Carlsen regala tablas a un apurado Caruana: al desempate
En el movimiento 31 Carlsen, en posici¨®n favorable, ofreci¨® el empate a Caruana, que acept¨®. El t¨ªtulo se decidir¨¢ este mi¨¦rcoles en el desempate.

La rapidez de an¨¢lisis decidir¨¢ el Mundial de ajedrez en el desempate despu¨¦s del sorprendente desenlace de la duod¨¦cima partida, en la que el campe¨®n, el noruego Magnus Carlsen, ofreci¨® tablas a Fabiano Caruana cuando el estadounidense estaba inferior y en serios apuros de tiempo.
En cuanto se alcanz¨® la jugada 30, antes de la cual el reglamento del "match" proh¨ªbe las tablas, Carlsen, en una posici¨®n claramente favorable con las negras, con todas sus piezas apuntando a un rey blanco vulnerable, ofreci¨® el armisticio a un aspirante que no dud¨® en aceptarlas.
El marcador termina la fase "regular" del duelo con empate a seis puntos despu¨¦s de doce tablas y ahora el t¨ªtulo se decidir¨¢ el mi¨¦rcoles en cuatro partidas semirr¨¢pidas, en las que cada jugador dispondr¨¢ de 25 minutos, con 10 segundos de a?adidura por movimiento.
Si persistiera la igualdad se jugar¨ªan dos partidas rel¨¢mpago (blitz), con 5 minutos por bando m¨¢s un incremento de 3 segundos por jugada. Si todav¨ªa no se resolviera el empate, se jugar¨ªa una segunda pareja de partidas blitz y, por ¨²ltimo, en caso de nuevo empate, se ir¨ªa a una "muerte s¨²bita".
En esta ¨²ltima modalidad, quien gana el sorteo elige color. Las blancas reciben 5 minutos y las negras 4, con un incremento de 3 segundos a partir de la jugada 31, pero el blanco est¨¢ obligado a ganar. Cualquier otro resultado da la victoria a las negras.
La expectaci¨®n era m¨¢xima en el teatro de The College in Holborn, escenario del duelo por la corona entre los dos primeros del r¨¢nking mundial, que llegaban a la ¨²ltima partida de ritmo cl¨¢sico sin haber podido romper ni una sola vez el muro del adversario.
La presi¨®n apretaba con similar intensidad a los dos. Al campe¨®n, porque en caso de derrota perd¨ªa t¨ªtulo y n¨²mero uno mundial de un solo golpe. Al aspirante, se enfrentaba a la rara oportunidad de alcanzar ambos honores teniendo la iniciativa de las piezas blancas.
La partida comenz¨® con una siciliana abierta, variante Pelikan, igual que la d¨¦cima (1. e4 c5 2. Cf3 Cc6 3. d4 cxd4 4. Cxd4 Cf6 5. Cc3 e5 6. Cdb5 d6 7. Cd5 Cxd5 8. exd5), de grato recuerdo para el aficionado, en la que se firmaron tablas pero s¨®lo despu¨¦s de un intenso combate con ataque en flancos opuestos.
Con 8...Ce7 (en lugar de 8..Cb8) Carlsen emprendi¨® otro rumbo y en el movimiento 14 amag¨® con una repetici¨®n de jugadas, una t¨¢cita propuesta de tablas que Caruana, despu¨¦s de meditar siete minutos, rechaz¨® con 15.Ae3. El estadounidense declaraba su intenci¨®n de luchar frente a un rival que se daba satisfecho con el empate.
El mensaje del campe¨®n al aspirante era inequ¨ªvoco: es tu ¨²ltima oportunidad. Tienes que ganarme hoy porque soy mejor que t¨² en las r¨¢pidas.
Caruana invirti¨® 25 minutos en jugar 17.g3, consolidando el flanco de rey, y se quedaba con 40 minutos menos en el reloj antes del primer control en la jugada 41.
El estadounidense se enroc¨® en largo pero no ten¨ªa l¨ªneas claras de ataque y estaba apremiado de tiempo frente a un campe¨®n que hab¨ªa montado un esquema de piezas s¨®lido en defensa y con opciones de ataque sobre un rey blanco m¨¢s vulnerable.
La computadora, en el medio juego, daba apreciable ventaja a las negras, cuyos dos alfiles dispon¨ªan de diagonales abiertas frente a la pareja blanca resignada a defender.
Y entonces se produjo la sorprendente oferta de tablas por parte del campe¨®n. Se siente tan superior en ajedrez r¨¢pido que no le import¨® desaprovechar una posici¨®n favorable con la que, hace solo un par de a?os, jam¨¢s habr¨ªa dejado de presionar a su adversario.
El mi¨¦rcoles Carlsen tendr¨¢ que demostrar sobre el tablero su excelencia en los "penaltis" de las partidas r¨¢pidas.