
MUNDIAL
※Soy Eva Navarro, la comandante; hemos subido al cielo y hemos cogido una estrella§
El agotador vuelo de regreso a Espa?a de la Selecci車n femenina, con escala en Doha, se convirti車 en una fiesta de celebraci車n previa a la de Madrid.
El vuelo fue un ch芍rter de Iberia para transportar en la ida a familiares, directivos y miembros de los estamentos de la RFEF, patrocinadores y otros invitados. Parti車 el pasado viernes al mediod赤a y regres車 en la madrugada del lunes de S赤dney, despu谷s del partido. En la vuelta se uni車 al vuelo toda la expedici車n de la selecci車n desplazada al Mundial, incluidas las jugadoras. En la ida viajaron m芍s de 100 personas; en la vuelta, m芍s de 200. El aparato era un Airbus 350, uno de los m芍s grandes y modernos de la flota de Iberia
En el vuelo viajaron el secretario de Estado para el Deporte, V赤ctor Francos, y alg迆n representante pol赤tico, como Borja S谷mper (PP). Tambi谷n estuvieron presentes el presidente de la RFEF, Luis Rubiales, y el seleccionador de la absoluta masculina, Luis de la Fuente, as赤 como representantes de clubes: Emilio Butrague?o por parte del Madrid y Xavier Puig, el directivo de la secci車n de f迆tbol femenino del Bar?a.
El vuelo hizo escala tanto en la ida como en la vuelta en Doha para repostar. La duraci車n total del vuelo fueron unas 24 horas ida, 24 horas vuelta, incluyendo las dos horas de repostaje, en las que nadie descendi車 del aparato. Para quienes viajaron en el ch芍rter pero no formaban parte de la expedici車n que viaj車 al Mundial hace un mes, la experiencia fue agotadora: 50 horas dentro del avi車n y apenas 24 de estancia. Esto demuestra el tir車n de la selecci車n femenina. La alegr赤a por el t赤tulo mundial hizo que el agotamiento por tan largo viaje no apareciera en ning迆n momento. Tan solo el llanto de alg迆n ni?o record車 a los viajeros que llevaban dos d赤as completos metidos en un avi車n.
Una gran bandera de Espa?a recibi車 a las jugadoras en la zona de Preferente a las 6 de las ma?ana hora de S赤dney, cuando iban a embarcar. Al poco de aterrizar, el comandante sobrevol車 el Estadio Australia, donde se disput車 la final. El piloto advirti車 de ello al pasaje, lo que provoc車 encendido aplauso.
Salvo en los despegues y aterrizajes y en los momentos para apagar las luces y dormitar, la cabina parec赤a un vag車n de Metro en hora punta. Ir al lavabo era una odisea. El personal de cabina se las ve赤a y deseaba para mover los carros de comida. No hubo una queja ni una mala cara. Al contrario, el comandante y otros miembros tripulantes se hicieron fotos con las jugadoras entre el movimiento de gente imperante.
Las jugadoras eran las m芍s activas. Continuamente pasaban a la zona turista para abrazar, saludar o charlar con los familiares (algunas jugadoras, como Irene Paredes o Ivana Andr谷s, viajaban con su hijo y pareja), hacerse fotos con la tripulaci車n o amigos, bromear con los miembros del equipo que apoya a la selecci車n o simplemente pasearse repartiendo abrazos, besos y bromas. En un momento determinado, antes de llegar a Doha, Eva Navarro tom車 el sistema de comunicaci車n de la cabina para saludar a todos los pasajeros. ※Buenos d赤as a todos. Soy Eva Navarro, la comandante. Somos campeonas del mundo. La temperatura en Doha es de 38 grados§, anunci車 entre el jolgorio generalizado. En alg迆n momento de la noche, mientras la mayor parte del pasaje dorm赤a, se oyeron c芍nticos desde la zona de Preferente: ※Campeonas, campeonas, campeonas§. Con el cambio de tripulaci車n en Doha, los c芍nticos arreciaron.
La mayor parte de los pasajeros eran familiares. Tambi谷n se sumaron a la expedici車n media docena de miembros del grupo Marea Roja, que integra a seguidores de toda Espa?a que suelen acompa?ar a las selecciones absolutas en sus desplazamientos.
La pol谷mica por el beso en la boca de Rubiales a Jenni Hermoso durante la entrega de medallas tras la final sobrevol車 las conversaciones durante el vuelo. Pese a lo inc車modo del incidente, todo el mundo rest車 importancia al hecho para no empa?ar la hist車rica consecuci車n del t赤tulo mundial.
La llegada a Madrid
Minutos antes de aterrizar, Eva Navarro, tom車 el sistema de sonido del avi車n y lanz車 un 迆ltimo mensaje al pasaje: ※Soy Eva Navarro, la capitana de este vuelo. Quiero deciros que hemos subido al cielo y hemos cogido una estrella. Ahora que entramos en el cielo de Espa?a, quiero deciros que vamos a seguir volando mucho m芍s§.
Minutos despu谷s llegaron los mensajes de los controladores a谷reos de Barcelona y otros aeropuertos espa?oles. ※Campeonas, campeonas, o谷, o谷, o谷§, se oy車 a los controladores por la megafon赤a mientras el avi車n descend赤a hacia Barajas§
Dado que las jugadoras se resist赤an a sentarse, la sobrecargo del vuelo tuvo que lanzar una advertencia en tono amigable: ※Les ruego que tomen asiento. No podemos aterrizar en Madrid con un mont車n de piernas rotas§. No hubo que lamentar ninguna. Al contrario. Fue llegar a Madrid y comenzar la fiesta de verdad.