El m¨¦dico del 061 acusa al enfermero ¡°h¨¦roe¡± de sustraer material sanitario
Sergio Salgado dio su opini¨®n a trav¨¦s de Twitter sobre lo sucedido en el Nuevo Mirandilla al atender a un hombre en paro card¨ªaco.

El s¨¢bado se vivi¨® un momento de mucha tensi¨®n en el estadio Nuevo Mirandilla mientras se disputaba el partido entre el C¨¢diz y el Barcelona. En el minuto 81 el encuentro se paus¨® para que las asistencias m¨¦dicas acudieran a Fondo Sur para atender a un hombre que hab¨ªa sufrido un paro card¨ªaco. Afortunadamente el cadista sali¨® con vida del estadio gracias a la intervenci¨®n de los profesionales.
Este hecho dej¨® im¨¢genes sorprendentes como la de Conan Ledesma lanzando un desfibrilador a la grada para que llegara a los sanitarios o la de Jos¨¦ Mari corriendo acercando una camilla de Cruz Roja para que el afectado pudiese ser evacuado del recinto deportivo.
Ahora, Sergio Salgado, m¨¦dico del 061 que atendi¨® al cadista, ha querido dar su opini¨®n sobre las buenas y malas praxis que se llevaron a cabo en el Nuevo Mirandilla. Entre ellas, la acci¨®n del ¡°h¨¦roe¡±, al que acusa de coger sin permiso una de las mochilas con material sanitario.
Hilo de Twitter de Sergio Salgado:
Soy el m¨¦dico del 061 que atendi¨® al paciente en parada cardiorrespiratoria durante el partido C¨¢diz-Barcelona y tras 48 horas de reflexi¨®n y de ver y leer infinidad de barbaridades en redes sociales y en prensa, voy a intentar hacer un an¨¢lisis de lo ocurrido.
Lo primero que quiero decir es lo que aqu¨ª escriba lo hago como individuo y no hablo en nombre del servicio donde trabajo ni tampoco es mi intenci¨®n se?alar ni perjudicar a nadie. No busco protagonismo o notoriedad. No necesito ninguna de estas cosas.
S¨®lo hago esto por mi integridad moral y porque mi responsabilidad civil como ciudadano y profesional como m¨¦dico de emergencias me obliga a que se conozca la verdad, sobre todo despu¨¦s de leer el comunicado del C¨¢diz y que no voy a calificar para no herir sensibilidades.
Quienes trabajamos en emergencia extrahospitalaria somos gente dura por las situaciones que vemos y vivimos y que dif¨ªcilmente nos afectan, pero en esta ocasi¨®n, mi cabeza no para de pensar no en lo que pas¨®, sino en lo que pudo haber pasado y en lo que puede pasar en un futuro.
En Cadiz hay un equipo de emergencias del 061 EPES y dos equipos SUAP. Ninguno de ellos estamos en el estadio, sino que somos recursos p¨²blicos para atender a toda la poblaci¨®n general. Repito NO estamos en el estadio y NO formamos parte del dispositivo sanitario del Cadiz.
Nuestro equipo est¨¢ formado por un m¨¦dico, un enfermero y un TES con base en el Hospital Puerta Del Mar, a 1km aproximadamente del Nuevo Mirandilla. 20:10h recibimos un aviso de CCU requiri¨¦ndonos en el estadio por un var¨®n con ¡°un infarto¡±. De camino nos confirman una situaci¨®n de PCR.
Al llegar a donde est¨¢ el paciente, encontramos a varios aficionados realizando compresiones tor¨¢cicas y una cara conocida: un compa?ero m¨¦dico del 061 EPES que estaba como espectador y que lleno de amargura me dice: menos mal que hab¨¦is llegado, aqu¨ª no hay material para nada.
No hab¨ªa material para acceso venoso perif¨¦rico, si lo hab¨ªa, no se hab¨ªa usado. ?Hab¨ªa un desfibrilador? S¨ª, hab¨ªa un monitor desfibrilador, pero no se estaba usando correctamente. El DESA que lanz¨® Ledesma a la grada yo no llegu¨¦ a verlo. Ignoro si se rechaz¨® al haber ya uno.
De hecho, el primer trazado de ritmo cardiaco que se obtiene es con nuestro monitor cuando mi TES coloca los parches mientras mi enfermero consigue el acceso venoso y yo intubo al paciente. Al ser un ritmo desfibrilable, se procede en ese momento al primer choque el¨¦ctrico.
Tras varios minutos de trabajo con la inestimable colaboraci¨®n de quienes entraron en la rueda de compresiones tor¨¢cicas, el paciente recupera ritmo cardiaco propio y pulso, estando sedo-relajado farmacol¨®gicamente por motivos t¨¦cnicos y cl¨ªnicos que no vienen al caso.
Es en ese momento cuando nos planteamos iniciar el traslado y pedimos la camilla que nos suben desde el terreno de juego. La famosa imagen de Jose Mari y el vigilante de seguridad por la grada.
Una vez el paciente en la camilla, nos disponemos a recoger nuestro material y¡ ?sorpresa! Nuestro material INDISPENSABLE para la continuidad asistencial de un paciente reci¨¦n resucitado en situaci¨®n muy cr¨ªtica¡ ?ha desaparecido!
Mochila de v¨ªa a¨¦rea, mochila de acceso circulatorio y medicaci¨®n, mochila de ataque para pacientes COVID y tablet PC (que solo sirve para registrar la asistencia en la historia cl¨ªnica del paciente) hab¨ªan desaparecido, dej¨¢ndonos inermes en tan complicada situaci¨®n.
Decidimos bajar con la mayor celeridad posible hasta nuestra ambulancia, donde tenemos m¨¢s material y rezando para que el paciente no pierda la escasa estabilidad conseguida, puesto que tendr¨ªamos pocas posibilidades de iniciar de nuevo la lucha.
Trasladamos al paciente al hospital y nuestro centro coordinador nos informa que han localizado nuestro material en el estadio, as¨ª que volvemos a recuperarlo y sin llegar a saber qu¨¦ hab¨ªa pasado con ¨¦l.
Horas despu¨¦s tras haber limpiado y repuesto material, comienzo a recibir mensajes sobre el suceso y entiendo con gran sorpresa qu¨¦ hab¨ªa pasado con nuestro material.
El ¡®h¨¦roe¡¯ de la tarde decidi¨® llevarse nuestro material SIN permiso para atender al c¨¢mara de la grada de tribuna, como si no hubiera nadie m¨¢s en el estadio capaz de hacer esa funci¨®n, implicando a jugadores y poniendo en grave riesgo la vida del paciente reanimado.
Es como si en medio de un atraco alguien le quita la pistola a un polic¨ªa porque ha decidido que es el ¨²nico que puede solucionar aquello. Adem¨¢s, incluye material peligroso y biocontaminante que se vapule¨®. Resultado: m¨¢s de 20 ampollas que iban dentro, rotas.
Las situaciones cr¨ªticas en emergencias requieren orden y liderazgo. Esto requiere entrenamiento y profesionalidad. Muchos m¨¦dicos y enfermeros actuando cada uno a su aire nunca sacar¨¢n una situaci¨®n as¨ª adelante, por muy cardi¨®logos que sean o medallas se quieran colgar.
Al ¡®h¨¦roe¡¯, enhorabuena por saber identificar una PCR e iniciar el SVB. Probablemente su conducta y la de los dem¨¢s espectadores que iniciaron la RCP fue efectivamente lo que salv¨® la vida al paciente. Es fundamental iniciarlas cuanto antes, pero¡ lo ensuci¨® todo queriendo erigirse en el salvador de todo el estadio, apropi¨¢ndose de material que no era suyo y que ni siquiera sab¨ªa qu¨¦ conten¨ªa ni para que serv¨ªa (como la tablet PC) y poniendo en grave riesgo la continuidad asistencial del paciente reanimado.
Y lo que me parece m¨¢s grave: el C¨¢diz debe tener un dispositivo sanitario autosuficiente y que no dependa de que recursos externos vengan a sacarle las casta?as del fuego. Solo con los recursos presentes en el estadio, ese paciente nunca hubiera salido adelante.
Si hubi¨¦ramos estado ocupados atendiendo otro servicio, esa persona no hubiera estado hoy con su familia y estar¨ªamos hablando de un drama. No es cuesti¨®n de darse golpes de pecho, es necesidad de poner los puntos sobre las ¨ªes y que salga a la luz la realidad de lo ocurrido.
Evidentemente hay mucho que agradecer a todo aquel que colabor¨® y que inici¨® una atenci¨®n precoz, pero por favor, una vez que un equipo profesional se hace cargo de la situaci¨®n, hay que ponerse a su disposici¨®n y no actuar por libre ni entrar en p¨¢nico. Calma y orden son b¨¢sicos.
Al paciente, desearle una pronta recuperaci¨®n y mucho ¨¢nimo para la familia, con la que tuvimos oportunidad de conversar en el hospital una vez pasado todo, y que nos transmitieron su agradecimiento a todos los intervinientes.