Lukashenko rompe el silencio sobre su salud
El l¨ªder bielorruso se ha pronunciado acerca de los rumores sanitarios que rodeaban el silencio en el que ha sumido su presencia p¨²blica: ¡°Si alguien piensa que me voy a morir, que se calme¡±.

El 9 de mayo Mosc¨² estaba de celebraci¨®n. Hab¨ªan adornado con todo tipo de ornamentos una Plaza Roja que, al mismo tiempo, luc¨ªa demasiado vigilada como para asumir que la supuesta felicidad estaba exenta de peligro. Desfilaban militares y escuadrones. La grada observaba, manteniendo la compostura y forzando una mueca de felicidad y orgullo patri¨®tico en recuerdo de la a?eja victoria sovi¨¦tica sobre la Alemania nazi.
Entre los presentes se pod¨ªa ver a un Alexander Lukashenko desorientado. Hab¨ªa estado d¨ªas atr¨¢s en todas las portadas de peri¨®dicos por su cada vez m¨¢s descarado acercamiento al Kremlin; a su amigo, el presidente ruso, Vlad¨ªmir Putin. Lukashenko palidec¨ªa. No estaba bien. Termin¨® abandonando la ceremonia antes de tiempo. Desde entonces ha permanecido en silencio. Hasta ahora.
Una autoproclamada salud de hierro
Lo ha hecho con la ret¨®rica que se estila en Minsk. Dura, implacable. ¡°Si alguien piensa que me voy a morir, que se calme¡±, ha garantizado, como si sometiera a una espectral lectura de mente a media Europa, durante una reuni¨®n con su gabinete sobre el sistema sanitario del pa¨ªs. ¡°Eso no son m¨¢s que discusiones ociosas en canales de mensajer¨ªa instant¨¢nea y de Telegram¡±, dice; a lo que agrega, restando importancia y poniendo capas de acero a su autoproclamada salud de hierro: ¡°?Dijeron que ten¨ªa adenovirus? Un adenovirus. Eso no es nada¡±.
Todav¨ªa faltaba explicar el origen del silencio en el que ha sumido durante un mes su presencia p¨²blica. Y lo ha hecho; a medias. El f¨¦rreo mandatario, tal y como ha recogido la agencia de noticias BeITA, ha achacado el mutismo sigiloso a una amalgama de s¨ªntomas acumulada, a su vez, por la imposibilidad de tratarse entre tantos viajes oficiales. Que no ha tenido tiempo.

¡°No me voy a morir. Sufrir¨¢n mi presencia durante mucho tiempo¡±, ha sentenciado. Una frase que tiene tintes premonitorios y autoritarios; pero cuyo tono nadie ha puesto en duda. Ni siquiera cuando surgieron las especulaciones. Tampoco cuando se cancel¨® su asistencia a las celebraciones del D¨ªa de la Bandera el pasado 14 de mayo. Y menos a¨²n cuando la excandidata presidencial bielorrusa, Svetlana Tijanovskaya, cuyo salto al palacio presidencial fue ahogado en un c¨®ctel fatal de pseudodemocracia y presunto pucherazo, afirm¨® que la oposici¨®n bielorrusa deb¨ªa estar preparada para ¡°cualquier escenario¡±. Poca gente lo crey¨®.
En un intento por disipar los rumores, Lukashenko se dej¨® ver la semana pasada en el mando central de las Fuerzas de Defensa A¨¦rea. Apareci¨® con un vendaje en la mano, todav¨ªa visiblemente p¨¢lido, pero con esa mirada que, como el tono de las palabras que pronunci¨® en su retorno, infunde autoridad y nervio fr¨ªo. No ha lugar a sorpresas. En las calles de Minsk ya saben qu¨¦ tipo de hierba nunca muere.