Ollero carga contra los mu?idores del pacto con Lopera
El expresidente, que casi alcanz¨® un acuerdo 10 veces mas barato hace un a?o, sentencia: "El Betis ahora, por fin, un negocio".

Dur¨ªsimas palabras las que dedica Juan Carlos Ollero, que hasta enero de este a?o fue presidente del club verdiblanco, a los mu?idores del pacto que prev¨¦ pagar 10 millones de euros a Manuel Ruiz de Lopera y 7,2 a Bitton Sport a cambio de una mayor¨ªa accionarial. En una tribuna publicada este viernes en Diario de Sevilla, el ex dirigente acusa a los actuales mandatarios y a las plataformas que pretenden firmar el acuerdo de convertir al Betis en "ahora, por fin, un negocio. Ni los se?ores Haro y Catal¨¢n habr¨¢n ingresado un euro en las arcas" del club.
Ollero se defiende as¨ª de las cr¨ªticas que le se?alaban a ¨¦l como culpable de intentar plasmar otra negociaci¨®n llevada a cabo hace un a?o en la que hubiera liberado las acciones a cambio de poco m¨¢s de un mill¨®n de euros, 10 veces menos de lo que se pretende pagar estos d¨ªas. Pero en septiembre de 2015, le acusan ahora desde varios frentes, el entonces presidente s¨®lo hab¨ªa contado con Lopera y no con la mara?a judicial que supone que Bitton Sport reclame tambi¨¦n la propiedad accionarial.
Con esta extensa carta responde Juan Carlos Ollero:
"Un negocio de, por lo menos, 10 millones de euros limpios de don Manuel Ruiz de Lopera, un negocio de 7 millones, limpios tambi¨¦n, de don Luis Oliver Albesa y una expectativa de negocio mucho mayor para los que, con esa intenci¨®n sin duda, desembolsen los 17 millones necesarios para pagarles y controlar el Betis.
?Que s¨ª! ?Que s¨ª! Que es necesario acabar con la incertidumbre y los conflictos que atenazan el Betis, pero no me creo que no hubiera otras formas de hacerlo.
El Betis es, como reclamaba don Jos¨¦ Rodr¨ªguez de la Borbolla en un acto al que tuve ocasi¨®n de asistir, una instituci¨®n social, por mucho que est¨¦ sometido a la forma de Sociedad An¨®nima y tenga que gobernarse teniendo eso en cuenta. El Betis es el lienzo, no el marco; el coraz¨®n y las entra?as, no la piel. El Betis fue creado, sostenido, imaginado y vivido por varias generaciones de ciudadanos b¨¦ticos.
Hasta 1992, en el Betis nadie hab¨ªa puesto un duro. Si alguien lo hizo -y estoy pensando en don Ignacio S¨¢nchez Mej¨ªas, don M. Ruiz, don Benito Villamar¨ªn o don Jos¨¦ N¨²?ez-, nunca reclam¨® nada. En 1992 s¨ª. Entonces, en plena desbandada de presidente y directivos, una multitud ingente de b¨¦ticos de toda condici¨®n acudieron a aportar lo que cada uno buenamente pudo. La mayor¨ªa eran pobres, pero eran muchos y juntos rejuntaron m¨¢s que ninguna otra afici¨®n de Espa?a. En 1992 el Betis era un problema, no un negocio, as¨ª que ninguna de esas "criaturitas" esperaba recibir nada a cambio. Por lo que ya sabemos, aparte de los que sacaban el carn¨¦, ellos son los ¨²nicos que han ingresado un euro en las arcas del club en 109 a?os.
Ni siquiera los se?ores Haro y Catal¨¢n, cuando mucho m¨¢s tarde compraron sus acciones o cuando paguen los 17 millones, habr¨¢n ingresado un euro en las arcas del Betis. Su dinero, o el de vete t¨² a saber qui¨¦n, servir¨¢ para controlar el Betis pero no para comprar ning¨²n futbolista puesto que lo ¨²nico que engrosar¨¢ ser¨¢ el bolsillo de los "vendedores". Cuando dentro de unos a?os, y en virtud de una decisi¨®n que s¨®lo ellos podr¨¢n tomar, vendan el paquete de control de la sociedad y se enriquezcan, se dar¨¢ la paradoja que lo har¨¢n sin haber ingresado un euro en la caja del Betis. Paradojas de un acuerdo de compraventa que, digan lo que digan, s¨®lo tiene en cuenta los apetitos de algunos y no el alma del Betis. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Hay una persona por ah¨ª que se ha paseado estos d¨ªas por todas las radios de Sevilla proclam¨¢ndose vicario de don Hugo Galera. Lo ser¨¢. Este hombre, aparte de desdecirse sin sonrojo de todas las posiciones anteriores del grupo que dice representar -algunas defendidas con estilo m¨¢s propio de chantajistas, como cuando se amenaz¨® a los que nos negamos a no celebrar una Junta General legalmente convocada-, este hombre, digo, ha afirmado que el anterior acuerdo al que se lleg¨® antes de la Junta General de 23-09-15, y que don Manuel Ruiz de Lopera esper¨® para firmar hasta la seis de la tarde de ese d¨ªa, era una estafa. Arguye el ¨ªnclito, como ¨²nica raz¨®n, que no se hab¨ªa tenido en cuenta a D. Luis Oliver Albesa. Tres despachos de abogados, un abogado que actuaba como hombre bueno y otras partes expertas e interesadas en los procedimientos consultadas no hab¨ªan ca¨ªdo en la cuenta. ?Vaya por Dios!
Aquel acuerdo no se firm¨® porque una de las plataformas -PNB- no estaba en condiciones de decidir, secuestrada por un presidente que luego hemos sabido qu¨¦ lealtades profesaba y porque la otra -la que ¨¦l dice representar, BPV- hab¨ªa valorado muy mal la situaci¨®n judicial, sentencias posteriores y las prisas actuales lo demuestran, o porque simplemente no le interesaba.
El problema era mayor. Aquel acuerdo no era del inter¨¦s ni de BPV ni de otros emboscados detr¨¢s, como anticipaban comportamientos ya identificados entonces y confirmados ahora. Aquel acuerdo era barato y las cantidades necesarias para sufragarlo habr¨ªan estado al alcance de todos los b¨¦ticos a 60 euros la acci¨®n y no daba lugar a excusas que permitieran a tres o cuatro hacerse con el control del Betis.
?sta es la verdad. Hay otras que se est¨¢n contando como ¨²nicas para pasto de incautos, pero ¨¦sta es la m¨¢s grande y no conozco a nadie con experiencia, bien informado sobre el comportamiento de "inversores", que no comparta esto conmigo, aunque no puedan decirlo.
Escribo esto porque, aunque s¨®lo me debo a mis hijos, a mis nietos y mis amigos, no vaya a ser que cuando pasen los a?os y el Betis gane la Champions, como nos tienen prometido, hasta ellos teman que he sido un tonto o un estafador".