduras tambi¨¦n son iguales todos para cada nivel, es sencillo ver como la mayor¨ªa de niveles 18 van vestidos de la misma forma y la mayor parte de niveles 30 (de una misma raza) se parecen entre s¨ª y llevan exactamente las mismas armas.
RF Online (PC) |
El juego despliega bastantes efectos durante el desarrollo de los combates, con especial enfoque en las invocaciones y las magias. Las flechas quedan clavadas en los cuerpos enemigos que, eso s¨ª, desaparecen al morir de forma instant¨¢nea y los MAU hacen temblar la pantalla al moverse cerca nuestro; por lo dem¨¢s tenemos un elenco bastante colorista de emblemas y s¨ªmbolos apareciendo alrededor nuestro, part¨ªculas saltando de los enemigos y efectos al utilizar nuestras habilidades especiales.
A nivel sonoro cabe destacar la m¨²sica, tal vez y bajo un punto de vista subjetivo lo que m¨¢s nos ha gustado del juego. Va cambiando seg¨²n la situaci¨®n y est¨¢ bastante bien acompa?ada de una serie de efectos de sonido de batalla habituales pero bien realizados. El juego est¨¢ completamente en ingl¨¦s, pero honestamente estamos ante un t¨ªtulo que no requiere para casi nada el uso del idioma ya que el seguimiento de una te¨®rica trama es casi inexistente. Si se domina el vocabulario cl¨¢sico de los MMORPGs no deber¨ªa haber ning¨²n problema para hacernos una idea de todo.
Jugabilidad
Muchos de los jugadores que han participado en Dark Ages of Camelot han argumentado siempre que el verdadero juego empieza cuando se consigue subir un personaje hasta el ¨²ltimo nivel. En efecto, las buenas compa?¨ªas desarrolladoras tienen grupos de dise?o enfocados tanto a contenido de bajo nivel y pocas horas de juego como para aquellos m¨¢s 'hardcore' que necesitan constantemente mantener un reto m¨¢s all¨¢ de progresar durante X niveles.
Uno de los problemas b¨¢sicos que tiene Rising Force Online es que en realidad hay muy pocas razones que motiven a jugar m¨¢s de unas pocas horas. Durante los primeros 25-30 niveles de nuestro personaje (de 50 posibles) todo consiste en una carrera cont¨ªnua matando mosntruos sin absolutamente ninguna consideraci¨®n hacia una posible trama. Ni tan siquiera tenemos personajes que otorguen las quest, sino que nos llegan autom¨¢ticamente dadas por radio e incluso las recompensas por completarlas las obtenemos de la misma forma.
Es decir, desde el momento que hemos 'superado' el tedioso tutorial de iniciaci¨®n y durante alrededor de dos semanas de juego continuado, b¨¢sicamente saldremos a las afueras de la base mientras matamos cantidades determinadas de todo lo que se encuentre por delante hasta que, eventualmente, nos digan que tenemos que movernos a otra zona a matar m¨¢s de lo mismo. Las vueltas a la ciudad son simplemente para reaprovisionamiento de pociones y/o de munici¨®n para nuestras armas.
Ese es precisamente otro de los pormenores que encontramos curiosos de Rising Force Online. La velocidad en la que vamos a subir de nivel se basa ¨²nicamente en la cantidad de pociones de vida que podamos comprar. En lugar de un tiempo de demora de 2 minutos, utilizar una poci¨®n de vida es posible cada 3 segundos y adem¨¢s son muy baratas. Con lo que es infinitamente sencillo derrotar a monstruos m¨¢s all¨¢ de nuestro nivel simplemente poni¨¦ndonos delante de ellos, dejar a nuestro personaje atacando e ir tom¨¢ndonos pociones de vida.
Afortunadamente el juego tiene particularidades que lo hacen algo m¨¢s complejo que eso; por ejemplo, aunque existen solamente cuatro clases disponibles en conjunto para todas las razas, cada una tiene la posibilidad de subir las habilidades de la otra aunque con ciertas limitaciones. Es decir, si yo soy un ranger especializado en el combate a larga distancia, puedo equipar una espada y un escudo y potenciar (combatiendo mediante este sistema) mis habilidades de corta distancia y as¨ª poder llevar armadura que en principio me estaba vetada por tener como requisito determinado nivel de combate de cerca.
RF Online (PC) |
Eso implica ver frecuentemente a los jugadores combatiendo con monstruos de su nivel e ir intercambiando las armas de forma continua o, como se da mayormente el caso, el jugador que llegado el momento decide comprar 1500 pociones de vida y plantarse delante de un enemigo durante 4 horas sin atacarle e irse curando indefinidamente mientras sube su habilidad de escudo. Esa es la clase de picaresca que permite Rising Force Online, similar a la posibilidad de dejar apretado un bot¨®n en el teclado (?alguien recuerda como sub¨ªamos 'stealth' en Morrowind?) e irnos a la cama mientras mejoramos la miner¨ªa.
Durante los primeros y segundos y terceros compases del juego seguiremos haciendo lo mismo: matar bichos - recolectar items - comprar pociones, mientras mejoramos nuestras habilidades y sin ning¨²n inter¨¦s en la inexistente trama, hasta que eventualmente llegaremos a nivel 30 y entonces el verdadero sentido del juego aparece en forma de Player vs Player masivo alrededor de una lucha que se reproduce 3 veces al d¨ªa (cada 8 horas) que se le ha dado por llamar 'Chip Wars'.
Unidos a una cantidad verdaderamente insana de jugadores simult¨¢neamente, nuestro deber ser¨¢ proteger nuestra torre (nuestro 'chip', vamos) mientras atacamos los de los enemigos. Las cosas est¨¢n bastante igualadas en niveles altos con lo que la lucha lejos de ser desigual est¨¢ siempre bastante re?ida, por lo menos en el servidor en el que hemos desarrollado nuestro personaje principal. La facci¨®n vencedora de las Chip Wars obtiene acceso a la mina central sin que el mega-monstruo Guard¨ªan de la Mina nos ataque y as¨ª conseguir bonificaciones que afectan a toda la raza.
Debido a que esta guerra se produce 3 veces al d¨ªa, que dura alrededor de 150 minutos y que los servidores aglutinan a jugadores de todo el mundo, es bastante sencillo encontrar ingentes cantidades de personajes sin importar nuestra hora de juego. Equipados con armas de asedio, los ya conocidos Mechs de Bellatio o las invocaciones de los Cora, el despliegue de efectos y el nivel de satisfacci¨®n general en esos momentos es importante, ¨²nicamente si a uno le gusta el player vs player, claro.
Pero hasta llegar a este punto generalmente los jugadores exigentes habr¨¢n pasado por numerosos momentos de frustraci¨®n, preguntados por aquello que les empuje a seguir m¨¢s adelante del nivel 18, por ejemplo, aparte de conseguir una armadura que proteja mejor o un arma que haga m¨¢s da?o. Con las 5 bolsas del inventario llenas de munici¨®n, de pociones rojas y azules y cantidad de objetos que no nos sirven para nada si no vamos a hacer mejoras de nuestras armas, el camino hacia las chip wars se hace lento y pesado.
Tenemos una cantidad de puntos de vida antes de morir, pero la muerte es bastante barata en los primeros niveles (aunque penaliza la experiencia en los m¨¢s altos). Como dijimos, el bot¨®n de tomarse una poci¨®n vamos a tener que reforzarlo en el teclado porque es habitual tomarse alrededor de unas 1000 durante una sesi¨®n de juego. Tambi¨¦n hay puntos de magia, los Force Points, que se regeneran solos o con pociones azules (bastante baratas tambi¨¦n).
Estos puntos sirven para utilizar las habilidades especiales de cada clase y las de magia, y eso es importante porque dichas habilidades solamente se mejoran con el uso. Si queremos subir alguna bastar¨¢ con utilizarla tan a menudo como podamos (las de nivel b¨¢sico) hasta que lleguemos a nivel 30 y podamos usar otras m¨¢s poderosas. B¨¢sicamente hay 3 clases espec¨ªficas: guerrero, espiritualista (mago) y ranger. Existe la del especialista, una clase todo terreno que es la ¨²nica que puede fabricar armas, armaduras y todo tipo de objetos. El cl¨¢sico 'alt' que todos tienen y que proporciona items al pesonaje principal.
Tal vez una de las integraciones m¨¢s novedosas en el juego es la forma en la que se ha tratado la econom¨ªa de Novus. Cada raza tiene su propia moneda con la que realiza sus transacciones y de la miner¨ªa se obtienen materiales que pueden cambiarse por dinero normal. Sin embargo, sobre cada facci¨®n pesa un impuesto, una especie de tasa, que var¨ªa en funci¨®n de la cantidad real de materiales preciosos que hay en circulaci¨®n y de la cantidad de moneda que se est¨¦ utilizando, evitando de esta forma que una facci¨®n se desarrolle excesivamente m¨¢s que la otra. Dichos impuestos se ven afectados directamente por qui¨¦n es el ganador, cada 8 horas, de las Chip Wars.
El control del personaje tambi¨¦n es algo tosco, aunque puede cambiarse a modo de teclado y rat¨®n pulsando una tecla, y las habilidades no siempre responden con la fluidez que querr¨ªamos. El modo de ataque es autom¨¢tico en cuanto pulsamos soble click sobre el enemigo, del que solo podemos saber su nivel a ra¨ªz de una serie de puntos coloreados que aparecen sobre su nombre. Hay versiones normales y 'elite' (llamadas Ace) que requieren de mucho mayor nivel para afrontarlas solo o de la uni¨®n con un grupo de amigos.
Es posible formar clanes y grupos pero honestamente el juego no parece pensado para la comunicaci¨®n; el chat del mapa es una de las partes m¨¢s poco amigables del juego, constantemente floodeada bien por absurdos comentarios de la gente que nada tienen con el juego y su argumento, bien por los continuos anuncios de la nave que va all¨ª o vuelve para aqu¨ª, bien por las acciones que estamos realizando sobre un enemigo. Es configurable, pero de forma muy poco intuitiva.
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Manual
La presentaci¨®n de la pre-order box era bastante buena, con banda sonora incluida en un CD, postales y pegatinas. Un DVD incorpora todo el juego y un manual de 64 p¨¢ginas encuadernado con grapa sirve para introducirnos al juego tanto en castellano como en italiano.
Compar¨¢ndolo con?
Comparado con casi cualquiera de los MMORPGs que hay en el mercado, Rising Force Online sale perdiendo en?pr¨¢cticamente todo: argumento, apartado t¨¦cnico, posibilidades, facilidad de uso? Tiene un buen sistema player versus player, aunque hay que tener paciencia para llegar hasta el punto en el que usarlo. Guild Wars ofrece una experiencia de juego similarmente satisfactoria sin la necesidad de aportar una cuota mensual, por ejemplo.
Requisitos m¨ªnimos y equipo de pruebas
Hemos probado el juego en dos equipos distintos: un Pentium IV con 1 giga de RAM y una X800, desde el que hemos jugado, y un Pentium M760 con 1 gigabyte de RAM y una X700 de 128 Mb desde el que hemos tomado las capturas. En ambos casos el juego se mov¨ªa bastante bien con el nivel de detalle medio y sin bajadas de framerate en ning¨²n momento. Te¨®ricamente el juego necesita un Pentium a 800 Mhz con 256 RAM, 3.5 Gb de disco duro y una Geforce 3, pero se recomienda una Radeon 9600 o una FX5200 en adelante para poderlo vivir m¨ªnimamente con criterio.
Correcto
No es lo ¨²ltimo ni lo m¨¢s original, tampoco cuenta con la mejor ejecuci¨®n, pero puede divertir si te gusta el g¨¦nero. Bien, pero mejorable. C¨®mpralo si te gusta el g¨¦nero y te gusta tenerlos todos.