El a?o en que la pol¨ªtica irrumpi¨® en el deporte
Derechos humanos en Catar, prohibici¨®n del brazalete LGTBI, ... y otros casos deportivos en los que la pol¨ªtica ha intervenido este a?o.
Hac¨ªa muchos a?os, quiz¨¢ desde que en 2008 se disputaron los Juegos Ol¨ªmpicos en Pek¨ªn, que la pol¨ªtica no irrump¨ªa de forma tan aparatosa en el deporte como lo ha hecho en este 2022, con la guerra de Ucrania y el Mundial de f¨²tbol como fuentes principales, aunque no ¨²nicos, de injerencia.
Rusia, China, Catar. Pero tambi¨¦n Ir¨¢n, Afganist¨¢n, Guatemala. Sus pol¨ªticas, o las decisiones de sus instituciones, han condicionado la pr¨¢ctica del deporte en sus propios o en terceros pa¨ªses, siempre con los deportistas como v¨ªctimas involuntarias.
En muchos casos, las mujeres lo han sido por partida doble. En Afganist¨¢n est¨¢n apartadas del deporte. En Ir¨¢n, obligadas a competir con velo. En China, vigiladas para que no abandonen la senda oficial. Y todas olvidadas apenas semanas despu¨¦s de ocupar portadas, devoradas por la actualidad.
Como ocurri¨® en 2008 con los Juegos de verano, la disputa el pasado febrero en Pek¨ªn de los Juegos Ol¨ªmpicos de invierno lleg¨® precedida por la reserva de muchos gobiernos por las violaciones de los derechos humanos en el pa¨ªs asi¨¢tico. Estados Unidos promovi¨® un boicot diplom¨¢tico a los Juegos, que fue secundado por pa¨ªses de su entorno, pero que no tuvo efectos pr¨¢cticos en la competici¨®n.
La principal pol¨¦mica estuvo relacionada con la tenista china Peng Shuai, quien denunci¨® a finales de 2021 en una red social que hab¨ªa sido v¨ªctima de abusos sexuales por parte del ex viceprimer ministro Zhang Gaoli.
Tras un tiempo sin noticias sobre su estado y su paradero, el Comit¨¦ Ol¨ªmpico Internacional (COI) recibi¨® todo tipo de presiones para que retirase a China la organizaci¨®n de los Juegos o, al menos, tuviese un gesto firme de condena. El organismo localiz¨® a Peng y el presidente Thomas Bach mantuvo con ella una videoconferencia en la que la tenista pidi¨® respeto por su privacidad. La deportista borr¨® su denuncia.
Llegados los Juegos, Bach se reuni¨® personalmente con Peng en Pek¨ªn y d¨ªas despu¨¦s asisti¨® con ella a las pruebas de esqu¨ª acrob¨¢tico. Desde entonces, nada se ha sabido de Peng. En cambio, el supuesto abusador reapareci¨® en escena en octubre, en el XX Congreso del Partido Comunista Chino.
La Asociaci¨®n de Jugadoras (WTA) acord¨® para todo 2022, y mantendr¨¢ en 2023, un veto a China y no organizar¨¢ torneos en ese pa¨ªs mientras no pueda comunicarse con Peng de forma privada.
LOS DEPORTISTAS RUSOS, FUERA DE CIRCULACI?N
Precisamente entre los Juegos Ol¨ªmpicos y los Paral¨ªmpicos de Pek¨ªn, el 24 de febrero, el ej¨¦rcito ruso invadi¨® Ucrania y desat¨® una guerra de consecuencias nefastas tambi¨¦n para el deporte. El COI consider¨® rota la Tregua Ol¨ªmpica que rige durante los Juegos y sancion¨® a Rusia con la imposibilidad de organizar competiciones deportivas en su territorio. Fuera, sus deportistas no podr¨ªan competir con sus s¨ªmbolos nacionales, algo que ya ten¨ªan igualmente prohibido por las sanciones contra el dopaje en su pa¨ªs.
En la pr¨¢ctica, las federaciones acordaron excluir de sus competiciones a los deportistas de Rusia y su aliado Bielorrusia. En algunos casos, porque terceros pa¨ªses no quer¨ªan su presencia; en otros, por comportamientos intolerables como el del gimnasta ruso Ivan Kuliak, que recogi¨® una medalla en la Copa del Mundo de Doha con la ¡®Z¡¯ -s¨ªmbolo de la invasi¨®n- pegada al pecho. Para colmo, a su lado en el podio estaba el ucraniano Ilia Kovtun.
El COI, nacido para promover la universalidad, vive desde febrero sumido en ¡°el dilema¡± de haber tenido que apartar de la competici¨®n a deportistas ¡°solo por su pasaporte¡±. Las pruebas de clasificaci¨®n para los Juegos de Par¨ªs 2024 ya han comenzado, con el futuro de muchos atletas en el aire.
La gran excepci¨®n al borrado de deportistas rusos y bielorrusos son los circuitos profesionales de tenis, en los que siguieron compitiendo. Con una salvedad: lleg¨® Wimbledon y el gobierno brit¨¢nico dijo que de ninguna manera. ATP y WTA reaccionaron a la injerencia con la decisi¨®n de que no se repartieran puntos en el torneo.
Mientras, centenares de deportistas ucranianos viven y se entrenan fuera de sus fronteras, con la ayuda generosa de la comunidad internacional, en un ¨¦xodo de consecuencias a¨²n imprevisibles para sus resultados.
EXAMEN A QATAR
Tambi¨¦n la situaci¨®n de los derechos humanos en Qatar fue el mantel sobre el que se sirvi¨® la mesa del Mundial de f¨²tbol. Y, tambi¨¦n como sucedi¨® en Pek¨ªn, cuando comenz¨® a rodar el bal¨®n la atenci¨®n se centr¨® en la competici¨®n y casi todo lo dem¨¢s pas¨® a segundo plano.
El brillo de los majestuosos estadios acab¨® con la pol¨¦mica sobre las condiciones en las que los obreros inmigrantes hab¨ªan trabajado durante su construcci¨®n.
Durante las primeras jornadas a¨²n se airearon asuntos como la prohibici¨®n por FIFA de los brazaletes a favor de la comunidad LGTBI, la protesta por ello de los jugadores alemanes al taparse la boca ante las c¨¢maras, el veto a la venta de cerveza en los estadios y sus alrededores, la ausencia de mandatarios internacionales... Pero con el transcurso de los d¨ªas el Mundial de f¨²tbol se redujo a eso, al f¨²tbol.
Las hinchadas fueron y vinieron sin problemas, los estadios se llenaron y el presidente de FIFA, Gianni Infantino -¡±hoy me siento catar¨ª, hoy me siento ¨¢rabe, hoy me siento africano, hoy me siento gay, hoy me siento discapacitado, hoy me siento un trabajador emigrante¡±- declar¨® el de Qatar como el mejor Mundial de la historia.
A pocos d¨ªas de la final estall¨® a 5.000 km de distancia, en Bruselas, el ¡®Catargate¡¯, un esc¨¢ndalo de corrupci¨®n en el seno del Parlamento Europeo, con sacas de dinero escondidas por los despachos, supuestamente procedentes de sobornos para mejorar la imagen del emirato.
MORIR Y COMPETIR EN IR?N
La muerte en septiembre de Mahsa Amini, de 22 a?os, tras ser detenida por la Polic¨ªa de la moral por no llevar bien puesto el velo isl¨¢mico, fue la gota que colm¨® el vaso de miles de iran¨ªes, sobre todo j¨®venes, que se echaron a la calle primero para protestar y luego para pedir el fin de la Rep¨²blica Isl¨¢mica.
En plena ola de manifestaciones, la escaladora Elnaz Rekabi particip¨® sin velo en una competici¨®n en Se¨²l, en un claro gesto de apoyo a las protestas. Ante la repercusi¨®n del caso, la deportista asegur¨® despu¨¦s que compiti¨® sin cubrirse la cabeza por despiste, pero ello no impidi¨® que cientos de personas la recibiesen en el aeropuerto de Teher¨¢n al grito de ¡°campeona¡±.
En el partido de f¨²tbol entre Ir¨¢n y Senegal disputado el 27 de septiembre los jugadores iran¨ªes escucharon el himno con chaquetas negras que tapaban el escudo nacional. Y en el propio Mundial, la selecci¨®n no cant¨® su himno, pese a las amenazas previas de su Federaci¨®n ante cualquier gesto pol¨ªtico.
El pasado 24 de noviembre el exdefensa internacional Voria Ghafouri fue detenido ¡°por insultar y socavar a la selecci¨®n nacional de f¨²tbol y por propaganda contra el r¨¦gimen¡±.
Pero lo peor lleg¨® cuando las autoridades desvelaron que el futbolista Amir Reza Nasr Azadani hab¨ªa sido condenado a muerte por participar en las protestas y ¡°hacer la guerra contra Dios¡±. La comunidad internacional ha emprendido campa?as contra esta barbarie y aguanta la respiraci¨®n en espera de acontecimientos.
Entre los ya ejecutados por el r¨¦gimen figura Majid Reza Rahnavard, luchador de categor¨ªa aficionada.
BRITTNEY GRINER, UN JUGUETE DE LA POL?TICA
La baloncestista estadounidense Brittney Griner, de 31 a?os, fue detenida en Rusia en febrero por llevar en la maleta menos de un gramo de aceite de hach¨ªs para vapear, una sustancia prohibida en el pa¨ªs.
Pocos d¨ªas despu¨¦s el Kremlin orden¨® la invasi¨®n de Ucrania y Griner se convirti¨® en una pieza m¨¢s sobre el tablero de las tensas relaciones entre Washington y Mosc¨².
La doble campeona ol¨ªmpica y mundial fue condenada a nueve a?os de c¨¢rcel por tr¨¢fico de drogas. Tard¨® diez meses en ser liberada, en un canje de prisioneros negociado entre los gobiernos de los dos pa¨ªses. A cambio de Griner, Estados Unidos pag¨® el alto precio de liberar al traficante de armas Viktor But, conocido como el ¡°mercader de la muerte¡±, que cumpl¨ªa 25 a?os de pena.
GUATEMALA Y AFGANIST?N, BAJO LA LUPA
El Comit¨¦ Ol¨ªmpico de Guatemala acaba el a?o suspendido de sus funciones debido a injerencias judiciales. El de Afganist¨¢n est¨¢ tambi¨¦n en el punto de mira por un motivo muy distinto: las dificultades para garantizar a las mujeres la pr¨¢ctica deportiva.
En el caso de Guatemala, un conflicto entre dos candidatos a presidir el comit¨¦ (COG) desemboc¨® en una decisi¨®n judicial que suspendi¨® parte de los estatutos del organismo. El COI consider¨® la medida una intromisi¨®n en la autonom¨ªa del deporte y primero avis¨®, luego suspendi¨® y despu¨¦s prolong¨® el castigo ante una situaci¨®n que no ha hecho sino empeorar en las recientes semanas.
El intento de toma de posesi¨®n como presidente del COG del exfutbolista Jorge Rodas, que no pudo hacerlo porque se encontr¨® cerradas las puertas del Palacio de los Deportes, fue el ¨²ltimo episodio rocambolesco de este caso, que pronto tuvo efectos secundarios en el deporte local: fueron cancelados los XII Juegos Centroamericanos que Guatemala iba a coorganizar con Costa Rica a partir del 27 de octubre, primer escal¨®n para centenares de deportistas en el ciclo ol¨ªmpico que conducir¨¢ a los Juegos Ol¨ªmpicos de Par¨ªs 2024.
Mientras no se restituyan los estatutos del COG suspendidos por la corte, los deportistas del pa¨ªs centroamericano no pueden competir con su bandera ni con su himno en torneos internacionales.
En Afganist¨¢n, la llegada al poder de los talibanes en 2021 supuso el borrado de las mujeres y las ni?as de la pr¨¢ctica deportiva. El COI confiaba en que el comit¨¦ ol¨ªmpico local fuese una salvaguarda ante las medidas gubernamentales, pero en la pr¨¢ctica no parece posible. La participaci¨®n en Par¨ªs corre peligro.
Un subterfugio empleado por las autoridades ha sido enviar a las competiciones internacionales solo a deportistas afganas que residen fuera del pa¨ªs. Pero el COI les ha pillado el truco y ha exigido que se incluya en las selecciones tambi¨¦n a las residentes locales.
La exbaloncestista afgana Samira Asghari, miembro del ente ol¨ªmpico, ha asegurado que su pa¨ªs es ¡°una prisi¨®n¡± para las mujeres.