Paso al frente de Tchouameni
El internacional galo apura sus vacaciones antes de incorporarse al equipo blanco. Tras un primer a?o de adaptaci¨®n, se le espera enchufado y con alma de l¨ªder.

Despu¨¦s de un complicado a?o de debut, lleno de dudas y altibajos en su rendimiento con la camiseta blanca, Tchouameni (23 a?os) busca dar un golpe sobre la mesa y convertirse en el eje del centro del campo madridista. Lleg¨® hace apenas un a?o por 80 millones de euros desde el M¨®naco, y pese a haber dejado muestras indiscutibles de su talento, el Madrid espera un paso al frente de un jugador que est¨¢ llamado a recoger el testigo de Xabi Alonso y Casemiro.
El jugador ha aprovechado sus vacaciones para desconectar y cargar pilas en Los ?ngeles, acompa?ado de su preparador personal Fabrice Gautier (trabaja tambi¨¦n con su amigo Kound¨¦ y los baloncestistas Gobert y Poirier, entre otros) para no perder el tono f¨ªsico que le hizo ganarse en su d¨ªa la fama de ser ¡®el jugador que m¨¢s balones recupera de Europa¡¯. Una faceta que mostr¨® en su debut oficial en el Bernab¨¦u, en la cuarta jornada de Liga ante el Betis, cuando fue el mejor en la victoria de su equipo (2-1). Ese d¨ªa dej¨® una impresi¨®n sublime a compa?eros y aficionados, dando un recital tanto en la recuperaci¨®n de balones como en la ejecuci¨®n de los pases.

Y es que Tchouameni, m¨¢s all¨¢ de la etiqueta de ser un pulpo cuando salta al campo, es un futbolista muy completo, con variedad de recursos y multitud de cualidades que le hacen marcar diferencias. No en vano cost¨® lo que cost¨®. Buena prueba de ello fue su asistencia a Rodrygo en su primer derbi en el Metropolitano. O aquel misil desde fuera del ¨¢rea con la camiseta de su selecci¨®n ante Inglaterra, en un escenario como los cuartos de final de la Copa del Mundo. Personalidad no le falta al franc¨¦s, aunque desde de la cita mundialista su rendimiento cay¨® en picado.

Tras fallar el penalti decisivo en la tanda ante Argentina, el centrocampista galo entr¨® en un bucle de sucesos desafortunados. Se perdi¨® la Supercopa por lesi¨®n y le cost¨® volver a recuperar la confianza. Ancelotti busc¨® soluciones en su ausencia, donde emergieron dos figuras destacadas: Camavinga, que acab¨® superando en trascendencia a su compatriota en el tramo final de temporada, y un Kroos que le sustituy¨® como 5 en varios partidos vitales para los merengues. El m¨¢s sonado, la debacle del Etihad en la vuelta de las semifinales de Champions ante el Manchester City. Un resultado doloroso en la retina del aficionado madridista, pero que mostr¨® una evidencia indiscutible: la necesidad imperante de recuperar al mejor Tchouameni para este curso.
Sus n¨²meros hasta ahora como jugador blanco han sido pobres. Autor de tres asistencias, a¨²n no conoce lo que es marcar con el Real Madrid. Un dato sorprendente, pero que a buen seguro dejar¨¢ en an¨¦cdota esta nueva temporada. Las expectativas son altas, aunque desde el club blanco se transmite tranquilidad y paciencia con un jugador que a¨²n est¨¢ en proceso de adaptaci¨®n. No es al primero al que le pasa, ni ser¨¢ el ¨²ltimo. Rendir en Concha Espina desde el primer d¨ªa no es una tarea f¨¢cil, aunque se espera un paso al frente de un Tchouameni que lleg¨® con el cartel de futura estrella, y al que talento y personalidad no le faltan para triunfar en el Real Madrid...