Laura Gil, el ave f¨¦nix espa?ol
La p¨ªvot (31 a?os y 1,93 metros) sufri¨® una grave lesi¨®n en febrero de 2022 que la tuvo 10 meses fuera de la cancha. Vital en este Eurobasket con Espa?a.


El halago debilita, dicen. Aunque parece que Laura Gil (31 a?os y 1,93 m) es inmune a esa frase. Durante todo el Eurobasket, las alabanzas a la p¨ªvot de compa?eras y de cuerpo t¨¦cnico han sido continuas, incansables. Pasaban de la perplejidad a la completa admiraci¨®n porque la murciana se lo ha ganado, por su papel en un torneo en el que ha brillado con luz propia y por su duro camino hasta reinar de nuevo en la ¨¦lite de selecciones.
¡°Estamos viendo una versi¨®n de Laura Gil incre¨ªble. Para mucha gente lo que est¨¢ haciendo puede sorprender. A m¨ª, no¡±, comentaba Silvia Dom¨ªnguez en una entrevista con AS en Liubliana (Eslovenia). La base destac¨® los problemas que ha tenido que sortear su compa?era en la Selecci¨®n y, desde la pr¨®xima temporada y de nuevo, en el Perfumer¨ªas Avenida: ¡°Lo que la hace diferentes es de d¨®nde viene, de hace un a?o estar sin andar y lo que est¨¢ haciendo ahora es incre¨ªble¡±.
Pongamos contexto para entender las palabras de la capitana de Espa?a. En febrero de 2022, Gil se rompi¨® el tend¨®n de Aquiles con el Valencia Basket. Ella, incluso, temi¨® no volver a andar. Ese miedo paso, pero su vuelta a las canchas no fue r¨¢pida: estuvo diez meses fuera hasta recalar en el Landes de la Euroliga. Con el conjunto franc¨¦s, la murciana disput¨® 10 partidos en la m¨¢xima competici¨®n continental con 6,1 puntos y 4,3 rebotes para 9,4 de valoraci¨®n media.
Su pr¨®ximo paso en este renacer a lo ave f¨¦nix era este Eurobasket¡ y no ha podido ir mejor. Sum¨® su 17? medalla entre las categor¨ªas de formaci¨®n (9) y la Absoluta (8), una cifra que nadie m¨¢s tiene en el baloncesto espa?ol, con un papel clave junto a Raquel Carrera en la zona de la Selecci¨®n. La defensa de ambas durante todo el torneo, y sin Astou Ndour, ha sido sobresaliente.
Entre las dos (y la aportaci¨®n de Paula Ginzo) secaron a enormes p¨ªvots como a la griega Mariella Fasoula (,195 m) y la alemana Marie Guelich (1,96 m). La helena, que cerr¨® el Eurobasket con 18,3 puntos de media, se enfrent¨® a la Selecci¨®n tras anotar 22 tantos frente a Letonia. El tr¨ªo interior espa?ol la dej¨® en tan solo 10. ¡°Flipo con ellas. Cuando ves a Fasoula, que es una jugadoraza, desquiciadas, y no porque falle, sino porque no toca la bola¡ ?Son una pasada!¡±, asegur¨® a AS Queralt Casas sobre la labor de sus compa?eras.
Guelich sinti¨® la misma impotencia. La center del Valencia llegaba tras su mejor actuaci¨®n en el torneo: 26 puntos contra Eslovaquia en octavos. La presi¨®n y la movilidad tanto de las interiores como de las exteriores espa?olas la dejaron en tan solo 6; 5 menos que su promedio en este Europeo (11,8).
El tal¨®n no fue el ¨²nica molestia seria que ha sufrido Gil los ¨²ltimos a?os. Despu¨¦s del tropez¨®n en 2021 en el Eurobasket de Valencia y en los Juegos Tokio, recibi¨® duros y constantes ataques por redes sociales. Una situaci¨®n que la llev¨® a publicar una carta donde reconoc¨ªa sus errores, pero ped¨ªa respeto. ¡°No s¨¦ c¨®mo empezar esto... pero necesito sacarlo. Quer¨ªa empezar reconociendo mis errores, ayer no estuve acertada y fall¨¦ tiros que a ojos de cualquiera eran tiros muy f¨¢ciles¡±, escribi¨®.
¡°Os puedo asegurar que ahora mismo estoy muy dolida, no voy a excusarme pero no todos los d¨ªas se est¨¢ bien, o al 100%, en todas las facetas del juego. Intent¨¦ ayudar al equipo sumando en otros aspectos, pero no fue suficiente¡±, lament¨® antes de mandar un mensaje a los que la hab¨ªan atacado: ¡°Simplemente (¡) a aquellas personas que piensan que por tener una opini¨®n pueden faltar al respeto a una o a doce jugadoras que llevan todo el verano d¨¢ndolo todo: ¡®Todo el mundo tiene derecho a opinar pero no todas las opiniones son respetables¡±.
Duras cr¨ªticas, una (a¨²n m¨¢s) dura lesi¨®n y una gran presi¨®n que Gil se quit¨® de encima el s¨¢bado cuando la Selecci¨®n se clasific¨® para las final frente a B¨¦lgica con unas l¨¢grimas incontrolables de enorme felicidad.